20 de enero de 2007

Necesito escribir

Después de todo lo acontecido, necesito escribir...
Necesito volver a las líneas inquietas que se sumergen en el alma y sacan a relucir lo que está en el interior.
Necesito escribir puntos y comas; mayúsculas y minúsculas; vocales y consonantes...
Necesito volver a inspirarme. Necesito tener un objeto de inspiración...
Necesito ser un niño que baila entre las letras de esta página y canta melodías con sus dedos.
Necesito ser sincero y honesto.
Necesito no hablar mal de los demás.
Necesito ser yo sin imitar a los demás.
Necesito un minuto en Su presencia.
Necesito una lágrima brotando otra vez entre ojos cristalizados de emoción.
¿Vale la pena ser honesto frente al mundo sin serlo en el interior?
¿De qué sirve el dinero en abundancia si no hay valores en el interior?
¿De qué vale..?

Necesito volver al descanso de una letras vertidas sobre el papel.
Necesito una tonada que inspire a mis pensamientos a ser derramados de una sola vez.
Necesito levantar mis manos y ver la realidad en su plenitud.
¿Quién no llora y yo sigo llorando?
¿Quién dejó de reír y yo río más?

Necesito volver a mi identidad...
Necesito tomar una guitarra y componerle una canción...
Necesito tocar un DO o un RE en Sus brazos.
Necesito decirle lo que significa para mí...
Necesito recostar mi cabeza en su regazo.
Necesito agradecerle por sacarme del hoyo donde estaba.
Necesito saltar con él...

12 de enero de 2007

Un carácter conforme a Él (parte 2)


Alegría

Muchas veces pensé que Dios se levantaba de mal humor y que cierto día me castigaría por alguna mala acción, por alguna torpeza o algún fracaso. En otras ocasiones Dios era todo lo bueno que yo quería. Y viviendo en esa dualidad cualquier relación no trae buenos frutos...
¿Acaso digo que Dios aprueba mis errores? De ninguna manera. Él lo ve y también tiene algo que decir respecto de eso, pero ya no existe la condena, al contrario, existe una nueva oportunidad para todo aquel que lo necesite...

Pero el saber que el Padre está para ayudarme y no para condenarme, también vino con ello un regalo: la alegría. ¿Alguien puede disfrutar de las cosas sencillas de la vida? ¿Disfrutar un "te quiero", un beso o un abrazo de un niño?
La salvación trae alegría... Pero la alegría debe tener en sí misma una decisión del corazón y no de la mente. La alegría es un fruto que viene de gustar de la presencia de Dios. ¿Cómo se puede adoptar una actitud de alegría si el mundo alrededor muestra confusión y gran dolor..? ¿Cómo se puede despertar en la mañana y sonreír a ese sujeto que en el espejo hace los mismos gestos que yo?

Si puedes sonreírle un segundo y decirle a tu reflejo de ese espejo: "Qué guapo(a) te ves hoy!!!", pienso le has dado un golpe bajo al diablo. Si eres capaz de dar una sonrisa a todo el mundo cuando te hablan, entonces has ganado más que un millón de pesos. Si despiertas en la mañana con aires de querer vivir ese día de manera intensamente, entonces tendrás un banquete diario y todos los días serán tu cumpleaños...

La alegría libera a quienes están oprimidos por enfermedad y dolor. Pero no es un acto, ni tampoco un evento aislado, sino que debe ser una actitud. La alegría que brota de un corazón sincero y que no tiene falsedad, tiene grandes frutos en el resto de la gente. Si eres capaz de partir por estas cosas pequeñas que nadie ve, estoy seguro que más de alguien quedará impactado por esa actitud y habrá una recompensa de parte de Dios.

Estar alegre es distinto a "estar" alegre. Estar alegre es transitorio y muchas veces es la pantalla ocupada para ocultar la pena y depresión que se vive en el interior. Ser alegre está en el alma, se incrusta en los pensamientos y se trasmite hacia el rostro. "El corazón alegre hermosea el rostro"... Las personas más alegres no son las que lo son por fuera, sino las que traen la actitud circulando por sus venas a cada momento... Ahora cuando te vea, quiero ver tus dientes al sonreír (de algo que sirva estudiar odontología jejejejeje).

Eso sería...

PD: Luego de pasar a la segunda década de mi vida, tengo una gran sonrisa dibujada en el rostro...

7 de enero de 2007

Carácter conforme a Él (parte 1)


La boca

Por mucho he guardado en mi corazón el realizar este tipo de reflexiones. He esperado para comentar acerca de uno de los temas que más me gusta: el carácter de Dios.
¿Cuántas veces hemos anhelado que la gloria de Dios esté sobre nosotros o el hecho de ver cumplidas las promesas poderosas que el Padre ha puesto en nuestros corazones? Quizás muchas. A mí me ha quitado largas hora de sueño el pensar en lo que Dios hará en mi futuro. Sin embargo, quiero que todos conozcan unas de las piezas más importantes de este rompecabezas. Para muchos será la parte más difícil de hacer calzar, o bien será la más sufrida. No lo sé...

Esta vez me referiré a la lengua. Aquel miembro compuesto de varios pares de músculos (genigloso, faringogloso, hiogloso, etc.), es muchas veces el que más problemas nos trae. Y resulta impresionante que anhelemos que Dios hable a través nuestro, sin embargo no existe el esfuerzo por guardar nuestras palabras de aquello que no conviene.
Me llama la atención que existan personas que hacen alarde de cosas pequeñas, como por ejemplo que a un niño se le caiga un vaso y éste se rompa. Entonces su boca se ve estimulada a decir toda clase de improperios. No digo esto para juzgar a gente que no conoce a Dios, sino más bien a aquellos que, diciendo conocer la verdad, no son capaces de refrenar su lengua. Que llamándose cristianos no disfrutan de las cosas sencillas de la vida. El libro de los proverbios, una y otra vez, dice que el que refrena su lengua es sabio. Incluso dice que el necio, si callare, es contado como prudente.

¿Qué tiene la lengua? Es el instrumento mediante el cual se ve reflejado nuestro corazón. No por nada la Biblia dice: "De la abundancia del corazón habla la boca". Podría decirse que la lengua es la puerta de salida de todo lo que hemos guardado en nuestro interior. Si guardamos odio, entonces nuestra boca no tardará mucho en levantar calumnias y hablar mal de aquella persona hacia la cual guardamos ese sentimiento. O si existe un gozo en nuestro interior, tampoco guardaremos por mucho tiempo eso.

¿Alguno quiere ser usado por Dios? Entonces refrene su lengua de hablar lo que no conviene. Quizás el hablar de cuando se cae un vaso no es algo tan fuerte como una traición o una infidelidad. ¿Qué hacer con eso? Callar. Mientras más callas, Dios te defenderá más. Si crees que con tu boca vas a ganar adeptos, estás muy equivocado. Si callas en cuanto a vergarte o en cuanto a querer hacer algo malo a alguien, entonces ganarás al mayor de los adeptos: a Dios.

Hay que recordar esto: "Mientras más callo, más me defiende el Padre, porque ya no son mis fuerzas o ya no es la verborrea de mi lengua" No no!!!! Es la voz del Padre que decreta los tiempos y las personas. Él ama a los sabios y a los que frente a los angustiadores son capaces de callar. Aunque llores de aflicción por querer hacer algo en venganza contra alguien, tienes la mejor oportunidad de dar en el blanco: en el silencio está la salida...

Que nuestro hablar sea deseando el bien a todos, y con limpieza de corazón. Si alguien se ha enojado contigo respecto de un asunto, y te ignora al pasar o simplemente calumnia tu imagen, puedes dar en el blanco, y hacer lo que el diablo no quiere que hagas: que descanses. Con ello tenemos la batalla ganada y concebiremos frutos de sabiduría y amor...

La lengua tiene el poder de la vida y de la muerte. ¿Qué harás tú con tu boca: sonreír o rechinar los dientes? ¿Crear heridas o sembrar sueños? ¿Tu boca es un manantial que da vida a otros? ¿Quieres que Dios te use? Entonces tu arma en medio de los conflictos es el silencio. Dios defiende a los que le temen, y cuida cada uno de sus pasos.

Continuará...