30 de junio de 2007

Dios de mi restauración


"Dios de mi soledad,
Dios de mi dolor,
Dios de mis secretos y mi voz.
¿Dónde te fuiste?
Dime por favor dónde estás para seguirte...
Dime si estás del otro lado del río
para poder cruzarlo y tomar tu mano.
Ay Dios! Dios de mi socorro
Dios de mis alegrías y mi penas
Dime dónde estás que estoy desesperado,
que mi alma desfallece
y mi espíritu se muere dentro de mí..."

Ya no sé por dónde comenzar. Se atascan las palabras y no sé hacia dónde dirigir mis dedos para que traduzcan todo lo que siento en mi interior. Seré breve esta vez... Seré sencillo e intentaré plasmar en pocas palabras mi sentir.
Alguien oró por mí hace algún tiempo, y ocupó palabras muy similares a las que escribí arriba. Me sorprendí mucho al ver que era lo que yo estaba sintiendo en medio de mucho dolor. Ese día volví a ser llorar como un niño en el pecho de esa persona. Dios me libró... estoy seguro que sacó de mí la mentalidad de culpa y castigo que muchas veces sentía y no sabía por qué... Sentí otra vez los brazos del Padre, sentí otra vez que era su hijo especial.
He visto la provisión de Dios abundante para mí en este año y sobre todo en este último tiempo... He visto que valió la pena todo lo vivido. Eso me hace volver a saltar y poder sentir la libertad como nunca. Fue sorprendente que alguien se acercara a mí y me dijera de parte de Dios: "En medio de los momentos de mayor debilidad en tu vida, se inicia un tiempo nuevo... tiempo de soñar y volar como las águilas para no temer... Tú y tu amada no tendrán más temor".

No entiendo lo que sucede a mi alrededor. Hay veces que pienso que algo está mal al ver tantas buenas cosas, o será que nunca estuve acostumbrado a recibir tantos regalos, a sentirme especial para otros y a trabajar para otros... Uy! No sé qué pensar. Mejor seguiré avanzando, mientras Dios me sigue guiando al "puerto deseado".

22 de junio de 2007

La espera que desespera


Su cuerpo arrugado y vejado por el tiempo daban cuenta de sus edad. Sus ojos trémulos y sus lánguidos movimientos lo caracterizaban. Ya era de edad avanzada... Pero estaba pensativo, tal como en su juventud. Cada día, al voltearse en la cama, y ver a su esposa acostada durmiendo, le venían a la mente muchas preguntas acerca de lo sucedido hacía ya mucho tiempo.

Esa mañana se levantó dándose cuenta que la promesa se había tardado bastante; ya habían pasado más de diez años esperándola.

La urgencia fue tal que preguntaba cada día a su esposa: ¿Has sentido algo extraño en el estómago? ¿Algún dolor de cabeza, náuseas, vómitos? Pero ella lo negaba... En esos momentos Abraham la miraba y al ver su rostro alicaído por los años anhelaba ver su sueño cumplido.

Esa mañana recordó el preciso momento en que Dios le prometió un hijo. "Pero, ¿cómo tendré yo un hijo, Señor?... Eso es imposible!!". Los cielos callaron ante esa pregunta, mientras se oía un viento recio golpeando sus mejillas. Recordaba también que Sara se había reído de aquella hermosa fantasía de tener un hijo en su vejez.

Ya habían pasado bastantes años... Imagino a Sara y Abraham sentados a la mesa cada día y preguntándose cuándo llegaría el esperado bebé.

¿Qué sucede cuándo la solución a las cosas pasa por seguir esperando sin ver nada bueno a nuestro alrededor?¿Qué sucede cuándo los planes de Dios se ven detenidos y atrofiados por las circunstancias? O peor... ¿qué pasa cuando creemos que lo peor en nuestras vidas ya pasó y viene algo más malo? Pareciera que en esos momentos los cielos también están callados y cerrados para nosotros. Pareciera que el Padre que un día se nos dio a conocer, de pronto se hubiera ido de viaje sin avisar o que las oraciones simplemente no son escuchadas.


Cuesta esperar... Cuesta no ponerse ansioso... Cuesta seguir avanzando... Son tiempos de desierto en que no vemos más que arena a nuetro alrededor y vemos el sufrimiento. Pero estoy convencido que más allá de los problemas, dolor y sufrimientos, Dios tiene todo un sueño con nuestras vidas. Tiene todo un plan conmigo... Y dentro de ese plan está incluido el dolor.

Pero David, ¿cómo se puede concebir un Dios que es en su totalidad bueno y que permita que nos pasen cosas malas? Y yo respondo con otra pregunta: ¿Cómo sabrás de manera personal que Dios es poderoso, si no lo ves actuar en medio de las circunstancias imposibles de solucionar? ¿O cómo dirás que Dios es tu alegría si no has pasado un tiempo de tristeza y Él haya puesto sobre ti Su mano?


Hay veces en que ya no sé qué plan aplicar para solucionar las cosas, cuando éstas escapan de mis manos... Y es en ese momento en que me doy cuenta que esperar en Él es lo esencial. Como dijera Joyce Meyer: "Esperar es pasar tiempo con Dios". No significa quedarse de brazos cruzados esperando a que pase algo sorprendente. Significa escuchar Su voz que no nos da la solución, pero sí nos díce: "No temas", "Yo estoy contigo". Ya varias veces dentro de este año he colapsado preguntando a Dios si todo el dolor terminaría... Pero ahí no debe estar mi miarada, sino más bien convencerme que su mano fiel me cubrirá del daño ajeno y me hará soñar mil veces más que ahora.


Cuando estoy desesperado, lo único que atino es a subir a mi pieza o salir a caminar y comenzar a decir a Dios: "Tú eres fiel; nunca me dejarás". En esos momentos estoy solo con él y soy quien verdaderamente soy, sin caretas ni argumentos, con todo lo que tengo... Hasta que me he convencido que nunca me dejará. ¿He dejado de pasar circunstancias difíciles? Para nada. ¿He dejado de llorar? No. Pero sé que Su mano hará un milagro, así que prefiero esperar lo que viene sin mirar atrás. Sé que el Padre me sanará y me consolará. Sé que nunca acortará Su amor para conmigo. Él me lo ha dicho ya... Me lo ha dicho cuando le canto, cuando hablamos en la mañana o en la noche. Me siento amado por Él, aunque las circunstacias sean duras... Siento que siempre hay un lugar para mí en Él, aunque quiera escapar de los problemas y de las personas...

Vale la pena esperar... Vale la pena aguantarse un poquito, para vivir una alegría más grande después. Y sobre todas las cosas, que nazca Isaac en nuestras vidas. Reiremos junto a los nuestros... Sé que sucederá.



Isaac: Risa

15 de junio de 2007

Es tiempo...

"Mamá, ¿qué es eso?", le pregunté curioso. "Es un disco PARE, hijo", me respondió. Yo seguí preguntando como si no hubiera entendido nada. "¿Y por qué tiene esa forma?"... Mi mamá no contestaba. Entonces le tironeé la chaleca y le volví a preguntar: "¿Por qué el disco PARE tiene esa forma?". "No sé, pregúntale a los que lo inventaron", me respondía esbozando una sonrisa ante mi insistencia de saber aquella información. Sin embargo, mi insistencia terminó por hastiarla de tanto preguntar por el color, la forma, la posición y las letras del disco PARE. "David!!! Ya córtala... los que lo inventaron quisieron que fuera así". Eso me bastaba para quedarme callado y seguir mirando las casas al pasar mientras la micro avanzaba rápido...


Quiero ser sincero otra vez... Siempre fui curioso y preguntón. Pero eso me sirvió mucho para observar los ambientes, las personas y las situaciones. Muchas veces me han dicho: "David, tan callado que estás..." Generalmente sonreía y no decía nada. Y eso no era porque estuviera triste, sino porque estaba obsevando a la gente... Observaba a todos e intentaba sacar lo mejor de cada situación. Siempre haciendo preguntas a los demás y preguntándome a mi mismo todo... Yo creo que el que más me oía era yo mismo. Fueron muchas preguntas sin respuesta... Pero en mi interior quería ser diferente: diferente a los que me rodeaban, diferente a mis compañeros de curso. Eso significaba nadar contra la corriente y tener una determinación personal de santidad. Aún me veo nadando contra la corriente y necesitando ayuda muchas veces.

Quiero ser sincero otra vez... Necesito expresar parte de lo que me motiva a seguir. Creo que muchas veces estuve a punto de caer en la depresión y de encerrarme mucho más de lo que estaba. Pero creo que el Padre hizo algo poderoso en mí, algo que no puedo creer y que me hizo sentirme especial para él otra vez. Hay veces que me pregunto: ¿Por qué hemos vivido tanta adversidad? ¿Por qué tantas oposiciones para lograr cosas? Y muchas veces fue inevitable compararme con otras personas o familias que estaban en la misma condición que yo... Y eso me daba más tristeza, al ver las injusticias de la vida. Pero eso ha cambiado.... Aunque muchas veces he sufrido y llorado y pataleado, Dios me ha hecho más fuerte y he podido conocerle mucho más.

Después de tanto dudar, llorar, buscar ayuda, encerrarme y no querer salir, acostarme y sufrir, ha llegado el tiempo de hablar y dejar atrás los momentos difíciles para dar paso a los nuevos sueños que Dios tiene para mí. Pero me he dado cuenta que si no decido avanzar, nunca veré las promesas que Él tiene para mi vida...

Quiero ser sincero... Aún recuerdo cuando me bauticé y un amigo me dijo de parte de Dios: "Restaurarás a muchas personas". Cuando recuerdo eso, siempre veo luz. Y siempre veo que aunque el viaje ha sido largo y tempestuoso, hay personas que me necesitan. Y no porque yo tenga una gran capacidad o que mi vida sea la que les impacte, sino porque tengo algo que ellos no tienen... algo que puede hacer la diferencia, y eso es Jesús... Hay veces que voy caminando por la calle y veo a hombres y mujeres vagabundos y a mendigos sin dientes y desaseados. He visto que muchas personas dicen: "Ellos se lo buscaron, ellos no han querido trabajar... ellos buscaron su fracaso y lo han encontrado. Ahora que no vengan a mendigar estos ordinarios". Eso me duele profundamente. Porque cuando paso frente a ellos, siento el llamado de parte de Dios para los más necesitados... Hay veces que he dicho: "Pero Señor! Yo no soy capaz... cómo podré??" Pero sólo siento en mí como un fuego que me apasiona, un fuego que consume mis debilidades, mis fracasos, mis noches llorando en la cama y consume todo mi pasado por causa de aquellos que le necesitan a Él. Y Dios diciéndome: "No temas..."

Quiero ser sincero... Ya no es mi tiempo de callar... es tiempo de enfrentar los temores, ser sanado y emprender un camino bajo el molde que Dios quiera hacer en mí.

"Heme aquí... envíame donde quieras y con quien quieras"

12 de junio de 2007

No entiendo

Hay veces en que no entiendo lo que estoy viviendo... Es como si pasase el tiempo y no veo resultados en mi vida personal, en mi familia y en la universidad... Es complicado estar en medio de procesos que aún no terminan y que hay que esperarlos.

¿Cuánto cuesta depender de Dios? Ahora veo que me cuesta mucho y que cada día debo ponerme a tono con eso, más aún cuando hay circunstancias me hacen patalear y pedir auxilio... Necesito un descanso en mi mente... necesito descansar físicamente también.

3 de junio de 2007

El final de esta semana

La semana había comenzado con pruebas y trabajos prácticos en la U. Ver a mis compañeros un poco colapsados no era la mejor imagen para sentir que se estaba disfrutando de la vida en la Universidad. Aquellas caras de sombis, entre las cuales me incluyo, ya pedían unánimemente vacaciones o, en su defecto, que llegara el preciado "san" viernes.
Entre medio de todo eso, yo ya sabía que el día viernes mi mamá y mis hermanos pequeños irían a un retiro de la iglesia, al cual yo, claramente no podía asistir por la tonelada de estudios y trabajos que debía hacer...
El jueves ya empecé a colapsar... y el viernes iba a quedar solo en mi casa. Alguno dirá: "Pero, qué bien!!! Podrás tener un momento solo con Dios, tocar guitarra, etc!!". No sé por qué cuando mi mamá me dice: "Iré al retiro de la iglesia", siento que otra vez habrán conflictos y que todo eso se unirá al colapso universitario.
Más allá de todo lo que pensara, pasó lo que tenía que suceder. Otra vez una persona por ahí volvió a atacar mi identidad: "eres esto", "tienes esto en tu corazón", "eres aquello", "si te juntas con estas personas, te sucederá esto", "la vida no es fácil", "tú y tal persona son esto", "te darán la espalda tus amigos", "estudia, no te dejes influenciar". En esos momentos, necesitaba que alguien más poderoso que yo le pusiera STOP a esa cinta que venía escuchando ya hace dos años...

El viernes no fue un buen día... Me acosté con la esperanza que el siguiente día fuera mejor que ese... El sábado fui donde mi hermano a almorzar, lo cual me dio un poco más de ánimo, pero igual andaba ensimismado y mil pensamientos daban vueltas en mi mente. Pensé en ir a la estación Sta Isabel a tomar el metro, pero decidí caminar hasta la siguiente estación: Parque Bustamante. Necesitaba pasar solo un momento. Dejar por un momento de analizar lo que soy o que tengo, lo que seré o lo que tendré... De pronto comencé a cantar muy despacito, para que nadie se diera cuenta. No me di cuenta cuando comencé a llorar mientras componía esa canción que salía espontáneamente de mi corazón. Seguí avanzando hasta que llegué a Baquedano... y seguí cantando.

No me di cuenta cuando llegué a la estación Universidad de Chile con la misma canción en mis labios... Ese día sólo anhelaba estar con Dios y que nunca más me soltara. Mientras tanto componía nuevos versos para Él, olvidándome de lo que soy o lo que seré... Pensé de todo: hasta si sería un buen padre y esposo a futuro, como para no herir a nadie con mis palabras. Me sentí sobrepasado y sólo quería llorar. Y sólo tenía una pregunta en mi mente: ¿Terminará todo esto algún día?

"Ya no tengo argumentos,
sólo un pequeño intento,
de adorar...
Quiero estar un momento,
bajo tus alas, sostenido de ti
¿Terminará esto alguna vez?
¿Terminará alguna vez el sufrimiento?
Porque, aunque termine o no,
yo siempre te amaré...

Aunque siga con esto toda la vida,
sé que tú nunca me dejarás,
mi alegría y mi consuelo eres tú.
¿Puedes concederme un deseo en este día?
Sólo uno y nada más:
permíteme estar contigo
para siempre, y que no me dejes nunca más.
Toma mi mano y acaricia mis dedos,
ven y cantemos juntos esta dulce canción,
que hoy he dedicado para ti,
sólo para ti.

Sólo permite que lo que estoy viviendo,
sirva para que muchos de aquí en adelante
puedan sonreír y ver tu salvación.
Mientras no me dejes, no importa lo que viva
o que otros digan lo que soy,
o le pongan nombre a mi identidad.
Soy tuyo y de nadie más..."

En ese momento llegué al metro Universidad de Chile y me fui.

30 de mayo de 2007

Cuando la mujer grita

De rodillas llorando en la cocina, la podía ver cada noche. Cada vez que quería bañarme debía pasar por ahí para encender el calefont. La sentí gemir de dolor por muchas noches. La sentí gritar interiormente, sin obtener mayor respuesta que verme pasar cerca de ella con la toalla en la mano, secándome el pelo.
La escena se repitió por varios meses. Yo nunca se lo dije, pero cada vez que la sentía, algo en mi inteior se estremecía y soltaba un clamor de tristeza. Por largo tiempo la vi haciendo eso... Yo sólo la abrazaba y la besaba, intentando consolar lo inconsolable. Ante mí lloraba la mujer que me había dado a luz hacía ya 20 años... Ante mí se abría a menudo un flash back de mi infancia con ella. Y aparecía un niño travieso corriendo por el living de la casa de madera donde vivíamos. De pronto recordaba los tiempos bellos que vivimos juntos. Cuando me hincaba sobre la cama y jugaba al extraño juego del "uno-dos" que habían inventado mis hermanos mayores, mientras ella reía al verme. O cuando me enseñaba a obedecerle y a ser honesto con las personas...

Ante mí se abría aquel tiempo cuando quería hacer pipí y llamaba su presencia a las 3 de la mañana. Je! Y cada vez que sentía miedo y gritaba: "Mamaaaá", ella encendía la lámpara de su pieza y me daba seguridad. Mamá vendría a verme, todo estaría bien otra vez...

Era la misma mujer que yo vi reír, llorar, gritar y callar. Ante mí volvían a aparecer las navidades que pasamos juntos, o las veces que íbamos al supermercado y yo le pedía insistentemente que me comprara dulces. Era la misma mujer con la cual me enojaba cuando no cumplía mis caprichos infantiles...


No quisiera terminar sin darle un pequeño homenaje en su nuevo año de vida...


"Más allá de las circunstancias... Más allá de las personas... Más allá de los tratos e indiferencia que has recibido... Más allá del rechazo... Más allá de todo... Quisiera emplear sólo unas líneas en que pueda decirte cuánto te quiero y te admiro. Gracias porque más allá de una madre, has sido una amiga para mí. Más allá de los recursos económicos, has sido fiel, y más allá de los tiempos y las circunstancias termino emocinado al ver cuánto te quiero..."


Feliz Cumpleaños Mamá

(No tenía otra foto ++)

18 de mayo de 2007

De G3 a PR: Una gran amistad

Este es uno de los temas que siempre tuve en mente para escribir... Y también uno de los que más aprecio.


Je! ¡Cómo olvidar aquella junta en el mall Florida Center! Si mal no recuerdo todo partió allí: tras un inmenso helado de 3 sabores. Y delante de ese tremendo helado, estaban las bocas hambrientas de aquellos tres desconocidos que nada sabían de lo que les depararía el futuro. Los dueños de esas bocas se llaman así: Romina Rosas (tímida hasta ese momento; después comenaré al respecto), Paola Burgos (la amiga chillaneja) y David Menares (el respetado por Romina).

Sentados en unos sillones del mall dimos inicio, sin saberlo, a una de aquellas etapas que se agradecen y se aprecian muchísimo. Ja! todavía recuerdo esas primeras conversaciones... Corría así la primavera de 2006. Entre los tres creo que llegamos a ser desde ese momento un gran equipo. No olvidaré el día en que iba en la micro y recibo una llamada a mi celular, que en ese día justo tenía señal :p. En la pantalla del celu apareció "ROMINA ROSAS". Cada vez que intenté contestar la llamada, se cortaba. Y así fueron varias llamadas, con el mismo desenlace.

Pronto una nueva integrante se agregó a los que ya estábamos. Se trata de Joy Thamm (la orientadora). Nunca olvidaré las eternas conversaciones acerca de la identidad, y los siempre animosos consejos de "espera, que el Padre te sorprenderá", con que Joy coronaba cada una de las conversaciones.

Es chistoso saber que varias veces nos vimos en algún evento de GBU y nunca siquiera nos hablamos. Recuerdo el operativo de Chillán, donde estaba la Poly, Joy, Romy y yo. Y casi ni nos pescábamos. Sin embargo, allí nacieron expresiones tales como "me lo merezco" o el típico "¿ustedes creen que la Joy se convirtió con la obra del Rompe?" jijijijij. Que chistoso... Pero una de las cosas que más me llamó la atención fue saber que Romina Rosas me tenía respeto. Wow!!! Tiempos aquellos.... pude haber hecho tantas cosas con el temor que le infundía a la Romy jajajajaj. Pero todo se esfumó una vez que conversamos en Santiago. Sólo ahí pudo tutearme y comenzar a llamarme David y no "tío" (jajajajaja, eso último es broma)...


Y así corría el tiempo al alero de un grupo de amigos. Eran tres contra uno. Imaginen las largas pudriciones de las que era objeto. Cuando yo decía que tenía que estudiar y estaba en la iglesia; cuando decía que tenía que estudiar y estaba chateando ++...

Al poco tiempo un sueño revelador nos hizo llamarnos Power Rangers...


Estas tres amigas fueron para mí una fortaleza en medio de las tristezas. Al recordar el apoyo que recibí de cada una de ellas, me emociono y agradezco a Dios por tener tan fieles personas a mi alrededor. No olvido las llamadas telefónicas ni los mails o mensajes de textos que recibía. A la distancia o en persona, sentía que me daban una palmada en la espalda y me decían: "Tranquilo, todo estará bien, todo va a pasar" Gracias chiquillas!!! (uy! tengo un nudo en la garganta).

Romy, gracias por tus risas y lágrimas, por confiar en mí, por ser tu amigo, por poder confiar en ti, por encontrar en ti una amiga sincera. De verdad tu alegría me levantó en medio de mucha pena.
Joy, gracias por tu cariño y aprecio. Por decirme siempre que saltaría de alegría y por reír y llorar conmigo. ¿Te acuerdas de las conversaciones en el casino? jajajajaja

Al poco tiempo, y después de rogar que llegaran hombres a apoyarme frente a las pudriciones, apareció Guillermo. Pensar que me podría igual que las chiquillas jajajaja... Pese a todo aprendí y sigo aprendiendo de la valentía a través de este muchacho. Por sus consejos, por su oído en los momentos más difíciles, por reír en los momentos de mayor felicidad, por ser sabio y por dejar que Dios lo use, le tomé cariño y confianza... De esa manera, cerca de la calle Bilbao en el Parque Bustamante, dimos la bienvenida oficial a Guille. Desde ese momento, las "RE-laciones" se fortalecieron y apareció el famoso "challam" con la botella de Sprite de tres litros jajajjaa.

Aún así, faltaba gente y apareció el Jaime. Gracias James por tus experiencias de vida, por aprender de ti, por tu carácter de maestro, por tu juego de "mi chala" que jugamos a las 4 de la mañana (jajajaja) y por todo lo que eres. Creo que has avanzado mucho y seguirás haciéndolo (ánimo amigo!!!).

Fueron pocas veces las que lográbamos juntarnos, pero cada vez era especial, sin olvidar que cada uno era tan especial para el otro... Sea en un departamento, en una casa, al interior del metro o en algún parque, no había excusa para disfrutar y pelear el uno con el otro (jejeje)...


Con muchas expectativas nos fuimos a Melefquén, donde nos encontramos con una gran sorpresa: Marcela Rojas (la wensis). ¡Cómo olvidar que le gusta explicar las cosas una sola vez y para todos! Junto a sor Juana y las demás sores que inventaron, comenzó a forjarse otra gran amistad. Gracias Marce por enseñarnos de la vida, del temor de Dios, de los niños, de disfrutar lo sencillo, de amurrarse y de todo :)


Sé que muchos de los que lean este blog, no llegarán a entender muchas de las tallas internas que expuse, pero sí quiero dejar algo muy en claro. Muchas veces deseamos con todo nuestro ser que Dios nos use para impactar a muchas personas, pero más allá de los ministerios, más allá de los dones, más allá de las vocaciones, lo único que quedan son las relaciones. Tengo tanto por agradecer... Creo que se cumplió a través de todos ellos una palabra que un hombre de Dios me dio una vez: "Nunca más la soledad tocará tu puerta". En ese momento no entendía mucho cómo Dios iba a arrancar toda la soledad que sentía, pero entiendo que el mayor regalo fue la compañía de ellos... Allí encontré amigos sinceros, confianza mutua, secretos que guardar, y también encontré a mi flor :)


Gracias amigos... Gracias por quererme y soportarme... Siempre siento todo lo que hacen por mí. También he querido dejar parte de mí en ustedes. ¡Nunca se rindan! Llegaremos lejos! Sigamos soñando y nunca perdamos la capacidad de asombrarnos de lo sencillo.

11 de abril de 2007

Sigo...


Ayer vi a uno de eso compañeros de liceo que hacen recordar aquellos buenos y malos momentos vividos cuando estudiábamos juntos. Las risas, las tristezas, las colaciones... También las bromas que nos hacíamos o cuando nos burlábamos de los profesores jajajaja. Peor cuando era un colegio de hombres. Bellos momentos, bellos recuerdos.


En un momento comenzó a hablarme de su vida, sobre todo de sus momentos más tristes. Eran las 8 de la noche y seguíamos hablando. Le conté parte de lo que había vivido en estos últimos tiempos y recordé todo lo sucedido... Fue un momento profundo... Fue como si de pronto nuestras historias calzaran y yo podía decirle con mucha confianza que Dios me sacó de la tristeza en que estaba... Él se sonrió... "Señores, ya vamos a cerrar", fue la afirmación con que el encargado del local nos hizo dar cuenta de que ya era tarde... y muy tarde.



Hoy en la mañana desperté preocupado y cansado. Y mientras caminaba resignado a llegar atrasado a la U, conversé con Dios como quien conversa con alguien que tiene al lado: "Aunque no entiendo lo que pasa en estos momentos con mi familia, y no puedo ver lo que sucederá, confío en Ti, y en que tus brazos fuertes me están sosteniendo otra vez.

25 de marzo de 2007

Una sola diferencia

La historia de mi vida se vio totalmente alterada cuando conocí a Dios. Estoy seguro que una multitud muy grande de personas podrían decir lo mismo; sin embargo, quisiera reflexionar en torno a un solo punto, y es aquello que ha marcado una diferencia profunda en mí.A veces pienso en impactantes mensajes que compartir, pero quiero describir el corazón de Dios. Creo que me he hecho aficionado a eso... Cada vez que pienso, canto u oro, vuelvo a sentirme sorprendido de todo lo que significa para mí.El trabajo minucioso que hace el Padre con nosotros, a veces es doloroso, a veces se disfruta, a veces se quiere dejar de lado, a veces se siente pasión... Mientras Él nos dice: "Tranquilo, todo estará bien..." Muchas veces quise dejar de lado todo y sentía rabia a causa de la injusticia que veía a mi alrededor, mientras algo en mi interior me decía: "Confía en mí...". Mientras más débil estaba, la fortaleza fue mucho mayor en Dios.Pero no fueron grandes cosas las que Él esperó de mí, sino al contrario, eran aquellos pequeños detalles que nadie nunca vería, aquellos que se ven en el secreto y que a nadie se cuentan, porque es un asunto de dos, un asunto compartido privadamente. Y ahí me conquistó: sentado en una cama con mis ojos cerrados y buscando el sentido de seguir viviendo en medio del caos y la depresión que vivía... ¿Qué esperaba de mí? Un corazón dispuesto a ser sanado... un corazón dispuesto a ser usado. Fue un detalle de su amor...


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¿Qué hace la diferencia entre tú y yo? El detalle de amor que el Padre ha puesto en cada corazón. Porque lo que se cree y piensa en el corazón es todo lo que habla nuestra boca.¿Con qué me presentaré delante de Dios? Con un pequeño detalle: mi amor.¿Con qué lograré capturar su corazón? Con mi humildad.


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Los pequeños detalles han marcado mi vida por completo. ¿Qué puedo hacer? Enseñar que los grandes sueños se construyen a base de pequeños "ladrillos" que cada cual va poniendo de acuerdo a un diseño personal. Quiero ser detallista como Él lo fue conmigo. ¿Será hoy el día para comenzar? Sí, hoy es el día...

20 de marzo de 2007

Espíritu Santo: Una nodriza

Dios es más sencillo de lo que creemos. ¿Por qué creer que recordará a cada momento nuestro pasado? Al parecer nuestra mente vuela más rápido que el esperar la voz de Dios. Y el Espíritu Santo nos ha sido dado para acompañarnos a todo lugar. No es de esas personas lejanas que no aguanta ninguna broma y que está todo el día serio. No es de esos que buscan lo peor de ti para sacarlo a la luz... Al contrario, estimula nuestras virtudes y está dispuesto a sanar y cambiar todo lo que hay en nuestro corazón. Pero hay sólo una condición: dejarlo ser. Si no le das el permiso, Él no podrá actuar. Me parece que es todo un caballero, y que toca la puerta pero no ingresa con violencia. Espera humildad.

Pero más allá de eso, tiene una personalidad de nodriza, puesto que ha sido enviado para estar a nuestro cargo y fortalecernos en todo tiempo. Hay algunos rasgos suyos que me llaman mucho la atención y revolucionan toda la imagen que creía tener de Él:

- El Espíritu Santo es flexible: No te condenará si le cuentas lo que eres, lo que sientes y lo que haces. Es un Consolador personal.
- El Espíritu Santo es sensible: Por lo mismo se puede contristar y quien blasfeme contra él no tendrá perdón.
- El Espíritu Santo es de confianza y de verdad: Puedes contarle todo lo que quieras, hasta reírte con Él. Con esto no le estoy restando el respeto que merece, sino diciendo que hay libertad en Él y que desea que no aparentes delante de su presencia. Más allá de alguien lejano que a veces nos visita, es un amigo que estará siempre ahí con un "buenos días" en la mañana y con su apoyo en todo tiempo.
- El Espíritu Santo es un entrenador: No importa cuantas veces caigas para alcanzar tu propósito en la vida, tu entrenador nunca te dejará y será alguien que estimule tus records y te dirá "¡tú puedes!" cada vez que no logres lo esperado.


¿Cuál es tu imagen del Espíritu Santo..? Aún creo no poder asimilar lo que acabo de escribir.

La cultura del balcón

Algunos gritaban por allá. Los de acá aplaudían y gritaban. "Llévense a la vieja loca", se escuchaba por ahí. Desde muchos balcone...