13 de junio de 2013

Agotado...

Este tiempo no ha sido fácil... Me siento agotado y, en cierto modo, lleno de preocupaciones en mi mente. Para todos los conflictos hago algo que me ha hecho más daño que beneficio: intento explicar el comportamiento de la gente. Cuando me ofenden, en vez de reaccionar, me pongo a pensar en las motivaciones que tiene la persona para hacer eso y me autoconvenzo que las personas tienen todas buenas intenciones y que no actúan por egoísmo. Eso me ha traído muchas repercusiones a lo largo de mi vida. Ese método de defensa no es bueno... Más bien, creo que ha generado pasividad y, por lo mismo, siento que la gente a veces se siente con el derecho a pasarme a llevar.
No es bueno racionalizar tanto los conflictos porque a uno lo dejan inmóvil y sin poder de lucha frente a las injusticias y problemas de la vida.

Mi tercer año de campo laboral no ha sido fácil. Los años anteriores habían problemas aislados y pequeños, pero este ha sido de problemas más grandes y que se complejizan a momentos. Pese a todo, ha sido un año lleno de aprendizajes y de conocer a las personas en su real dimensión. He podido ver las malas intenciones, las habladurías evidentes, el egoísmo, la envidia y los abusos de poder. Esto ha sido muy nuevo para mí y, en mi inexperiencia, le pido al Señor el discernimiento para captar las intenciones de los corazones de las personas.

Hoy necesito de sus oraciones por que a veces las fuerzas se acaban y, en ese deseo de cumplir con todo, se va tiempo y energía... Quizás este sea un tiempo de aprendizaje y de madurez personal...