30 de diciembre de 2008

31 de diciembre

Quiero solamente agradecer antes de terminar el año... Agradecer a Dios por su amor y por su apoyo diario en este año, que se tradujo en un cambio de mentalidad y de mi carácter. Siento que termino más completo en muchas áreas, y mucho más fuerte para enfrentar los desafíos de mi vida.
A mi familia, porque a través de ella he aprendido a amar incondicionalmente, pese a todo y todos. Deseo que mis papás crezcan mucho en sus vidas personales y que Dios les prospere en todo. Los perdono por todo y mi oración es que superen sus problemas y avancen en el perdón y la confianza.
Mis hermanos han sido un pilar y un motivo de ánimo. Como nunca he sido amigo de mis hermanos y eso lo agradezco. Al Andy, por seguir creyendo en mí; a la Susy, porque siempre había una mirada de buena voluntad y un apoyo incondicional; a Daniel, por su cariño y ejemplo; a la Ely por su amor que me inspira a imitar; y a la Carlita por su cariño y por tantas veces levantarme el ánimo.

Gracias a mis amigos por poder recurrir a ellos y apoyarme y confiar en cada uno. Ellos conocen mis defectos y virtudes y también saben lo que soy y no. Gracias por eso!
Jaime, gracias porque siempre me has ofrecido tu amistad y tomarla ha sido un verdadero privilegio. A la Romy, por alegrarme, por su confianza y por ser una gran mujer. Amiga, eres uno de los más grandes motivos por los que agradezco a Dios! A la Joy, por acogerme en todo tiempo y por ser una pastora para mí... mi deseo es que cumplas tu ministerio y que Dios expanda tu llamado y haga resplandecer su amor. A Guishe! por su inigualable humor que, al contagiarse con el mío, se traduce en tiempos de alegría. Gracias amigo porque cada palabra cobra sentido en mi corazón y por ser un ejemplo para mí.


Gracias Dios.

25 de diciembre de 2008

Tal cual soy

Navidad es presentarme como soy. Su pesebre me muestra que Jesús no tuvo un nacimiento común y corriente. Al contrario, nacido de un pesebre, entre pajas y animales. Un lugar muy urgente como para celebrar el parto del Mesías. Un lugar que parecía improvisado en medio de un plan celestial. ¿Algo falló? ¿Se habrá quedado dormido el encargado de guiar a José y María hacia un lugar "decente"? Parece ser un lugar poco apropiado para que naciera el Salvador.

Tocando puertas, y sin haber más opción que aceptar un pesebre, nació el Salvador. Y le agradezco por eso. Por haber nacido entre pajas y animales, porque me doy cuenta que en medio de las crisis, nace su plan de salvación. Cuando menos lo espero y cuando la paja de las malas noticias se entromete, siempre hay una salvación de parte de Dios. Cuando todas las puertas se han tocado y la religión con sus reglas queda obsoleta, aparece la figura del bebé naciendo en un lugar que parece muy incómodo para un rey, pero que tiene la esencia del plan de Dios: nacer en medio de un mundo en colapso.

Gracias Jesús.

20 de diciembre de 2008

Me carga el canuteo y los canutos...
Me agradan los que son cristianos en la práctica diaria

16 de diciembre de 2008

No soy yo, es mi actitud

En este tiempo he estado sometido a muchas tensiones y presiones en la U. Las miradas perdidas en la ventana de algunos compañeros, los ojos llorosos de mis compañeras con sus pómulos rubicundos, son la imagen de cada semana. Colapsos, entregas de material, vaciados en yeso, impresiones, etc.
Creo que la imagen que veo en mis compañeros no dista mucho de lo que he vivido en más de una oportunidad en mi propia experiencia. Fracasos a veces que terminan destrozando las ganas de aprender porque uno piensa que es chanta, que no sirve para esto, etc, etc etc...
Frente a eso me quejo a menudo que estoy cansado, chato de todo este sistema, y realmente me he dado cuenta que hasta mi manera de hablar ha cambiado porque todo el día ando pensando en lo mal que lo paso a veces...

Pese a ello, a momentos he querido probar el ser optimista y me ha resultado muy bien. Hace poco comencé a orar cada vez que venían de nuevo esos pensamientos pesimistas, y a declarar vida sobre lo que hago... y creando me ha funcionado ene!!!
Por lo mismo llegué a la conclusión de que no se trata más que de una actitud frente a la vida lo que puede hacer la diferencia en los problemas y afanes del día a día. De hecho los problemas y los afanes siempre estarán. La señora pesá que se atiende conmigo la tendré que soportar hasta fin de año... los quejidos, gente que se enoja, que se aburre siempre estará... Mi actitud puede hacer la diferencia al declarar vida sobre lo que hago...

6 de diciembre de 2008

Anhelo a Dios


Mientras escribo, la casa se encuentra sola. El sol, el viento y el cántico inusual de los pájaros a mi alrededor. Una sirena de ambulancia suena a lo lejos mientras medito. Meditar... mmm... es una buena palabra para describir lo que hago en estos momentos. Meditar, darle vueltas a lo que deseo, a lo que anhelo en mi vida.
La gente que habita en esta casa no está. El olor de mi abuelito en el ambiente ya no está. Sus balbuceos diarios se han perdido, mientras me inspiro. Todos pasan, menos Dios. La gente a mi alrededor, incluso mi familia, sé que pasará; pero no así la misricordia del Padre sobre mí.
Cierto día recuerdo haberle preguntado al Señor cuál sería el nombre que él tenía para mí. Me dijo: "Busca la traducción de David". "Muy amado", encontré... Su amor conquista mis cautivos pensamientos y cambia mis imposibles en milagros de vida. Me lleva a los lugares más recónditos, que no conozco y que a veces temo, pero que abren mi mente a su poder.
Mi anhelo por Él es algo absurdo y estúpido, etc. para otros. Canuto y fanático también. Pero anhelo tocar su gloria, sacarme el velo de la religión para verlo a él, para encontrarme con su corazón y no con la mirada tradicional. Que con su mirada me sorprenda y que con su corazón me transforme. Que con su amor y su poder cambie mis sueños y derribe mi orgullo; y haga un milagro en mí.
Anhelo ver a las multitudes adorándole...

Te amo Señor

1 de diciembre de 2008

...

Cada cierto tiempo no entiendo,
lo que pasa a mi alrededor.
Los minutos pasan y las horas con ellos,
y no me doy cuenta,
como me ensimismo,
y vuelvo a cada instante a mis problemas,
quejándome de mi vida,
de lo que vivo cada día,
de lo Dios me ha regalado.

Cada cierto tiempo,
el desánimo me gana,
y cabeza gacha miro el suelo,
como desconsolado,
sintiéndome solo,
como hace mucho tiempo no pasaba.
La gente que quiero,
a veces no está...

Cada cierto tiempo,
la duda y el cuestionamiento,
me toman del brazo y me llevan a coorer,
en este frenesí que sigo sin comprender,
de cómo llegamos a estar así,
de la noche a la mañana,
de cómo el egoísmo se apoderó de nosotros,
y unos se culpan a otros.

Cada cierto tiempo,
camino cansado, como hoy...
La desmotivación y el desencanto,
vuelven a tocar mi puerta...
preguntándome si estoy en el camino,
que Dios puso que estuviera...
o si debo decidir por algo que no sé.

Cada cierto tiempo,
me reprimo el decir lo que pienso,
pensando que mi pasión por Dios,
puede incomodar a todos
y puede causar rechazo.
Y lucho con eso, con que sepan lo que sueño,
con que sepan lo que planeo,
con que sepan todos que amo a Dios...

Cada cierto tiempo yo me rindo,
mis fuerzas no me alcanzan,
y las promesas parecieran lejanas,
no sirviendo los consejos,
ni los "confía en Dios" ni nada.
Sólo caminando y pateando piedras,
preguntando por qué las cosas no resultan,
como quiero.

¿A quién engaño de nuevo?
Quiero ver el plan... Su plan para mi vida.
Saber si será cierto que seré pastor,
o si será cierto que sanaré enfermos en su nombre.
Quiero ver su amor...
Saber que las cosas pueden ser mejor,
y podré tener una familia alguna vez...
a la cual quiera y pueda confiar...
familia que no me acuse,
y que no juzgue mis decisiones.

27 de noviembre de 2008

Religión

Los fariseos era férreos defensores de la ley. "Dios dice: No mates, no robes, no bebas". Seguro los que en las calles los primeros en tomar el megáfono y ser portada en los diarios y estar en los avances de las noticias de las 9 era ellos. "El Señor ha pedido que diezmen cada mes, que no dejen de cumplir sus obligaciones para con él; eso será agradable para él". Por supuesto que la ley era recitada sin faltar un punto ni una coma. Los comentarios de las viudas no importaban mientras ellos fueran a cenar a sus casas a orar, a escuchar algo de sus "sabias" palabras. Era lo correcto, lo que la tradición de años construida desde los patriarcas. Era lo respetable, lo admirable.

Entonces llegó Jesús. Carpintero, rabino y un tanto extraño. Se levantaba temprano a orar. Las luces no se enfocaban en él... menos la música de presentación le daba la bienvenida cada vez que entraba a la sinagoga. No... él no era esa clase de personas que buscaba el escenario para "mostrarse". Él era la respuesta a un mundo de leyes podridas por las tradiciones humanas y a un ambiente cargado de intereses creados y egoísmo. Era la respuesta a una exclusión y a un encierro que mataba el sentido de la ley y enterraba el amor y la misericordia, para reeemplazarlo por la monótona ley recitada todos los sábados de igual manera.

Estoy cansado de vivir cómodamente. A veces oro diciendo a Dios: sácame de este conformismo, de sentir que ya está todo ganado y que hay más personas que pueden hablar de ti. Digo: Sácame de la mediocridad de juzgar a los demás sin conocerlos... Me he dado cuenta que rápidamente cambiamos la revelación por religión, llenando nuestras vidas de ritos y costumbres que lo único que hacen es mantener por años lo que alguien una vez vivió con intensidad. Quiero ver vibrar a la gente por Dios, y no por algo emocional. Tan fáciles somos para vivir para los mandamientos, dependiendo de ellos nuestra conciencia...

"Si no vas a la iglesia, no estás agradando a Dios", "si no eres próspero económicamente, entonces hay un error en tu vida", "si no haces esto, perderás tu salvación". ¿Acaso alguna vez la vida cristiana ha dependido de nosotros? ¿Acaso no depende de Dios quien juró por sí mismo que nos sería fiel? ¿Entonces por qué nos gusta ponerle nuestro nombre a las tradiciones, o por qué nos gusta cambiar su revelación vibrante por una simple y continua repeticion en el tiempo. La verdad todo esto suena como a alguien resentido jeje, pero no es así. Apelo a un anhelo personal muy profundo de ver gente apasionada por Dios, llenas de su revelación y no de religión, plenas en una relación con él y no hundidos en la tradición de 100 años que no salva a nadie. Quizás al decir eso toque la sensibilidad de algunos, pero aunque valoro mucho lo que otros han hecho antes, debemos vivir acorde a nuestros tiempos y centrarnos en lo que la gente necesita...

Quiero ser como Jesús: un rompeesquemas. Y aun si estuviera solo en esto, creo que eso he determinado en mi vida.

22 de noviembre de 2008

No dejo de creer

"¿A quién engaño?". Ese fue el título de mi último grito desesperado y que, por cierto, estaba cargado de cuestionamientos acumulados en el tiempo. Y precisamente estas líneas me han servido por largos 2 años para desahogar mis más profundas reflexiones y para vertir mis formas de ver la vida, y por sobre todas las cosas, vertir mis sueños y también mi restauración. Sueños a momentos cubiertos por nubes de dudas y restauración mirada a través del lente de los constantes problemas.

Frente a estos cuestionamientos me dije a mi mismo: "¿Debo cambiar...? Quizás ser un poco más duro conmigo y con los demás. Quizás ser más frío o más insensible frente a la vida. Posiblemente de esa manera podría dejar de pensar tan sufridamente las cosas y recibir las cosas sin esperar mucho de la gente... sin ilusionarme con que las cosas cambien. Cambios que he soñado y luchado desde que tengo uso de razón. Cambios por los que oro todos los días. Me he dado cuenta que en realidad no es la gente externa a mi familia la culpable de todos los problemas, sino que somos nosotros mismos... es nuestro egoísmo, nuestras posturas que no quieren ceder... es nuestro orgullo de humillarnos, de dejar de aparentar y dejar el egocentrismo de lado para centrarnos en el bienestar común.

La familia... siempre pienso en ella como un iluso sueño en mi vida. La sueño cada vez que camino orando a Dios. La sueño restaurada en cada canción, en cada instante, en cada lugar, en cada logro que alcanzo. A momentos he deseado su preocupación, y no la he visto... he sufrido el abandono muchas veces, y mis hermanos también... de ver a mis papás peleando todo el tiempo y nosotros ahí en medio, tratando de mediar todas las veces, y siendo el blanco de las críticas: "que no le dices esto a tu mamá..." "que eres esto..." "que no me comprendes, David..." "que tu papá me ha hecho daño". Son cosas a la que estoy acostumbrado. Cuando veo a papás preocupados e involucrados con sus hijos, me sorprendo y quisiera que tuviéramos un poco de eso en mi familia. Es mi sueño saben... nunca lo he dicho, pero es algo que desearía ver alguna vez :'(

"Llora tus penas, todas tus penas"... ese fue el consejo de mi amigo James. "Pero después, sécate la cara"... Y en eso estoy... secándome las lágrimas y siguiendo adelante. Si dejara de soñar creo que no sería yo. Yo soy como un mono porfiado que lo pueden golpear, pero me vuelvo a poner de pie. ¿Traicionado? Sí, varias veces, y por alguien muy cercano. ¿Pasado a llevar? Más veces. ¿Humillado? También. Pero de todas Dios me ha sanado, y aquí me tienen, de pie de nuevo... El día que deje de creer, dejaré de ser yo... será el día en que deje de seguir a Dios.

"Sécate la cara"... creo que debo seguir adelante en mi camino, como hombre. Pero no un hombre duro e insensible, sino apreciando el valor de lo que he vivido para el bien de otros, para restauración de otros y no para dañarlos. Para adorar a Dios y no para alejarlo. Sigo creyendo en ver mi familia restaurada, aun así me digan que soy tonto o que soy un iluso... sigo creyendo eso que para mí parece tan imposible... eso que anhelo ver alguna vez hecho realidad. Sigo creyendo aunque el mundo se vuelva a dar vuelta otra vez, como lo hizo hace 2 años...

"Señor... aquí estoy otra vez para ser moldeado por ti. Cámbiame... renuévame... quiero ser como tú cada día de mi vida. Te agradezco por ver tu fidelidad pese a mi necesidad y mi carácter. Pese a mis errores y a no poder más..."

14 de noviembre de 2008

Conversación con Dios


Hoy me detuve en medio del estrés. Turbinas sonando, olor a acrílico Duralay, pasajes marcados por el apuro, ojos desesperados y formas de dientes tallados a presión. El sol afuera brillando radiante en una tarde santiaguina común y corriente. Cinco y veinte pm...

Quiero volver a escribir de lo esencial de la vida. Saber que sigues allí mientras converso contigo en las calles. Mientras camino en medio de lo fácil y lo difícil. Entender que tu fidelidad brilla más fuerte en medio de lo imposible y cuando pienso que ya toda solución escapó... Es el preciso lugar donde te amo, Dios. Mi Dios.

Conversar contigo es mi mayor placer. Un placer reservado que cuido, guardo y que deseo todos los días. Un refugio en tu intimidad... en mi intimidad. Nuestras charlas son de lo cotidiano, mientras me haces feliz en tu presencia y me dices que no necesito requisitos para entrar en tu habitación. Y siempre digo lo mismo: "Aquí estoy... aquí sigo". Aunque duela confío en tu palabra y sé que nunca fallará.

Escribirte es caminar con mis dedos sobre tu piel. Retazos de recuerdos y de sueños que comparto contigo. Paredes pintadas con la candidez de una inspiración espontánea, que nace de mi amor por ti, de mi pasión por tus brazos... de un abrazo de padre que me brindas en las ausencias. Tus brazos llenan mis carencias y completan mi imperfección, amando cada área de mi corazón. Corazón que amas no sé cómo... pero que ya no pregunto sino que recibo.

Cantarte es hacer brotar árboles de vida en seis cuerdas. Es amarte en unos pocos acordes que interpretan las lágrimas de devoción por ti. Pocos acordes que destilan la emoción de adorarte, de sentir el llamado de tu voz y de responderte en mis canciones. Es tu paz la que me llena y me hace feliz. Nada más...


12 de noviembre de 2008

¿Religión o relación?

Estoy acostumbrado a buscar a Dios en el silencio. Creo que callar me agrada en estos casos... Hacer pausas en las que pueda escucharlo a Él... la verdad que tiene que decirme cada vez. Buscar a Dios no es una relación de lejanía o de protocolos, y mucho menos una relación de petición y respuesta a deseos personales. Relación implica no sólo tiempo, sino entrega... No responde a ritos, menos a pasos de una receta. A Dios no se le agrada con impresionantes bondades o por orar 3 horas al día. A Dios le hace vibrar nuestra fe.

Fe es riesgo... Una relación con Dios es un riesgo que no todos acceden debido a que han obstaculizado su imagen de Dios a base de sacrificios religiosos. La religión, en ningún caso, es el camino para encontrar a Dios. Menos lo que algunos dicen: "Dios se agrada de los que se portan bien y bendice a los que leen la Biblia y le oran todos los días". ¿No es eso religión? ¿Ahora depende de nosotros el amor de Dios? ¿Entonces si "cumplo" con Dios estoy en la lista de los "agradables"? Si fiera por eso, levanto la mano para hacer mi retiro oficial del cristianismo.

Fe es asumir que las cosas se salen de nuestro control y confiar nuestros sueños a un Dios inconmovible. En Dios no hay crisis, en él no hay mutaciones. No encontraré un día la "cara de perro" y al otro día una amabilidad exagerada. Dios es, no necesita cambiar. Y él conoce que muchas veces soy chanta... que mis errores son muchos, que me cuesta avanzar, que me cuesta avanzar. ¿Piensa usted que no cumple con lo que Dios manda? Entonces bienvenido a la lista de los que Dios ha escogido. ¿Piensa usted que no cumple los requisitos para entrar en el reino? Entonces pronto le llegará una carta de invitación a la mesa del Rey. Los que no califican y los que menos se creen son los que Dios busca. Son corazones que dependen. Corazones que buscan ser perfectos en Él y no en cuanto leen la Biblia. Corazones sensibles a Sus pensamientos. Corazones que aman una relación y no una religión.

8 de noviembre de 2008

Extraño...

Han habido tiempos raros y este. La U ha estado llena de altos y bajos y ha consumido gran parte de mi tiempo y fuerzas. Han habido días horribles... días de mucho estrés. Días de levantarse con un dolor de guata muy grande y días de no parar. Otros días han sido más relejados. Han sido tiempos de reír un poco y de hacer nada.

Ha sido un tiempo de depende única y exclusivamente de Dios y de su provisión. El hecho de depender de los pacientes me ha sacado mil canas y he aprendido a descubrir a momentos las peores actitudes de la gente. En fin... pienso que todo esto me ha servido para tener más personalidad en decir lo que pienso. Por otro lado, en el GBU tenemos que administrar el campamento nacional y ya me siento medio presionado por eso y además medio culpable de sólo haber participado en una sola actividad a nivel nacional y que fue el encuentro zonal.

Mmmm... tiempos extraños... espero que pasen pronto.

26 de octubre de 2008

En semanas de mucho colapso, problemas "sin solución" y emociones al límite...
Confío en Ti... en que estás en control

17 de octubre de 2008

¿A quién engaño?


Quiero ver luz...
Quiero ver soluciones...
quiero ver cambios a mi alrededor...
quiero avanzar...
¿a quién engaño?
no veo luz,
no veo soluciones,
no veo cambios a mi alrededor...
y no avanzo.

Quiero soñar,
sanar enfermos,
tener visión de vida...
¿a quién engaño? :(
si siempre digo que cambiaré,
y nunca lo hago.
Siempre digo que se vienen tiempos nuevos,
y no es así...
que siempre evado la realidad,
y pienso en las cosas buenas,
y no en las malas...
negando que sufro, que las cosas me afectan
más de la cuenta, más que otros.
Negando que me molesto y no digo nada...

¿Dónde estás, Dios?
¿Dónde corro esta vez?
¿Dónde brilla tu presencia para ir?
Mis canciones han cambiado.
Te anhelan. Te necesitan.
Dependen de ti, de tu mano.
¿Dónde quedó mi fe?
¿Dónde mis sueños que he dejado de trabajar?

Quiero esto y esto otro,
idealizo y luego choco con la realidad...
idealizo a las personas, y siempre caigo...
¿y a quién engaño con todo esto?
si estos días han sido horribles,
llenos de estrés, esperas desesperantes,
gente que va y viene,
pero que nadie se queda...
que no veo a nadie con quien conversar...
a quien recurrir y que tenga ánimo de hablar...

Quiero tener buenas intenciones,
lucho por amar de manera pura...
¿y a quién engaño?
he sido un tonto otra vez...
si ni las buenas intenciones sirven,
si ya nadie aprecia eso...
que siempre te miran como si te trajeras algo malo bajo la manga,
que siempre te miran sin confianza,
como si ya se hubieran extinto
los que seguimos creyendo en la verdad,
y en la transparencia.
Y en los que seguimos creyendo
en ver a los enfermos sanados,
a los cojos saltando,
y a los ciegos ver.

Y siempre sueño,
como un tonto que cae y se pone de pie,
como un tonto que anhela ser diferente,
pero que no puede,
que se da cuenta que es igual al resto..
y que calla... sí... se lo calla todo...
¿a quién engaño con todo esto?
si al final de cuentas no soy lo que todos piensan...
que estoy lleno de defectos,
que mi corazón está manchado de errores,
que intento e intento,
pero que caigo... sí...

¿a quién engaño..?



9 de octubre de 2008

Todo se junta

Esta semana ha sido horrible... Es jueves y quiero que termine, que pronto den las 6 de la tarde para descansar. Todo lo que he planificado con mis pacientes no ha servido: que no llegan, que se enferman, que no se motivan a cooperar a veces. Ese es el tema de todos mis días: no quiero más U. Me he puesto a pensar en cómo reacciono cuando las cosas escapan de mi control y simplemente no doy a basto. Cuando sucede eso, tengo que salir a tomar aire, queriendo escapar de las clínicas porque ya estoy chato.
Voy atrasado en la mayoría de los ramos clínicos y creo que si no descanso, colapsaré y será peor. Creo que eso necesito... descansar... descansar... y descansar... Trato de no colapsar, pero ya no puedo. Trato de levantarme para ir a clases, pero no me alcanza y los cinco minutitos de gracia se transforman en 1 hora pegado en las sábanas.
Por otro lado, hace 5 semanas no veo a la Poly... y no sé hasta cuándo podré verla. Eso también suma a todo el problema de la U... Y aunque trato de no pensar mucho en eso, igual no puedo dejar de extrañarla.

Me encomiento a Ti Señor... Confío en Ti.

4 de octubre de 2008

Su gloria...

Estaba de pie y afirmado en el pilar cercano al timbre. Había tomado una micro 201 de camino a la universidad en un día estresante como todos en este tiempo. El día abochornado me hacía estar aún más cansado de lo normal.
La noche anterior a ese día también me encontraba así de cansado. Mientras caminaba a la casa de mi hermana quise orar como de repente me propongo. Antes de hacerlo, me puse a pensar en lo que siempre le pedía a Dios cuando oraba. Me di cuenta que siempre le pido por mis problemas y a veces le reclamo sus promesas hacia mi vida. Cuando hablo con él, la mayor parte del tiempo lo dedico a conversar sobre lo que yo pienso, lo que yo sueño, lo que yo anhelo. De pronto, se me vino a la mente la imagen de Moisés en la cima del monte pidiendo a Dios que no destruyera al pueblo. Lo imaginé arrodillado dando un primer paso y diciéndole a Dios: "Si no vas con nosotros, no avanzaremos"... entonces hice el paralelo a mi vida: siempre pido eso... que acompañe mis sueños, mis anhelos y mis proyectos personales, sino de nada sirve hacerlo.

Y Dios se lo concedió...

Pero hubo un paso más que siguió a la petición de Moisés. Y me puse a pensar que nunca pedía eso y que en realidad era lo que más llenaba mi vida en todo tiempo. Era lo que más me hacía vibrar aunque hubieran conflictos a mi alrededor. Entonces le dije a Dios lo que Moisés pidió: "Muéstrame tu gloria... muéstrame tu gloria". No sé cómo empecé a llorar mientras caminaba y su dulce voz me hablaba otra vez. Por unos minutos pude abrazarlo, sentir su esencia... su gloria.

Mientras iba apoyado en la micro, de pronto mi mirada se desvió hacia la calle.Había un hombre tirado en el suelo durmiendo junto a unos perros. Algunos de la micro miraron también. Vi a uno que abrió sus ojos y luego siguió como si nada. Cuando lo vi, y cuando veo a la gente pobre así, siento el llamado de Dios tan fuerte... "¿Quién irá por mí a ellos?"...

Anhelo compartir la gloria de Dios a quienes lo necesitan...

26 de septiembre de 2008

Todos los hombres son iguales

"A veces me da rabia. Otras veces pena. Pero de esto tengo que escribir", pensaba antes que mis dedos y mi mente se inspirase en escribir esto. He escuchado que muchas mujeres dicen, cada vez que su pareja les falla, diciendo que todos somos iguales. La verdad no entiendo por qué reacciono de esa manera ante este dicho popular, pero me da una especie de enojo con esto. Pienso que es porque trato de ser diferente en ese sentido y no quiero actuar como los demás hombres lo hacen... Quizás por eso me detengo a pensar cada acto y cada decisión en mi vida, cosa de no afectar a los demás.
En especial, creo que me he incluso estresado por no imitar las malas decisiones de otros hombres. Si bien tengo muchos errores, me dedico mucha parte de mi tiempo a reflexionar sobre lo que hago y sobre lo que haré. Sé que suena algo extraño, pero así me sucede. Pienso que en eso mi pareja se merece mi respeto y fidelidad no nacidas de una obligación, sino de un amor profundo y verdadero.

Muchas veces hombres cristianos dejan mal parado a todos los demás y eso tb me causa una tristeza enorme y me genera una reflexión super grande... Que esto no sea así entre nosotros. Anhelo ser un hombre diferente, lleno de expectativas, que no sea como los del montón sino con una mentalidad de santidad.

Como ya casi nadie lee este blog, me di la oportunidad de hablar yo-yoístamente jejejeje.

20 de septiembre de 2008

Extraño

Extraño las ráfagas fuertes del sur...
el follaje mezclado con las aguas...
y los árboles y las flores.
Extraño el sonar de los cantores..
que desde los techos alzan esplendores...

Extraño el río infinito de sonidos,
que golpeando en la roca gota a gota,
termina siendo un sonido que no se agota,
que escucho y que imagino,
a la vez...

Extraño el amancer y los atardeceres,
en tus brazos...
sí, contigo de tu mano y de la mía.
Extraño jugar inocente como un niño.
Extraño saltar sobre las pozas de agua,
y las torres de barro...
ser libre, fuerte, valiente...
Extraño el alegre reír de la inocencia,
y la libre poesía al son de tus inspiraciones.

Extraño saltar de alegría,
reír de gozo,
llorar de tristeza,
tener miedo de lo incierto...
Extraño la emoción de estar contigo...
de tomar tu mano
sentir el calor de tus venas,
y el palpitar de tu corazón.

Extraño cantarte, y escribirte...
extraño amarte,
extraño mirarte,
extraño contemplarte,
extraño llamarte al oído,
extraño tu voz femenina,
y tus apodos, tus sueños.

Extraño el crear cosas nuevas para ti,
extraño el olor de chimenea,
tu olor de sur...
Extraño tu presencia,
tu mirada y tu belleza...

Te extraño a ti.

11 de septiembre de 2008

Así tal cual me presento... Y ya lo has sabido: fallo muchas veces. Así tal cual me rindo otra vez. Con dificultad. Con sinceridad. Con ganas de seguir adelante.
Así tal como soy... Desnudo. Sin defensas propias. Sin decirte quien soy argumentar a mi favor, sino con ganas de esperar a ver qué dices de mí esta vez. Define mis sueños. Define cada plazo de mis tiempos, cada lugar de mi camino, cada persona que conocer.
Así tal cual soy... No religioso ni menos lleno de formalidades para poder acercarme a ti. Con confianza me acerco a declararte mi amor una vez más, a decirte que te amo con todo mi ser, más allá de mis fuerzas, más allá de mis motivaciones. Es más que una oración. Es más que un ser lejano y apático. Eres lo que el aire es a los seres vivos... la flor que marca el fin del invierno y el comienzo de nuevos tiempos.
Así tal cual doy pasos. Seguro de ti, seguro que eres tú quien me ha llamado, seguro que eres tú quien me ha restaurado... sólo tú. Mi alegría es ver tu rostro cada mañana y decirte lo que he compuesto para ti. Algo nuevo. Una creación nueva para ti. Eres mi amor más profundo. Y te seguiré... se lo digo a todos los que puedo. No me moveré si no te mueves conmigo. No dejaré de perder un instante al lado tuyo y demandaré tu presencia con el respeto y la admiración que te mereces.

Así tal cual... en un segundo de tu abrazo declaro mi pasión por ti, por tu presencia en este lugar, por poder abrirte mi corazón sin sentirme juzgado por nadie, por sentir la libertad y a la vez la comprensión que fluye de ti, que cambia mis prejuicios, que libera mis sueños y hace de mí un instrumento que tú afinas. Déjame ser ese instrumento que este en tu bolso cuando lo necesites. Déjame ser ese instrumento que te acompaña donde vas. Cuando quieras visitar a los pobres, llámame que iré contigo; y si es a los débiles, aquí estaré.

Así tal cual declaro mi amor por ti...

3 de septiembre de 2008

...

Siempre hay problemas. La mayor parte del tiempo evito pensar en ellos... Sobre todo cuando hay relaciones que están tensas.

Estoy triste... quiero descansar

27 de agosto de 2008

Entonces no juzgues

Juzgar es algo que generalmente hacemos cuando descalificamos a otros por su condición, por su ropa, por su forma de ser, de hablar, etc. Juzgar es lo que hacemos cuando vemos a un mendigo y pensamos: "¿Qué se cree este picante?", "¿Por qué anda pidiendo..? que trabaje!".
Juzgar es lo que hacemos en la iglesia cuando alguien es demasiado efusivo y pensamos que es demasiado revoltoso para el "orden de Dios". O bien si viene vestido demasiado poco formal dejamos de mirarlo con agrado. Cuando juzgamos somos religiosos y cerramos el Reino de Dios a los demás.

Quizás por eso nos cuesta entender la gracia de Dios: porque juzgamos demasiado a las personas y las vemos tras el lente de nuestros propios conceptos de lo que es agradable a Dios. El amor de Dios no excluye a nadie... A veces pienso que si Jesús se hiciese hombre otra vez probablemente seríamos nosotros los que estaríamos en su contra al verlo compartir con aquellos que la sociedad y la iglesia rechanzan... Para Dios no importa la condición de las personas, sino más bien su corazón...

Si quieres agradar a Dios, entonces no juzgues...

18 de agosto de 2008

De ti dependo


Hacía calor. El viento estival aún se sentía tibio sobre las mejillas de los que transitaban por Avenida La Paz. Dentro del cuadro de la avenida siempre hay trabajadores de la Vega, junto con muchos camiones, camionetas y buses. Es un cuadro no muy agradable de ver. También hay gente que mendiga y que desea una moneda para satisfacer sus necesidades: algunos comer, algunos tomar alcohol, etc... También habían dos mendigos riéndose sobre la acera, deseando cien pesos para poder beber alcohol. Eran dos hombres peruanos: Juan y Hernán. Ambos de no más de 45 años, piel morena, ajada con el tiempo y de tez rubicunda, ojos negros y manos gruesas. Sus cuerpos estaban abiertos con heridas en el tórax y en el abdomen. Ambos trabajadores frustrados, adictos a una botella de vino desde hace 9 años...


A veces lucho conmigo mismo en mis pensamientos... preguntándome por horas la razón de los conflictos que se suscitan a mi alrededor. Ojalá fuera un problema externo a la familia, como para buscar apoyo en ella... pero no es así. Y trato de llegar a una explicación de la actitud de algunas personas... por qué tanta falsedad, tanto descaro, tanta falta de rectitud... que predicando a Cristo, después te golpean por la espalda en chismes y manipulación. Y le he pedido muchas veces a Dios que la restauración venga luego, que no aguanto, que me debilito mentalmente cada vez que veo la maldad a mi alrededor, que me estoy ahogando. Y digo: "Dios... ¿dónde has estado?", "¿Dónde puedo buscarte? Porque desde mi interior clamo y nadie responde...
Pero cuando voy caminando por la acera de Avenida La Paz, algo muy fuerte me dice en mi interior: "Háblale a los medigos..." "Conversa con ellos y sé su amigo..." Y no lo puedo entender ni tampoco explicarlo. Solamente sé que es una pasión que vence mi timidez y cobardía... Entonces estrechan su mano en la mía y por cinco minutos conozco su sinceridad y puedo reír con ellos.


"Creo que me estás enseñando a depender de ti"

15 de agosto de 2008

Como tú...


Cuando se es pequeño también quería ser como papá. Buscaba imitar sus gestos, sus palabras y sus formas de reaccionar. Todos necesitamos modelos donde depositar nuestra confianza. Modelos donde asegurar nuestra identidad.

Cuando crecemos, las vivencias personales van forjando nuestros gestos, palabras y formas de reaccionar. Ya el referente paternal pasa a un plano diferente y toman lugar nuestras propias vivencias que modifican nuetras acciones.

Al parecer dejamos de ser tan fáciles de sorprender y la insensibilidad se apodera de nuestros gestos, palabras y formas. Nuestras ideas comienzan a ser más importantes que las de los demás y nuestra capacidad de menosprecio aumenta en gran medida. ¿Te duele ver asesinatos? ¿Los femidicios han pasado a ser parte de nuestra historia? ¿Es parte del día a día que el orgullo nos gane la batalla? ¿Y qué del hambre? ¿Y qué de las muertes?

Creo que Dios aún clama para que volvamos a ser niños "sorprendibles", que sean sensibles a su voz. Que dejemos de ponernos en el centro de todo y mirarlo a Él. Mirar que tiene más poder que nuestros propios problemas.

"Señor... tu corazón es el de un niño. Quiero ser como tú... sencillo, humilde y sincero. Permite que todo aquel que lea este escrito pueda entender y anhelar mucho más tu corazón. Entender que no se trata de mis planes y sueños, sino de los tuyos. Te amo, te adoro y te busco."

2 de agosto de 2008

Salgamos del engaño

Una cosa es esperar la felicidad y otra ser feliz. Una cosa es la esperanza y otra es el engaño. Al parecer por mucho tiempo no hemos podido salir de una mentalidad que me llama la atención.
¿Les ha pasado que esperan cosas para el futuro, se planifican, piensan que todo será hermoso, pero se dan cuenta al final que no han vivido nada de lo soñado? Pues bien, de eso quiero comentar hoy.
Hartas veces me he visto poniendo construyendo toda mi vida en base a cosas futuras. "Dios me dará esto", "Dios me dará esto otro", "Seré feliz con tal persona". Todo es pensando en el futuro. Estoy seguro que si estuviera frente a Dios, Él me diría: "¿Y qué sueñas hoy?". Al parecer nos encanta construir castillos en el aire, que al final se los lleva el viento.
"Cuando trabaje y tenga dinero podré cumplir todos mis sueños". "Cuando tenga un notebook mi vida será mucho más especial". Son pensamientos que nunca hablamos pero que sí están arraigados en nuestra mentalidad y que anulan nuestra felicidad. Al parecer los sueños futuros a veces anulan nuestra felicidad actual. El tiempo para ser feliz es el hoy! no mañana, no cuando te cases, no cuando obtengas tu trabajo deseado, no cuando te alcancen los pesos para comprar lo que deseas. Si no eres feliz hoy, sentirás la insatisfacción aunque lo tengas todo.

Otro engaño que nos rodea es pensar que sólo estamos para cosas grandes. Primero que todo, deberíamos definir qué es algo grande. Lo que para unos es grande para otros puede significar algo muy insignificante. Lo importante es no olvidar que todo - incluso las coss grandes - se construyen con detalles, con cosas pequeñas... con pequeños acontecimientos que van marcando nuestro destino. No pongas la confianza en las cosas grandes, porque si no pronto chocarás con la realidad. El secreto del éxito es trabajar duro.

21 de julio de 2008

Si me alcanza el aliento





Me defino como un hombre soñador, lleno de expectativas para cada día. Quizás eso me ha llevado muchas veces a perder las esperanzas y a tratar de dejar atrás mis sueños.

Me gusta escribir. Siento que mis dedos saben expresar de mejor manera lo que mis labios no pueden. ¿Llorón? Je, la mayoría de las veces... Y no porque quiera, sino porque una pequeña inspiración de Dios me llena completamente y es capaz de calmar las tempestades que aparecen cada cierto tiempo a mi lado.

Me defino como un apasionado de Dios. Me consume un amor por la gente que aún no le conoce. No anhelo dar a conocer al Dios de los domingos o al Dios al que todos acuden cuando hay dolor, sino más bien al Dios de mi amistad, el Dios padre que necesita esta generación. Al Dios que llama las cosas inexistentes como si ya fueran y me desafía a ser más. Hasta el cansancio trato de desechar la religión mediocre para dar paso a la más pura revelación de Su presencia. Esto me hace parecer loco a veces. Y así me siento... creyendo en lo imposible aún cuando todos digan que no hay esperanzas.

Un día me atreví a darle mi agenda a Dios para que restaurara mi vida y he visto que Sus mismas manos han vuelto a construir mi identidad y a darme aliento otra vez. Me atreví a decirle que ya no tenía más esperanzas, para que sacara de mí todo el orgullo y me llevara a ser una persona humilde, llena de sueños para entregar y que hiciera todo lo que quisiera de mí. Ya no a mi manera, no como me gustaría a mí, no según mi forma, sino como la Suya. De pronto vi que ponía a mi lado las promesas que siempre me había prometido, y supe que escuchaba mis oraciones y se preocupaba de mis detalles. Y puso a mi lado una hermosa mujer y una esperanza de restaurar las vidas de muchas personas junto a ella. Sea como sea... pastor, no pastor, evangelista, maestro, líder o quizás nada de eso, aquí sigo... sigo viviendo la fe que me hace vibrar y que literalmente me hace saltar. Pero que nunca más sea a mi manera ni imponiendo mis formas ni sueños...


Me consumes... me llamas...
me impulsas y confrotas.
Me rindo con todo mi ser...
pues tú cuidas de mí, de mis planes
y sueños.

Y aquí estoy...
¿Manos alzadas? Sí
¿Saltando? Sí
¿Adorando por horas y horas? Sí
¿Amándote? Sí...

Con una consigna:
Dios, Tú eres el centro.

15 de julio de 2008

Es bueno recibir


"Den y les será dado". "Den, sin esperar recibir". Oraciones como estas resuenan con mucha frecuencia en nuestros oídos. Incluso las asimilamos como parte de nuestra conducta y nos sentimos culpables cuando no estamos entregando a los demás de lo que tenemos.

La base de poder dar a los demás es aprender a recibir. A veces nos sentimos mal cuando otros hacen cosas por nosotros. Incluso la incomodidad embarga nuestra conducta al momento de ver la generosidad de personas a nuestro alrededor. Y pensamos: ¿no debiera yo darle a él (ella)?

Dios desea bendecirnos, pero para ello debemos aprender a recibir. Y en cosas tan comunes podemos aprender este principio: al recibir un regalo, al dejarnos amar por otros y también amarnos a nosotros mismos. Me parece que Dios no separa el dar del recibir, sino que lo integra dentro de un perfecto vínculo. No se trata de abusar de la generosidad de otros, sino más bien de aceptar que alguien me quiere bendecir y que otro desea darme.


Resolvemos una ecuación parecida a esta:


Dar + Dar = Bendición de Dios


Me gusta darle regalos a las personas. Me da risa a veces ver que les cuesta recibir las sorpresas que les doy... Puedo observar que cuando se trata de dar muchos son los que levantan la mano, pero para recibir quizás no haya nadie, porque se tiende a ver como algo negativo, como algo abusivo, como algo que en realidad Dios no quiere. Recuerde: antes de dar, aprenda a recibir, porque si no, no va a poder ponerse en el lugar de la persona que usted quiere bendecir.


Y sobre toda las cosas, aprender a amarnos a nosotros mismos y de esa misma manera amemos a nuestros prójimos.


La ecuación de Dios queda resuelta entonces:


Recibir + Dar = Bendición

6 de julio de 2008

No a mi manera

Este tiempo ha estado lleno de estrés: pacientes que se van, pacientes que llegan y no sirven para los tratamientos, pacientes que no tienen plata, profesores exigentes, llevados en sus ideas; profesores antipáticos, atrasos miles, trabajos en vano, toma de impresiones, modelos, fichas clínicas, vacaciones cero, malos ratos, peleas con pacientes, etc, etc, etc.
El viernes fue el colapso. En un momento me senté solo en la sala de espera porque ya no quería pasearme en la clínica pensando en lo duro que se ha tornado todo esto. Sencillamente todo esto se salió de mi control.
He estado pensando en cuánto me cuesta cuando las cosas se salen de mi control. Sobre todo si hay que esperar más tiempo para ver las cosas solucionadas. Sinceramente he hallado las formas de entregarle mis cargas a Dios, pero no sé cómo. Mientras más pienso, más me estreso y mis emociones me juegan malas pasadas. Y es que un día puedo estar bien y por estas cosas me viene todo el bajón.

¿Dónde está Dios? Es la pregunta que me hago en estos momentos. Pero no preguntando a manera de reproche, sino más bien como una necesidad. Necesidad de Su presencia. Y que sea a Su manera... no a la mía

25 de junio de 2008

Mi oración...

Y aquí me tienes. Simplemente yo. Sensible. Apasionado. Tratando muchas veces de ser entendido. Buscando respuestas. Soy el mismo. El mismo niño que con la luz del pasillo encendida oraba con sus manos levantadas. El mismo que giraba su cabeza en la cama para buscarte. Y te llamo. Y te clamo. Te busco. Te amo. Te necesito.
Muchas veces busco que otros se motiven a buscarte, pero me da tristeza ver que aún en mi cercanos eres el Dios de los dolores... el simple Dios de las tempestades. El simple Dios de la religión. Me duele ver que no soy-somos consecuentes. Y lloro, sabes... por algo que no sé si alguien más lo hará. Lloro por verte a mi alrededor manifestado, lloro por la pena de los desvalidos, por la impotencia de los pobres, por la indiferencia de la religión. Lloro por ser alguien diferente... que marque una forma distinta de hacer evangelio. No tradición, no formalismos que nos coharten la posibilidad de degustarte a ti. O que traten a la gente por sus ropas, por lo que han sido, por su pasado o por su forma de hablar.
Lloro por ser agradable a ti. Y no encuentro salida. Simplemete tu voz que me dice: "Yo no me he olvidado... no me he olvidado". Padre... llámame... tú sabes que tu voz me derrite, que tu voz me hace débil, que no hay nada que me atraiga más que tus brazos, más que tus pies a los cuales beso, a los cuales rindo mis coronas, a los cuales rindo mis sentimientos, mis planes, mis proyectos y mis tesoros. Dios... me rindo... en tus manos dejo mi futuro, dejo mis pensamientos... Hazme descansar en medio de todo, te lo pido... y ser abrazado por ti, quizás consolado... Escuchar tu voz decir: "Te he estado esperando para estar contigo... para conversar, para decirte que te he amado y que todos tus caminos me son agradables..." Dios. Dios de mi corazón. Aquí me tienes. Tan débil en tu fortaleza, y tan sensible en tu abrazo. Tan pequeño en tu grandeza y tan frágil en tu consistencia.

Te lo rindo todo

Su cama en ángulo obtuso y sus sábanas sobre sus manos denotan su condición. Esas arrugas de años de caminar, de años de caminar con un corazón a medias me hacen respetarlo. Creo que nunca lo había querido como ahora. Creo que nunca como ahora me había gustado tanto saludarlo y preguntarle cómo estaba... y verlo cómo hace sus ejercicios matutinos. Se los presento: mi abuelo. Setenta y cinco años, casado, tres hijas y un hijo. Cánceres, preinfartos, accidente vascular, forman parte de su listado de enfermedades. Mmmmm... pese a todo, veo a Dios en los ojos vidriosos que me miran cada vez que lo saludo... Veo en él, una herencia de pasión por Dios e hijos de hijos que impactan vidas.
Su ejemplo es uno entre varios para mí. Sobre todo porque canutos hay miles, pero apasionados por Dios, pocos. Me defino como alguien soñador... un inquieto por hacer cosas nuevas, ser alguien diferente, romper la rutina y las tradiciones que siempre he llevado. Eso me ha llenado de temores porque yo, como todos, nos gusta lo conocido. No he tenido muchos éxitos la verdad. Hartas veces he querido que la gente se apasione por Dios, pero no lo logro... cuando me pasa eso, pienso que en realidad no soy yo el que cambia a las personas ni las atrae a Dios, sino que es Él. Mmmm... he pensado si seré buen hombre más adelante o cambiaré como he visto que tantos hombres cambian... sobre todo en el trato hacia los demás. Si escribiera todos esos pensamientos, seguro ocuparía muchas líneas. En fin... sólo la voz de Dios se escucha como un eco desde mi niñez: "Yo voy contigo, nunca cambiaré"... "todos tus hijos serán mis adoradores". Es la voz de Dios que escucho tan fuerte que quiebra mis esquemas y temores... que me llama, que enciende mi fuego. No es religión, tampoco es un simple estilo de vida... es mi pasión y mi todo.

"Señor... mi oración es que te hagas fuerte en medio de nuestras adversidades. Perdona nuestros errores diarios y llámanos a ser hombres y mujeres que amen tu corazón".

19 de junio de 2008

Vivo para agradarte


Depender es una palabra fuerte para mí. Es caminar como si pendiéramos de un hilo y el vacío está bajo nuestros pies. Me cuesta depender... cada vez que le digo a Dios que quiero eso me doy cuenta que finalmente, cuando sucede algo que debería "hacerme depender", me da miedo. En realidad nos cuesta mirar hacia lo desconocido, lo incierto; preferimos lo familiar, lo cómodo, lo seguro, lo que sabemos hacer.

Depender es simplemente vivir las promesas de Dios sólo como instrumentos y no como responsables de llevarlas a cabo. Me he dado cuenta que muchas veces me hallo sintiéndome responsable del trabajo en GBU, en mi familia, en mi iglesia. Es como una carga de culpa al no ver los resultados que espero...

Depender es decirle a Dios "aquí estoy, haz lo que quieras de mí", pero a la vez estar dispuesto a soñar y a enfrentar con fe las circunstancias.

Depender es volver a caminar de Su mano, no creyendo que todo se trata de nosotros. Más bien se trata de Él, de su historia, de su amor por nosotros y de la relación que desea tener con sus hijos.

Depender de Dios es dejar que Él pelee nuestras batallas... dejar de defendernos y descansar física, mental y espiritualmente.

14 de junio de 2008

Te he esperado


Simplemente quiero oír tu voz,
no cambiar mi esencia
a causa de los cambios de la gente a mi alrededor.
Hace mucho tiempo tengo hambre de ti,
una sensación de desesperación,
más allá de la religión,
más allá de un domingo,
más allá de esta canción.

Sencillamente decirte
que te he esperado...
aunque la gente no te busque
aquí me tienes,
aguardando el ver tu gloria
y pronunciar tu nombre de nuevo,
como cuando me llenabas,
como cuando me decías que me amabas.

Aquí me tienes,
sin palabras y sin gestos.
La gente ha cambiado,
hay veces que le da lo mismo el resto.
Mientras aguardo verte un segundo
hablar contigo,
llamarte amigo y papá.
Te he esperado...
te he esperado...

Pues hay una silla en mi soledad
que tiene tu nombre
grabado para ti,
grabado en tu honor....
Te he esperado, sabes...
entre dolores, lágrimas y esfuerzo,
te he llamado...
te necesito, no como religión,
sino como el aire
... a mi alrededor.

7 de junio de 2008

Me doy cuenta

Hace un par de meses leí una reflexión que me llamó mucho la atención. En ella el autor concluía diciendo que lo que nos hacía diferentes a cualquier otra persona no era el pecado (porque todos somos pecadores) sino más bien la gracia. Estos dos términos -pecado y gracia- pienso que están distorsionados actualmente. Incluso suenan extraños, ajenos y anacrónicos. Y concuerdo en aquello... Nadie define pecado sino un antiguo pastor que lo condena. Nadie define gracia al parecer porque nos cuesta hacerlo.
Cada vez que trato de evaluar como soy, me llevo decepciones. Y porque quien les escribe es igual de errante que el resto. Bastaría pedirle a alguien cercano a mí que escribiera sobre mis defectos y de seguro haría una lista larga sobre eso. Me doy cuenta de lo "charcha" que soy... Seguro ese antiguo pastor que define pecado, me apuntaría como exponente del mismo. Es fácil caer en el círculo de condenar a todos los que cometen errores.
Quizás hay alguien más que se sienta tan "charcha" como yo. Sin embargo, Jesús nos muestra un camino más excelente frente a esto... Y claro... Jesús, frente a nuestros errores, se detiene frente a nosotros, nos apunta con su dedo y nos dice: "Ni yo te condeno... vete y no peques más".

Me doy cuenta que gracia es ser apuntado por el dedo del amor de Dios...
Me doy cuenta que gracia es recibir ayuda para no errar.

1 de junio de 2008

La voz que habla más fuerte


"Digiere tu vino, mujer". El silencio del templo de pronto se vio interrumpido por la voz ronca y fuerte del sacerdote. Frente a él una mujer. No más de 30, una túnica blanca y unas manos que mantenía unidas a su pecho. "No piense que estoy ebria", explicó. Ella estaba allí porque se habían burlado de ella. La esposa de su marido se burlaba y cada año subir al templo era un ataque a su autoestima. Y claro, si le decía: "Acaso no puedes tener hijos como yo los tengo", "quizás el próximo año puedas quedar embarazada". La mujer subió al templo en silencio y en secreto. "Señor... dame un hijo y lo dedicaré a ti".

Yo no sería tan arriesgado como ella. Se las presento. Su nombre: Ana. Familia: de Elcanca. Hijos: cero. Enfermedades: esterilidad. ¿Quién pide un hijo para después dárselo a otro? ¿Sería suficiente tres años para poder disfrutar de un hijo? Wow! yo le hubiera dicho: "Emmm, Anita... este.. mira... piénsalo bien... quizás después sufras más". A lo que siento que ella responde muy segura: "Ya lo decidí; le pediré un hijo a Dios". Acariciando mi barba le diría: "Pero a ver... ¿no podrías adoptar uno y dejar esto hasta aquí?. Y de pronto alzo mi mirada, y su asiento se observa vacío.

Su rival: Penina... la otra. Su voz burlona irritaba cada año a Ana. Su voz la entristecía y la dejaba sin comer. Penina es la mujer que lo tiene todo. Ella es la que le ha dado prestigio a su nombre y no necesita nada más, por lo tanto se burla a costa de hijos e hijas. Y como lo tiene todo, menosprecia a quien no. "Penina... quizás debieras cambiar un poco tu carácter"... le preguntaría. Pero ella sólo levanta una ceja y sonríe con sarcasmo. Sí. Ella disfruta siendo así.

Ana estaba en depresión (por lo cual Ana lloraba y no comía). Anoréxica y sensible su esposo le dice: ¿Acaso no soy mejor yo que diez hijos? La respuesta de Ana es un largo silencio... ¿Podía él comprender lo sucedido? ¿Penina se había reído alguna vez de él? Quizás no, piensa Ana. Entonces en su desesperación clama en el silencio desde el templo... "Con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente". Ana tenía a Penina cada año en su oreja recordándole que no tenía hijos. Elcana ni un poco de comprensión. Ana en su angustia llamó a Dios. "... y Jehová se acordó de ella". ¿Resultados? Claro! su nombre es Samuel: un bebé de tez morena, sonriente e inquieto. Samuel es fidelidad de Dios y es el regalo a las Anas que se atreven a confiar en su poder antes que otra estrategia. Se las presento otra vez. Nombre: Ana. Familia: de Elcanca. Hijos: 1 (Samuel). Enfermedades: Ninguna.

Ana me deja una lección: la voz de la burla y del desánimo no puede más que la voz de Dios que me defiende. La voz del que me maldice no puede más que el Dios que me bendice. Dios dignifica a los suyos... Gracias Dios!

24 de mayo de 2008

...

Su jadeo constante no me dejaba en paz. Sentía que en cualquier momento la respiración agitada podía acabarse en el sueño que estaba llevando. Mientras tanto las primeras escenas de mi infancia aparecían sin permiso, llevándose mis pensamientos hace 10 años atrás, como cuando comía de sus tortillas, como cuando me educaba... De pronto volví mi vista a la cama y seguía respirando fuerte.
Antes de sentarme frente a ella examiné su cuerpo. Su cara, usualmente cándida, ya estaba ajada. Su piel, amarilla de ictericia en algunos sectores, equímosis repartidas en todas sus extremidades y su boca entreabierta me llenaron de escalofríos. Le dije a mi abuela: "Hay que limpiarle la boquita"... Alcancé a acariciar sus pómulos estirados por las arrugas del cuello, quizás escribiendo en mi mente la historia que viví junto a ella. Sus antiguas historias repetidas mil veces con los mismos detalles de pronto se asomaron por la ventana y vi su mirada perdida que me aconsejaba otra vez. Me vi jugando mientras reía conmigo... Me vi abrazándola como en el último año nuevo en que ya sabía que quizás nunca más la podría ver así de animada. Me vi jugando con el camión Goliat que me regaló cuando más lo quería... La vi cocinando para esas navidades que ansiaba cada vez que llegaba diciembre.

Cuando me quedé solo con ella, tomé su mano y oré a Dios. Le pedí que su cuerpo ya no sufriera más, que diera alivio a su dolor...

Hoy su pieza se tornó más oscura.. hoy su voz dejó su timbre característico grabado en la cinta de mi mente y de mi corazón. Hoy el sonido de las escaleras mientras bajaba fue cambiado por el eco de sus cariños, por el eco de su preocupación, por el eco de su corazón. Eso me inspiró a cantarle y a componerle una canción anoche, a rendirle mi más sincero reconocimiento, a abrazarla con lo que tengo, con más de veinte años con su compañía.

Soy el que más lloro cuando escribo... y perdónenme cuando escribo así de triste, pero más alá de eso estoy tranquilo porque Dios respondió mi oración, y se fue en paz, en el sueño, en su cama y en mi corazón.

Adiós tía Prisci...

18 de mayo de 2008

Sus ojos lloraban...


Mirando a través de las azules paredes del hospital, las ventanas pasaban a mi alrededor calladas, simples y delgadas. Los transitados senderos del edificio, marcaban a cada instante una atmósfera de nostalgia, tal vez melancolía y un poco de añoranza de tiempos pasados... No hacía mucho, las mismas salas me miraban desde lejos cuando me disponía visitar a mi abuelo en el hospital. Hoy, como quizás nunca antes, me puse nervioso mientras caminaba a su encuentro. El reloj marcaba las 15:23 hrs. cuando atravesé la antigua y angosta entrada de un sector del Sótero del Río.

Estaba nublado. Las primeras gotas surgían inadvertibles, cubriendo de manera tácita las ventanas que daban hacia el exterior. Y mi abuelito estaba allí. Entre bolsas de sueros, una camilla y una ficha clínica. Mis pies me llevaron directo a él, mientras se acercaba la hora de término de las visitas. De repente me hallé tomándole la mano a un anciano que siempre había visto fuerte y lleno de energía. ¿No era el mismo capaz de viajar a todos lados y de recorrer los mejores parajes del sur? ¿No era el mismo que nos hacía reír en cada 18 de septiembre..? Era él... con sus canas largas de tanto vivir, con su piel plegada entre esos ojos que cada vez se hacían más pequeños... era una extraña mezcla de melancolía y deseos de salir corriendo de allí para volver a compartir como en antaño.

Comenzó a llorar. Me vio y sus ojos se cristalizaron sin siquiera haber grandes motivos. Su voz temblorosa y sus ojos trémulos estaban agradecidos por la compañía, pero a la vez clamaban por alivio, por respirar aire fresco, por pisar otra vez las pozas que dejaba la lluvia ahí afuera, por tomar una bicicleta y sin paraguas salir a dar un paseo. Sus cejas parecían cada vez más escasas y su piel carente de turgor me daban claras señales de que su cuerpo no estaba resistiendo más... que ya estaba gastado y mucho más delgado.

Quizás nunca más vea tus ojos despiertos... quizás nunca más vea que me dices "Dios te bendiga", quizás no exista otra vez en que te pueda expresar mi cariño, mi afecto, mi entrega y el hecho de sentirme orgulloso de ser tu nieto, de haberme sentado en tus rodillas, de haber palpado esa piel con mis manos de niño, y de haber compartido un tiempo contigo. Pero te entrego lo que sé hacer: estar presente cuando lo necesites y en mi ausencia rendirte un honor con mis escritos.


Fuerza abuelito... te quiero mucho.

13 de mayo de 2008

Tengo sed


Recuerdo una de las veces en este año donde el calefont se echó a perder y de pasada la cañería que daba a él colapsó también. Cada vez que sucedía eso, los pasos a seguir eran cortar el agua y darla solamente para llenar botellas con agua y así evitar que saliera agua por la cañería y se perdiera más de la que ya se estaba perdiendo. No fue una situación agradable. La verdad es que fue bastante incómodo... Un día llegué como si nada a la casa y abrí la llave para tomar un vaso de agua y no salió más que un chorro de aire. "Chuuuuuuuu", recordé; la cañería estaba mala.

Ese tiempo me sirvió para pensar en lo importante que era para mi el agua y las implicancias que traía en mi vida el estar con un suministro así de interrumpido. Muchas veces me sentí sediento y la cosa no era tan fácil como abrir la llave y dejar que el agua corriera sino que había que ir a buscar las botellas con agua y echar el líquido en un vaso. No les cuento lo difícil que era bañarse en esas condiciones. Eso me hizo pensar que una necesidad tan fuerte como era el agua, me hizo comenzar a realizar más trabajo de lo común. Lo instantáneo de abrir la llave se tradujo en la paciencia de buscar botellas plásticas. Todo para aplacar mi sed. A veces me sentía un poco sobrepasado por la situación...

Hay veces que me he sentido "sediento", y no precisamente de agua. A veces hay necesidad de justicia, necesidad de ayudar a los demás, necesidad de Dios. ¿Cuál es tu sed? A veces nos parece extraño que una persona ore algo más que lo cotidiano y lo tildamos de loco, fanático, etc. Pero hay un punto que quisiera tocar hoy y esa es la sed de Dios. Nunca había pensado bien en esto, pero la sed es un estado de insatisfacción que termina por inquietarnos a hacer algo... en este caso, ir por agua. A medida que aumenta la sed, todo se torna en desesperación. He estado sintiendo eso en este último tiempo: una inquietud por buscar a Dios. Pero no es esa clase de inquietud motivada por algún problema o algo doloroso. Simplemente por estar con Él. Pienso que esa sed tampoco es motivada por la culpa ni por la obligación de orar como un "buen cristiano"; sino más bien en amor y devoción. Ya no me llena el hacer lo mismo de siempre... la verdad es que anhelo algo más de Dios en mi vida, algo más profundo que la rutina de los domingos o la oración del día a día...

3 de mayo de 2008

Te busco

En el silencio yo te busco... en el silencio yo te quiero....
en el silencio me quebranto... y en el silencio yo te encuentro...
pues te necesito,
pues te quiero al lado mío,
otra vez.

En el silencio busco al padre que necesito,
busco un abrazo que me aliente,
busco un "vamos hijo" que levante mis brazos débiles.
Busco tu fuerza cuando estoy vulnerable...
y es que cada cierto tiempo hay necesidad,
y no necesito indiferencia,
más bien tu potencia...
para avanzar.

En el silencio yo me quiebro,
¿y por qué tan débil me cautivas?
¿y por qué en el silencio me seduces?
Si yo te amo... si yo te deseo...
si yo te canto... si yo te busco...
como el aire que respiro...
entre lo sencillo y lo complejo...
que algunos no se detienen a mirar.

En el silencio me quebranto,
no te necesito sólo cuando estoy mal...
me asfixio si no estás... y lloro tus "ausencias"
porque si bien has formado carácter,
sigo siendo el mismo sensiblón de siempre...
te necesito,
más y más.

Aún en poesías yo te busco...
como si nadie me mirase,
y mis poesías cantadas te dedico,
a ti primero y después a los demás...
pues eres mi melodía,
mi armonía de amor...
algo que sólo conocemos tú y yo.

Porque los problemas no son nada,
no se comparan los dolores
si estás tú allí conmigo,
llenándome de valor, de pasión,
que sólo tú entiendes,
que sólo tú has creado,
que sólo tú has pensado.

Te amo aunque nada suceda,
te amo aunque todo se vuelva atrás,
te amo aunque todo se dé vuelta,
porque tu última palabra, es fidelidad
tu última palabra es caricia que se lleva,
caricia que me llena,
caricia que alimenta
el vacío que hay en mí.

23 de abril de 2008

En silencio


En silencio quiero tocarte...

atravesar la fibra interna de tu corazón,

y ahí mirarte.

Quizás cambiar de una buena vez los tonos formales

y decirte papá sin protocolos.

Sin muchas palabras,

para que te ame más mi silencio que mi voz.

En la intimidad que tú conoces,

en el secreto que es tuyo nada más...


En reposo, en silencio

sé que eres Dios...

que tiene todo bajo control,

que nunca me dejarás...

En silencio, en quietud de corazón,

te quiero adorar,

componerte otra canción en mi andar...

y no despegarme de ti nunca, nunca más

19 de abril de 2008

Hiriendo sensibilidades

Recuerdo que un día estaba en el cumpleaños de un primo. Hace tiempo que no los visitaba y esa era una buena ocasión para poder ponerme al día con ellos. Recuerdo una de mis tías había llegado y al verme me sacó en cara que no la tomaba en cuenta porque nunca la iba a visitar. Obviamente no quiero ventilar las cosas que suceden en mi familia, sino más bien reflexionar en base a un tema que siempre me ha causado conflicto. Esa vez me puse a pensar: ¿y por qué si ella quería tanto verme, nunca me llamaba a la casa? ¿o por qué si tanto quería que la fuera a ver, no me llamaba para visitarla? Y eso me ha hecho pensar algo que en muchos se repite (y me incluyo): pensamos que los demás deben tomar la iniciativa y no nosotros.

Al parecer existe una tendencia a ver las malas actitudes siempre fuera de nosotros. Los demás son los que ofenden, yo nunca. Los demás deberían preocuparse de mí, y no yo de ellos. Los demás son los inmaduros, yo no. Muchas veces no somos concientes de esos pensamientos, pero sí los manifestamos en nuestras relaciones personales.

Al final todo se traduce en que nos volvemos egoístas y pensamos que los demás deben responder por nosotros, y no nosotros mismos. Ya dejémonos de inmadureces... hagámonos cargo de nuestra vida y dejemos de culpar a los demás, sino la felicidad se la llevará el viento. Es mejor mirar la vida desde la perspectiva de nuestros propios errores, para poder juzgar bien a los demás. Es mejor analizarnos bien antes de hablar en contra de una actitud ajena... y si tanto deseamos algo de una persona, lo mejor es encarar las cosas y dejar de escondernos tras actitudes infantiles.

10 de abril de 2008

Hojas de otoño

Las hojas caen al vaivén del viento de abril. El otoño saluda inquietante bajo la imagen de nubes dispersas en el cielo, cubriendo el azul desnudo y estival. Las hojas caen mientras las primeras gotas de agua hacen su aparición como visitantes inesperados, como huéspedes vestidos de amarillo y café. Los árboles poco a poco comeinzan su muda anual, dejando de saludar a los que pasan a su lado. Es así... como lo simple de la vida se une a lo cotidiano de nuestro diario vivir. Qué hermoso es detenerse un momento y observar las hojas caer, el viento cantar y las nubes volar. De pronto la ansiedad interna comienza a respirar aire puro y se aquietan las aguas turbulentas. De pronto el estrés deja sus labores y se pone a mirar la sencillez que significa estar viviendo y la sencillez que significa ser feliz...

Las hojas caen... ¿no las has visto? O las pisas cada vez que interrumpen tu camino. El viento sopla... ¿no lo has sentido tocar tu mejilla? Es eso... lo cotidiano, lo sencillo que a veces perdemos de vista y dejamos de amar. Las nubes están sobre ti, ¿no las has contemplado..?

1 de abril de 2008

Te entrego mi felicidad...

Caminando por las calles cercanas, me encontré con que estaba solo, otra vez... La noche estaba oscura, como mi interior. Miraba el cielo estrellado y me preguntaba dónde estaría Dios en ese momento, mientras mi visión se veía empañada por las lágrimas otra vez. Todo estaba igual que siempre: los perros ladraban, los niños jugaban en los parques y se escuchaba uno que otro reto de una madre a su hijo. Le pregunté al Señor si alguna vez acabarían los problemas, si alguna vez la soñada restauración llegaría... porque estaba cansado de sufrir, cansado de volver a mostrar la misma cara de frustración que me ha acompañado desde mi adolescencia. Quizás cansado de tener que esconderme tras las caretas que tengo para no mostrar que lloro, para no mostrar que soy débil, para no mostrar que soy uno más del montón que comete errores.

Caminando por las calles aledañas volví a mirar al cielo... Volví a guardar silencio, no anhelando el hombro de ninguna persona más que de Dios. Volví a pellizcar la piel de mi brazo para despertar de esta pesadilla, pero nada pasó. Los perros seguían ladrando, las voces seguían ahí y el sonido de mis pasos seguía constante. "Dime si sigues ahí", le decía... mientras la brisa otoñal rozaba mis mejillas tibias. Las lágrimas se deslizaban casi como una lluvia de invierno que nadie podía parar. Ese día no escondí nada, ese día mi mayor intimidad estaba expuesta. Y le pedía a Dios: "Ya no más problemas, por favor".

Caminando le rendí mis sueños a Dios. Fue como caer al vacío... como si ya nada dependiera de mí. Como si siempre hubiera luchado por mi felicidad, pero me encontrara sin fuerzas y herramientas. Como si fuera el todo o nada... Entonces comprendí que mi felicidad es tocar Su corazón, mi felicidad es tener una cita diaria con él... con una guitarra, una pequeña inspiración, él y yo. Mi felicidad es respirar el aire que Él respira... compartirle mis secretos más profundos, amanecer con su amor incondicional. Siempre me dijeron: "Lucha por ser exitoso", "Esfuérzate, estudia y así nadie te pasará a llevar después". Sí... puede ser verdad. Pero esta vez elegiré de nuevo poner mi mirada en el Padre y no en mis intereses personales.

Caminando seguí con dolor... pero abrazado del Padre. "Yo hago cosa nueva..."

31 de marzo de 2008

28 de marzo de 2008

Quiero...


Quiero descansar más seguido...
quiero dejar de vivir como derrotado...
quiero sentarme a jugar con los niños
subirme al columpio por 5 minutos...
Quiero mirar salir el sol...
quiero conversar con mi familia...
quiero acostarme a ver a la luna...
quiero callar y dejar de hablar...

Quiero ocuparme en vez de preocuparme
quiero tener esperanzas nuevas...
quiero sentarme a jugar con mis hermanas,
jugar a que somos niños...
Quiero sentir cuando me levanto de la cama...
quiero valorar el hecho de estar vivo...
quiero dejar mi vida de amargado...
y alegrar la vida de los que mueren en vida.

Pero más que todos esos "quieros"...
anhelo sentarme a conversar con Dios...
anhelo contemplar ese rostro que me observa...
anhelo amar como ama él...
y quiero sincerarme una y otra y otra vez...
Por fin decirle que le he esperado...
por fin decirle que aquí estoy...
que aún vivo, que aún sueño, que aún sigo...
que aún puede contar conmigo...
como la primera vez...

Quiero abrir otra vez el libro de mi vida...
y ver que el dolor se transformará en alegría...
igual que siempre...
me caigo, me vuelvo a parar, me caigo, me vuelvo a parar...
y sufro, pero aquí me tienen...
me dañan, pero sigo teniendo esperanzas...
soporto y no me he endurecido...
tengo miedo, pero igual avanzo...
porque has puesto algo valioso en mí:
tengo fe :'(

Porque hay un fuego en mí...
un fuego inexplicable que me llama...
que me dice: "Yo te amo, hijo"...
un fuego que me impulsa, me persigue y que me vence...
"Restaurarás a muchos"...
Es su voz que hace eco a través de los años...
Es la voz... la voz del que me llama...
la voz del que me dice quién soy de verdad
la voz del que me quema con su fuego...
la voz del que me dice que no tema...
Es la voz que vence a mi enemigo...

Llévame más profundo... Por favor

25 de marzo de 2008

Me conoces... lo sé





Me conoces... lo he sabido... y no necesitas que nadie te cuente de mí... Te entrometes en los surcos más interno de mi corazón. Me conoces en lo profundo y en lo superficial. En lo que amo y en lo que detesto... en lo que siento y en lo que no... Me conoces cuando soy cobarde y cuando soy valiente. Cuando camino y cuando duermo. Cuando estoy cansado de vivir y cuando corro con todas mis fuerzas... Cuando miro y cuando me abstengo de mirar... Cuando oigo y cuando no quiero oír. En la depresión o el estusiasmo... en el desierto o en el mar... en la vida y en la muerte... en mi pasado y en mi presente... Cuando hablo bien de la gente y cuando no... Cuando juzgo mal a las personas y cuando no. En duda o en certeza, en angustia o en paciencia... Cuando me caigo y cuando me levanto... Cuando estoy enojado o cuando estoy de buen genio... Cuando estoy triste o alegre... cuando sonrío y cuando estoy serio....

Me conoces... lo sé. Cuando ya no puedo más, y cuando lo anhelo todo. Cuando soy inmaduro y cuando soy maduro. En mis silencios y en mis gritos. En mi escape y en mi refugio. En guitarra o en batería. En flauta o en percusión. Cuando miro hacia atrás y cuando miro hacia delante. Cuando soy incorrecto y cuando soy correcto. Mi maldad y bondad la conoces... Mis vacíos y mis llenuras... mis carencias y mis deseos. En el miedo y en la paz... en medio de la soledad o en compañía... cuando estoy humillado y cuando estoy exaltado... No tengo nada que ocultarte. No tengo nada que pueda dejar de desnudar ante tu presencia. En mis imperfecciones y perfecciones habitas tú... en medio de mis fracasos y victorias... sea niño o adulto, sea criticado o halagado, sea en el olvido o en el recuerdo, sea en letras o hablando, sea levantando mis manos a ti o no haciéndolo...
Me conoces mejor que yo. Porque en mi caídas me levantas, en mis desiertos dejas correr tu río. Porque en mis fracasos mora tu victoria, porque en mi pasado veo tu abrazo de padre incondicional. Sea en las pruebas o sin ellas, con dinero o sin él, estudioso o ignorante... Sea que salga el sol o no. Porque tu fidelidad habita en el corazón que has dejado latiendo en mí, latido de pasión por ti, latidos de amor, latidos de canciones nuevas que te he compuesto en mi caminar. Latidos de restauración hecha vida, de perdón de mis pecados, de canciones que fluyen como río en el desierto que he atravesado.

Me conoces... y me has dicho: "Yo no me he olvidado de ti; mi gracia va contigo". Entonces soy un niño, y lo sabes... Sabes que tu voz me vence... sabes que tu abrazo me hace débil otra vez, y no puedo dejar de llorar. Simplemente escuchar el latido de tu pecho es sentir la tranquilidad de un bebé que depende absolutamente.


"No temas..."

23 de marzo de 2008

Ella es Ely

Junto a los verdes pastos de esa noche, quise regalarte una estrella... Y recuerdo que nos acostamos junto a los juegos de parque y te dije: "Quiero regalarte una estrella"... entonces ese día elegí una estrella para ella... para una niña especial. Luego de eso comenzamos a escoger estrellas para todo el mundo, pero nos sobraron muchas...
Ella es mi hermana, Elizabeth, a quien hoy quiero homenajear... Cada día, con su sonrisa, ilumina nuestros rostros... gracias por su inocencia, por su cariño incondicional, por abalanzarse sobre mí cuando me ve llegar de algún lugar, por su candidez, por sus ojos negros, por sus brazos que siempre buscan apoyo, por sus sufrimientos y por sus alegrías.

En breves palabras quiero decirle que la quiero mucho y que siempre podrá contar conmigo :)

Feliz cumpleaños Ely... felices 9 años en que he podido vivir junto a ti

14 de marzo de 2008

Descanso



No hay nada como descansar en Sus manos

y saber que puedo depender de Sus fuerzas...

En Tu mano... viviendo un día a la vez...

9 de marzo de 2008

Que alguien las cuide


En honor al pasado día internacional de la mujer hay escenas que pasan por mi mente y cuadros que se repiten cada cierto tiempo. Sobre todo las escenas de hombres que salen de los juzgados con las manos esposadas y formalizados por violencia intrafamiliar (VIF) y por femicidios. Siempre me pregunto: ¿Qué está pasando en esta sociedad? ¿qué les pasa a estos hombres para que hayan llegado a esto? Imagino esas familias víctimas de VIF...


Creo que la mujer ha tenido un cambio mental muy grande en el último medio siglo. Es un cambio mental que la ha llevado a salir de la casa y buscar oportunidades en el mundo académico y laboral. Todo este cambio obviamente no coincide con las ideas machistas posesivas de algunos que quieren que ellas estén sometidas a la voluntad de ellos sin que puedan ejercer libremente sus vidas. Y hay que dejar algo claro inmediatamente: tanto el machismo como el feminismo no son de Dios. Y tengo varias preguntas para los lectores masculinos de este blog: ¿qué actitud vamos a mostrar a la sociedad? ¿qué actitud tomaremos para con "ellas"? Porque el que dice que los hechos de VIF y femicidios están lejos de la iglesia, creo que no ha puesto bien sus ojos porque encontramos diversos tipos de violencia igualmente en matrimonios cristianos.


Por eso, a los que no tienen ninguna clase de compromiso con alguna mujer o que ya tienen compromiso, amarlas no significa sólo caricias y lindas palabras. Tampoco se basa en sacar en cara cosas a la mujer ni tampoco buscar pretextos para disfrutar más que ellas. Todos somos iguales y frente a eso no debemos actuar con temor sino con amor, dispuestos a protegerlas y a amarlas, tratando de comprender sus procesos y también dispuestos a penetrar en los muchos escudos que pueden poner para no sufrir

5 de marzo de 2008

Al lado de la línea de tren

La línea del tren siempre fue testigo de nosotros dos. A medida que caminábamos por los viejos maderos me sentía más entusiasmado a seguir adelante. Sobre todo porque me parecía estar caminando de una ciudad a otra mientras me tomabas de la mano. Y si estaba nublado, todo era mucho mejor, mientras la brisa de las 7 y media de la tarde daba en nuestras mejillas. Mientras te pedía seguir caminando sin volver atrás. ¿Recuerdas cuando poníamos nuestros oídos cerca de los rieles para saber si venía el tren directo hacia nosotros? Yo aún lo recuerdo... es una infancia que me gané al estar contigo, un niño gustoso de estar al lado de su padre. También recuerdo cuando pasábamos justo sobre un río y bajo la línea del tren no había nada, entonces me agachaba para no desequilibrarme. Pero tú pasabas de pie, tan seguro de ti mismo y dándome seguridad. Era la vida de una niñez estival, de una niñez en los albores de los '90...

A veces me han dado ganas de volver a la misma línea donde compartíamos nuestro tiempo. Donde eras mi padre que siempre esperaba, el que siempre estaba cuando yo lo necesitaba y al que podía subirme encima sin que se enojara o me dañara. Me dan ganas de volver a la misma parte donde bajo la línea del tren no hay nada y ver que ahora puedo pasar de pie sin temer a caerme... Quizás verme en el espejo y darme cuenta que me parezco a ti, que tus ojos se calcaron en los míos y que tu piel tiene la misma textura mía...

Algún día te invitaré a caminar a esa línea otra vez, para que pasemos abrazados el mismo lugar donde yo pasaba agachado. Sé que pese a todo, la vida nos volverá a juntar otra vez y podré mirarte a los ojos sin tener argumentos, sin acusarte de nada...

Algún día te invitaré a leer este blog, para que entiendas lo que he vivido y para que sepas lo mucho que te amo y cuanto deseo estar contigo. Y así el pasado se irá borrando como ahora, y podré decirte que no me debes nada y que te he perdonado de aquí en adelante. Sólo quedarán los recuerdos en los cuales estuve yo junto a ti, al lado de una línea del tren, caminando por un camino que inventamos los dos y que nadie más puede transitar. Sólo allí volveré a estar en familia, tal y como me lo prometió el Señor.

Feliz cumpleaños papá...

25 de febrero de 2008

A tu lado...


Quisiera hoy abrirte mi corazón y expresarte lo que siento por ti otra vez. No como siempre... no repitiéndote las palabras que ya has leído o escuchado. Sería traducir lo que late en mi corazón, lo que claman mis entrañas... es por ti...Y si pudiera cantar lo que siento sería mucho mejor, pues al compás de las 6 cuerdas esto se traduce en un río que no puedo parar, en un amor por ti profundo que no puedo contener... que me supera... me seduce y me llama una y otra vez.


Si estuviera al lado tuyo, seguro vería todas mis fallas y defectos... pero preferiría mil veces eso a vivir en falsedad e hipocresía, creyéndome saberlo todo siendo un ignorante. Preferiría mil veces ser imperfecto con tal de pasar tiempo al lado tuyo para que me enseñes... y cada vez sea más de ti y menos de mí. Preferiría sentirme el más pecador para poder tocar tu gracia y tu misericordia.


Sé que puede parecer fanatismo esto de orar o esto de adorar. Quizás parezca exagerado esto de llorar mientras te hablo, mientras charlamos cara a cara, pero no puedo permanecer indiferente ante ti... pues nada se compara a un encuentro personal contigo. Es el momento exacto donde puedo palpar tus manos y fotografiar un segmento de tu rostro... es el preciso momento donde puedo contemplar tu hermosura... Y sí... eres más poderoso de lo que había escuchado; un padre de brazos fuertes, un amigo de una fidelidad grandiosa.


Sí... las 6 cuerdas me lo dicen... has conquistado mi corazón, me has mandado a perdonar a quienes me ofenden y a amar a quienes me han dañado. Es morir a mí... es ir a la cruz... es ir a recusitar contigo. Sólo allí... cuando puedo hacer lo irracional me hallo abrazado a ti, abrazado a tu carácter. "Si hijo, ese es el camino..."


Fue por tu llaga...

18 de febrero de 2008

Corazón valiente


Siempre me han llamado la atención las películas de guerra, donde aparecen enfrentándose grandes ejércitos. Una de mis películas favoritas es la que vi cuando tenía como 11 años aprox. Se llama Corazón Valiente... Me llamaba la atención la osadía mostrada por el personaje que interpretaba Mel Gibson para ser libre de los opresores. Una de las escenas que me impacta fue cuando este personaje grita "Libertad!!!!" y se lanza contra sus enemigos que tenían armas mucho más poderosas que ellos.


En este tiempo me ha llovido sobremojado y pareciera que los mismos enemigos de antaño me volvieran a botar, y a decir: "Eh! con estas armas poderosas te venceremos". Entonces se vienen los problemas cuando menos los espero y cuando más quiero disfrutar de mi juventud. Creo que esta semana completa pasé en Chillán un tiempo donde he sido confrontado conmigo mismo. Y para variar he terminado humillado... hasta solamente rendirme ante Dios por todo aquello que estoy viviendo. Me doy cuenta que no necesito más que tener un corazón valiente para salir victorioso en medio de todas las malas noticias y en medio de cualquier actitud que me quiera volver a hacer caer. No es tiempo de llorar, no es tiempo de retroceder, es tiempo de guerra, tiempo de avanzada, tiempo de que una buena vez el autor de este blog comience a gritar más fuerte que nunca ¡¡¡LIBERTAD!!!

3 de febrero de 2008

Un grito desesperado

Y de pronto sufro... de pronto las lágrimas vuelven a brotar, y un solo clamor de sanidad emana de mis ojos. De pronto me hacen sufrir... queriendo avanzar y no poder.

Dime Dios, si podré perdonar esta vez. Dime si otra vez podrás transformar esta humillación en victoria. Dime si estás al control de todo. Dime me hablarás de nuevo y podré ser libre... más y más...

Te necesito más que nunca, mientras cada letra lleva el sello de mis dolores, de mis deseos intensos de caminar tocando el viento, de correr sintiendo el olor a pasto fresco. Dime si otra vez saldré victorioso de esta. Me siento consumido, cansado, sediento y hambriento de ti... oh Señor...

Que alguien me diga si todo esto pasará alguna vez. Si podré dejar de hacer caso a esas palabras de maldición con las cuales mi papá me daña cada cierto tiempo. Y callo, lo guardo... llorando en el secreto, donde nadie pueda tener sospechas de que estoy triste... o de que soy tan débil en mi corazón...

En estos tiempos no sé más que adorar, no sé más que agradecer, pues eso es lo que me enseñó el Señor cuando estuviera en tiempos de tempestad. Algún día descansaré y veré en mis hijos el fruto de un nuevo tiempo para mí... Algún día sentaré a mi papá y le diré: "eres mi amigo", aunque me destruiste y aunque derrumbaste sobre mí tu violencia, recibiendo tus golpes de espada verbales. Algún día lo abrazaré sin prejuicios y sin argumentos diciéndole que no me debe nada y que ya olvidé todo lo sucedido. Mientras tanto... espero en Dios lo que venga, como a un niño que expectante espera la sorpresa de su padre, que esta vez lo recibe con brazos fuertes y amor incondicional.

31 de enero de 2008

El nudo de lo que Dios espera de mí


Hay algo que he aprendido toda mi vida. Es un discurso que resonó en mis oídos cada domingo: “debes orar”, “entra en el secreto, cierra la puerta y dedica un tiempo a Dios”, “debes ayunar”, “debes ir a la iglesia porque allí está el poder de Dios”. Estoy de acuerdo con todo eso, no digo lo contrario. Pero sí hay algo que nosotros mismos hemos enredado y hemos confundido algunos conceptos que deseo aclarar.

En un momento de mi vida recuerdo que sentía culpa si llegaba cinco minutos tarde a orar en el tiempo que había dispuesto para eso. Obviamente si me pasaba de la hora orando, mi conciencia salía más que tranquila. Hoy me da un poco de risa que haya pensado todo aquello. Y es que confundí el orden de las cosas, entre el necesitar de Dios y el vivir como si le debiese algo. Como si con mis fuerzas le fuera a ser más agradable y fuera a estar más cerca de Él. Pero fui confrontado, y en medio de toda la tribulación fue Dios quien me atrajo.

¿Has confundido el deber con la dependencia de Dios? Claro... tu papá que es cristiano comenta en cada reunión que hay que orar y no ver televisión cuando deberías estar en "las cosas de Dios". Obviamente tu pastor te dice que si oras, después podrás ver los frutos de eso. Estoy cansado de que se predique las cosas con el orden invertido. Dios me reveló que a través de Jesús ya soy agradable ante sus ojos. Dos horas más de oración no me harán más “espiritual” o me hará mucho más aceptable ante Él. Cuando entendemos que ya le somos agradables por el simple hecho de ser sus hijos, entonces es Su amor que nos impulsa a orar y a buscarle con pasión.

¿Acaso Dios espera que ores y ayunes y cumplas con todo? Los fariseos lo hacían... los fariseos escondidos en las iglesias también lo hacen y muchas veces inducen culpa entre las personas. El Espíritu Santo es el Espíritu de gracia que nos ayuda. Antes de buscar a Dios, pídale que lo primero sea amarle con todo el corazón... Sólo así cobró sentido el hecho que me pasara la hora tocando la guitarra con Dios... allí, en la intimidad del amor de Dios comprendí que las notas que tocaban mis dedos eran una canción para Sus oídos. ¿Te cuesta orar? ¿te cuesta ayunar y sientes culpa? La solución no será más culpa ni más horas de oración o ir a la iglesia para sanar la conciencia herida, sino más bien vivir dependiendo de Dios.

Hablemos de nudos..?

28 de enero de 2008

El nudo del "qué dirán"


Estamos viviendo una era en donde la imagen y lo instantáneo cobran mucho valor. Sobre todo el hecho de sentirnos aceptados dentro de nuestro círculo de amigos nos lleva a hacer cosas que nos lleven a eso. Si pensara cuántas de sus decisiones son impulsadas por lo que otras personas pueden decir de usted, seguro se sorprendería. Y a mí me sorprende mucho más, cada vez que veo en mí actitudes que me hacen esclavo del famoso "qué dirán".


El hacer lo que le agrada a los demás mucha veces puede ser nocivo, porque nos impide llevar una vida en libertad. Esto no quiere decir que seamos rebeldes ni mucho menos, pero sí quiero decir que para tomar decisiones la voz de Dios es la que debe prevalecer. El problema es que hay otras fuerzas dentro de nosotros que nos hacen perder la fe y la valentía para decidir por nosotros mismos. Tememos meternos en líos porque nos conviene lo familiar, lo cómodo, pero no así el hacer la voluntad de Dios. Tememos que otros hablen de nosotros y que incluso los mismos que se llaman cristianos nos llamen fanáticos, "por qué oras dos horas seguidas", "estás loco"... y así... Al final vivimos esclavos de los demás, y eso no lo podemos pasar por alto.


¿Qué hacer? Primero convencernos que cada uno de nosotros es libre para decidir. Eso implica un gran paso de fe, de no querer dominar sobre las actitudes de otras personas. Porque no solamente se da que seamos esclavos de otros, sino además que esclavicemos al resto.

Otro asunto importante es saber que todo cambio involucra paciencia y que cada paso debe verse como un logro.


Tú... en qué posición estás?

20 de enero de 2008

El nudo de mis temores


David Menares siempre me dice que deje de llorar, que deje de dolerme y que enfrente mi futuro con valentía, sin miedo a lo que pueda venir. Entonces me pongo a pensar en todo lo que pude haber hecho si no me hubiese dado temor enfrentar ciertos sueños en mi vida. Creo que David tiene razón... a lo mejor lamentarme mucho por todo lo que he vivido, me ha cubierto de temores... Él a menudo me dice que debo enfrentar mis miedos y dejar que Dios los toque sin tratar de cubrirlos una vez más. ¿Has vivido cubriendo tus miedos, tratando de mostrar una imagen de estabilidad a los demás?

Hay cosas que inevitablemente me dan miedo. Por ejemplo, si un perro grande me persigue, tengo miedo que me muerda y huyo lo más rápido que puedo. Si tiembla, mi reacción inmediata es buscar la puerta sin siquiera pensar. Precisamente la reacción más importante que manifiestan nuestros miedos es huir.

¿Recuerdan a Elías? Multitud de sacerdotes de Baal que fueron desafiados y vencidos. Entonces una sola declaración lo dejó totalmente enclaustrado en una cueva: "Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos". El nudo de los temores nos hace huir... Huir de los sueños de Dios, huir de toda imagen que nos cause dolor, huir de un padre, huir de una madre, huir de una iglesia. La huida es la manifestación interna de los temores más profundos. A veces tenemos temores de enfrentar nuestros errores y los tapamos, huimos de ellos, los conservamos en la cueva para que nadie las vea.

Cuando le he pedido a Dios que quite mis temores más profundos, siempre me hace enfrentarme a ellos en algún momento. Debo reconocer que mi familia es una fuente de temores para mí... y aunque he estado mucho mejor, veo que existen temores de no cometer los mismos errores o de tratar a las personas como a mi o algunos de mi familia trataron. Dios siempre me confronta y me hace salir de la cueva. "No temas". La confrontación es el puente que nos permite ser liberados de nuestros temores.

Dime algo... ¿cuáles son tus temores más profundos?, ¿deseas ser libre de tus temores? Yo creo que sí... y aunque no sientas que tengas que hacerlo, parte por enfrentar ese miedo a tus padres, ese miedo a enfrentar desafíos nuevos.

"Dios... mi deseo más profundo es que todos mis temores se transformen en fortaleza. Por ahí dices que te perfeccionas en la debilidad... Perdónanos si hemos huido de ti... Ayúdanos si en algo te hemos fallado, pero no impidas que por mis temores deje de alcanzar tus promesas. Amén."
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¿Hablemos de nudos?