27 de mayo de 2006

Quien se decía mi amigo

¿Alguna vez has sentido la traición de un amigo? ¿Alguna vez has sentido que toda la amistad de años se perdió en un segundo, y ahora el amigo que tanto quisiste se trasformó en tu archienemigo? ¿Qué haces al respecto? Se hace verdad el dicho: Del amor al odio... un paso. Y es que la verdadera amistad no pone en tela de juicio lo que amigo dice. Aun cuando se hayan peleado, calla su boca y espera que la tempestad se calme para hablar. Aquel que es amigo, practica el amor.
"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser." (1 Corintios 13:4-8a)

Quien quiera practicar el amor, debe tener en mente que el precio a pagar es alto. Ahora pregunto: ¿Qué pasa si la persona que más amabas, de pronto te traiciona? ¿Qué pasa si la persona que más te dio y que más disfrutaste, te da vuelta la espalda? Nada. En ninguna manera vayas y murmures contra él con ninguna persona. Si necesitas desahogarte, habla con alguien de confianza que sabes que no irá y transformará la situación en un chisme. No hagas tal de ir por las iglesias hablando mal de él. No comets el error de difamar su persona, porque Dios es justo y El hará a su tiempo. No vuelvas atrás. Calla mientras sientes la herida punzante en tu cuerpo. Una cosa puedes hacer: Clamar y pedir tan sólo que el amor de Dios pueda acompañarte otra vez.

19 de mayo de 2006

El valor grandiosos de la adoración


Cuando Dios dice del David de la Biblia que es un varón conforme a su corazón, uno tiende a pensar muchas cosas antes de llegar al centro, a la esencia de esta afirmación. Nunca nos imaginamos a alguien conforme al corazón de Dios. Sin embargo, David tenía algo que no muchos habían aprovechado y que no muchos habían descubierto, y eso el peso de adorar a Dios.
Me gustaría desmentir ciertos conceptos mentales que acarreamos de manera inconsciente, pero que determinan en gran manera nuestra conducta. Lo primero, es que adorar a Dios no significa solamente cantar una canción, y listo, ahí termina todo. Tampoco sirve que levantemos las manos y nos sintamos reconfortados por Dios y que ahí acabe el sentido de adorar. Tampoc es cumplir con las reglas de Dios, ni levantarse a orar muy temprano con el sólo objetivo de sanar la conciencia y apagar la llama de la culpa.
Quisiera tan sólo que quien lea este discurso, sepa que adorar es amar en extremo. Algunos adoran a sus novios o novias. Otros adoran algún deporte o el tocar un instrumento o carretear con los amigos. Sea cual sea el círculo donde nos desenvolvemos, a algo exaltamos, a algo le entregamos nuestro tiempo, a algo adoramos.
¿Qué tenía David? Amaba a Dios en extremo, pero no se quedaba callado; al contrario, tomaba el arpa y comenzaba a profetizar con ella. ¿O no lo ven enlos Salmos en que está plagado de grandes revelaciones que venían a él cuando adoraba a Dios? No se trata de decir "te amo", o un simple "te bendecimos", pero que quede en la boca y no se traduzca en un estilo de vida. Lejos de todo mi tesis a plantear es esta: adorar es un estilo de vida. Si no fuera así, Jesús no se lo hubiera dicho a la mujer samaritana. "El Padre está buscando adoradores en espíritu y en verdad". ¿Qué se necesita para ser un adorador?
Primero: "en espíritu", es decir, que desde lo más profundo de nuestro ser podamos entregarle a Dios lo mejor de nosostros, lo que atesoramos.
Segundo: "en verdad". No los que aman que los vean gritar por Dios o que los vean más espirituales que otros. No. La adoración está lejos de ser un acto de exaltación personal. Quien quiera adorar debe ser alguien que aprenda a ser verdadero delante de Dios, sin ocultar ninguna debilidad, y sin dejar de depender de Dios. Eso cuesta un precio grande. precio de moriri cada día y de verdad reconocer nuestra condición. Es preferible ser verdadero en la intimidad y no un farsante en público. Quien prefiere agradar a Dios, sabe que está lejos de ser visto de los hombres, y vive su vida mirando las cosas de Dios y aplicándolas en el diario vivir.
Adorar está lejos de ser reiterativo. Cuando ammamos a Dios comienzan a darse cosas que antes no pensabnsábamos experimentar. ¿Saben qué es? Creatividad. Creatividad para adorar. ¿Ven a David? Siempre tenía una nueva canción que cantar y dedicársela al Señor, aunque estuviera muy mal y en peligro de muerte. Siempre había originalidad. Y ese es otro punto. Dios nos hace originales, y no andamos copiando las maneras de otros.
Por último, adorar es una decisión que nos llevará a nuevas revelaciones del Padre, hasta tal punto que Él mismo nos trasformará EN SU PRESENCIA. En ese lugar callamos porque Dios mismo nos calma y nos transforma; en ese lugar la misma gloria de Dios se ve manifestada. ¿Y saben por qué? Porque Dios es amor, y busca a los que lo aman en extremo para revelarse a ellos. En ese momento dejamos de hablar nosotros para dejar que El hable, y que nos demos cuenta que nada es repetido, y que El hace todas las cosas nuevas.
Pero toda parte por humillarse y decir: "Quiero adorate Señor, pero no sé". Esa es la mejor afirmación que alguien puede hacer.

12 de mayo de 2006

Una cosa es necesaria


Afuera la neblina está cada vez más densa y el frío me está calando los huesos. Los árboles están inmóviles, quieros, callados. Pero estoy en calma por fin... La semana me agotó enteramente. Terminó por hacerme caer en un desmedro físico y mental que hace tiempo no sufría. Para colmo de males algunas cosas no me resultaron como yo quería, y me ensimismé.
Intenté gritar las injusticias de esta semana, pero el grito se agudizó y sólo grité hacia dentro. Quise llorar en algún momento, pero no lo conseguí. Quise hablar con alguien y no lo hice; no había tiempo, había que estudiar; quise predicar, pero no (compra materiales no te olvides de estudiar que se acaba el tiempo deja de descansar sigue trabajando que todo debe ser rápido para no ser ineficiente acuérdate que hay prueba informes y así en una desenfrenada lectura sin pasusas ni nada). Quise juntarme con personas a comer, pero nada resultó.
Después vi a mis hermanos pequeños. ¡Qué gran lección! ¿Saben qué estaban haciendo? Jugaban. Simplemente jugaban. No peleaban por los asientos en la micro. No luchaban empujándose por entrar en un vagón del metro. No peleaban por llegar pronto al trabajo. No se afanaban por terminar trabajos a las 3 de la mañana. No se despreciaban. No.

En un momento de la semana tuve que hacer un alto entre el sueño y el afán. De pronto me encontré en casa de una mujer llamada Marta. Ella estaba ocupada en sus labores. En el living estaba María escuchando a alguien. Le pregunté a Marta qué estaba pasando. Estaba tan ocupada que me dijo que había un invitado que atender y que el almuerzo estaba atrasado.
Me puse detrás de la puerta a escuchar. El diálogo parecía fluido, y se hablaban sin despegar los ojos del otro. ¿Quién era ese hombre que hablaba con María? El cuadro de la cocina donde estaba Marta contrastaba con el del living. De nuevo me pregunté: ¿Quién será ese hombre?

Después me hallé en la pieza orando, y Dios hablándome: "Una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada". Ese hombre era Jesús.

Me di cuenta que mi vida esta semana también contrastaba con la de los niños jugando.

5 de mayo de 2006

¿Qué es GBU?


Una primera aproximación podría decirnos que es una sigla bien bonita con caracteres no fuera de lo normal en una sigla. Al preguntar su significado usted no podrá descubrir en él una gran revelación. La G es de grupo; la B es de bíblico y la U, de universitario. Si. Grupo Bíblico Universitario (GBU). Eso es lo que yo conocía.
Un día llegué a la oficina nacional de GBU y comencé a leer en uno de los paneles algunos de los pensamientos y bases de fe de este movimiento cristiano. Todo iba bien haste que en uno de los puntos que leí decía más o menos así:

"Estamos conscientes que vivimos en una sociedad hedonista y nihilista"

Mmmm... Entonces me pregunté: ¿Dónde me vine a meter? Jajajajajaja Habían pasado unos pocos meses de haberme integrado al GBU y no sabía nada de nada. Un desconocido.

Ya han pasado 5 meses. Neltume, Río Quino, Viña del Mar. Esos son unos de los parajes que he podido visitar. ¡Y qué tremendas experiencias! Pero nada se compara a las personas que he conocido ahí. Mencionar a Guillermo Alcántara, Paula Molina, Romané Yevilaf, Grace Gómez, Joy Tham, Gustavo Sobarzo, Gabriel Araneda, Karen Fredes, Jonatan Venturelli, Marelo Gatica, y tantas otras personas a través de las cuales Dios me ha hecho sentir el amor y el apoyo en tiempos de soledad y la alegría en tiempos de felicidad.
Pero hablemos de lo que motiva todo esto. Porque, ¿de qué sirven los años de tradición del movimiento, sin agradar al Dios que lo fundó? ó ¿de qué sirve planificar eventos, si Dios no está agradado de lo que hemos de hacer? ¿De qué sirve un movimiento de profesionales si miles de personas mueren cada día y se van al infierno sin alguien que les muestre la esperanza viva que hay en Jesús? ¿De qué sirve ir a una iglesia si el ser cristiano ser transforma en una opción y no en un estilo de vida? ¿De qué sirve ser profesional, si no hemos de servir con nuestra profesión al progreso de nuestra sociedad, y a llevar una solución para las personas?
Estas son muchas de las preguntas que debemos respoder a lo largo de nuestras vidas.
Doy gracias por haber entrado a GBU, y en este año, como encargado de núcleo, sólo quisiera decir que quien quiera ser el mayor en el reino de los cielos, sea el que sirva.

¿Qué ha sido para ustedes GBU..?

"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis los unos a los otros"

22 de abril de 2006

Niños


Los vi jugando plácidamente con el perro. Era distinto ese día, aunque todo el cielo estaba despejado, como un sábado de verano. El perro con entusiasmo corría escapando de los brazos de las niñas. No había ninguna nube. Era extraño. Y aunque estab despejado hacía frío. Contrastaba ese ambiente con el típico de verano de siempre. Ver a un niño es volver a la intimidad, es contrastar nuestro orgullo con la inocencia animada de ellos.
Ellos son espontáneos; nosotros no. Ellos, si llega el papá en la noche, corren a abrirle la puerta; nosotros lo recibimos con frío "hola, como estás?" Ni siquiera el como estás. Ellos, si le cuentas un cuento, se meten en él, y sufren con él; incluso lloran con él; nosotros no. La indolencia ha cubierto nuestras palabras y ha escondido nuestros pensamientos. Ellos pelean; pero al rato se abrazan nuevamente, como si nada hubiera pasado. Nosotros no. Preferimos dejar de hablarle por muchos años al hermano que un día lo acusamos de pecador o dejamos de hablarle al que nos confronta y nos dice la verdad. Los niños lloran cuando tienen dolor; nosotros ocultamos el dolor a como dé lugar a través de los refranes populares como "los ho,mbres no lloran" o "no seas gallina". Ellos aman que otros se interesen por ellos y jueguen con ellos y los abracen; y son incondicinales. Nosotros no, queremos estar solos.

Los vi abrazando al perro y el peero les devolvía la mirada en conjunto con un ladrido de cachorro. Ahora entiendo: entrar como niños al Reino de Dios es tan simple como decirle al perro: ¿quieres jugar conmigo? y cuando llegue el papá correr a abrirle la puerta y dejar salir un sencillo: "Papi, te necesito"

Qué piensan????

14 de abril de 2006

Cristianos Consecuentes

He ido a lugares en donde la gente vive "de victoria en victoria". He ido a otros lugares en donde creer en Dios es criticar al hermano. He ido a lugares donde el ser cristiano significa una posición de desprecio hacia el mundo. He ido a lugares en donde se cumplen las leyes de Dios (no matarás, no mentirás, no codiciarás).¿Quién tiene la verdad? ¿Quién me dice que los que viven de "victoria en victoria" tienen la razón? Que alguien por favor me diga algo de ellos, que son bendecidos por Dios. ¿Quién sabe si la verdad es juzgar a los demás? Posiblemente pueda ser y sacaríamos bastante provecho de eso, porque muchos incluso ganan dinero criticando a los demás, y hacen lucro de la vida ajena, asunto del cual la iglesia jamás estuvo ajeno. Pero tal vez esa sea la verdadera forma de vivir el evangelio.
¡¡¡Que alguien me diga, por favor!!!Quizás vivir el evangelio es considerar a las personas del "mundo" como gente pecadora que nunca jamás se va a salvar, o que está condenada y que sólo los cristianos tienen valor en la vida y todo el resto es una generación de víboras. Quizás sea esa la manera de hacer evangelio. Diganme si esta es la mejor opción de vida.¿Qué piensan? ¿Alternativa a), b) o c)..?
No... Esperen.... Quizás la mejor forma de hacer evangelio sea orar todos los días de 9 a 10 de la noche, y además ayunar una vez por semana y dar los diezmos cada mes. Siiii!!!!!!!!!!!!!!! parece que esa es la mejor forma. ¿O no? mmm... Parece que no. ¿Pagar el diezmo no le agrada a Dios?
Muchas veces pensamos que el verdadero evangelio consiste en cumplir un contrato con Dios, como si la labor acabara a las 4 de la tarde y después un adiós cotidiando, me olvidé que soy cristiano, y a dormir todo el mundo.
Cierto día me habló Dios de se consecuente... Consecuente con lo que creo y predico. ¿Quieres vivir una vida conforme a la voluntad de Dios? Entonces habrá algo especial en todo esto. Porque Dios no es alguien que concede tres deseos si frotas la lámpara que lo contiene. No es alguien que si caminas de rodillas ante El, vaya a sorprenderse y darte el título de : "Digno de recibir el favor de Dios" No, claro que no. Dios es un Dios de tratos personales. Que si dices que Dios es justo entonces un día El mismo te hará entender su justicia y no que lo digamos ligeramente. Que si digo que Dios es fiel, entonces quizás venga un problema que no se solucione en años y yo pueda en medio de esa adversidad decir: "Señor, tú eres fiel". Acaso podemos alabra a Dios en medio del desierto espiritual. O si es que Dios se calla en un momento y no nos habla nada, entonces podemos decir con gran admiración: "Señor, te entrego todo lo que soy" ¿Podemos? ¿Ah?He entendido que vivir el evangelio es vivir siendo consecuentes. Preferiría no llamarme cristiano porque el título no vale nada si no está Dios. El nos exige consecuencia. ¿Por qué Moisés no vio la tierra prometida si fue fiel haste el final? ¿Por qué si Dios lo llamó para grandes cosas y consumió gran parte de su llamado en un seco y árido desierto? Hay algo más en todo esto. Cuando Dios nos trata y permite el dolor, entonces nos está llevando a ser como Cristo. ¿Acaso Cristo vivió un camino ancho? Entendamos que el vivir de victoria en victoria no es vivir en bendiciones a los ojos de los hombres, sino ser victoriosos en El. Que si estoy en gran necesidad, entonces alabar a Dios en ese momento, porque sólo ahí se hace verdaddera y consecuente nuestra alabanza si cantamos u oranos que Dios es poderoso. Dios es un Dios de fundamentos, que no tiene nada en el vacío. Que si cantamos que El es Poderoso es porque un día El mismo nos hará ver su poder. Que si oramos la fidelidad de Dios, entonces un día Dios hará que en medio del dolor, podamos decirle lo mismo, pero con fe, cuando no veamos la posibilidad de una solución para el problema que estamos pasando. Sólo en ese momento veremos la gloria de Dios, su esencia, su presencia. Ahí, sólo ahí. Porque el que dice que permanece en él, entonces debe andar como él anduvo, y eso implica ser consecuentes con lo que hemos creído, y no ser hipócritas que saludamos a la gente con una cara sonriente y después llegara a la casa y gritarle a los hijos. NOOOOOO. Eso no es evangelio, eso es una careta. Digamos las cosas como son: o eres cristiano o no eres y no hay término medio. Ahora pregunto nuevamente. ¿Qué alternativa eliges? ¿a), b), c) o d)?
"Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad"1º Juan 1:6"
"Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi díscipulo" Lucas 14:27

9 de abril de 2006

Lo que puede hacer una naranja


¿Has hecho alguna vez un jugo de naranja natural? Si tu respuesta es afirmativa, déjame contarte que has encontrado el verdadero sentido del dolor. Claro! porque, ¿qué haces cuando tratas de sacar el jugo a la naranja? ¿La exprimes?
Estas pocas preguntas nos deben hacer mucho qué pensar, porque a veces no entendemos el sentido de sufrir. Culpamos a medio mundo, nos quejamos, pateamos sillas, discutimos con los demás, tratando de evadir nuestra realidad.
¿Por qué Dios permitirá el sufrimiento? Nada más que para sacar lo mejor de nosotros. Pensemos... ¿qué hacemos cuando queremos la sustancia de una naranja, su jugo? La exprimimos. Igual nosotros, cuando Dios nos exprime no es sino para extraer la sustancia, lo agradable, el verdaddero producto de nosotros, lo que está guardado en nuestro interior.
Ya no sé cuántas veces me he sentido exprimido, pero una cosa sé: que Dios está sacando lo mejor. El Padre está queriendo el jugo y no la cáscara. Piensen en eso. Si estás sintiéndote exprimido, este es el mejor momento para rendirse ante los propósitos de Dios.


Un blog dedicado a Joy y al pastor Rogger

2 de abril de 2006

Guardando silencio

Lo vi muy distinto a otros días. Su mirada lejana, pero a la vez pegada en un punto me llamó la atención. Estaba sentado... Solo... Sí, lo vi muy solo. Aunque las niñas lo llamaban y le pedían cosas, él estaba solo. El día más encima estaba nublado... Como si todo vaticinara un mal pronóstico de tiempo. Con las nubes en el cielo, eñ día se hacía más triste y aquella situación se ponía cada vez más tensa.
Entonces, mientras caminaba a la sala de estudio, me llamó y habló conmigo. Hablamos de la iglesia, me hizo algunas preguntas, y pasaron sólo cinco minutos para que terminara esa conversación. Fue corta, concisa... Ni su mujer estaba ahí para estar con él; los mayores, lejos de casa (¿o alejados completamente?).
Las preguntas surgieron como en tierra húmeda germina una semilla. ¿Qué pasaba por su mente? (intenté condolerme), ¿qué había pasado? (intenté hacer memoria de lo pasado). También era víctima...

Muchas veces me pregunté qué haría la iglesia por mí, qué haría la iglesia por mi familia, qué haría en pro de la unidad de mi casa. Pero vi en los ojos de ese hombre la soledad del que no recibe el amor, del que no es entendido, del que es excluido, del que está desesperado". Veía en sus ojos lágrimas que decían: "Quiero escapar", "Quiero irme de aquí", "Quisiera no ver más a la iglesia". Después lo vi pasearse tratando de hacer algo, como para "gastar" el tiempo en algo; lo vi subir al segundo piso sin emitir palabras, en un silencio condenatorio. Allí se quedó, mientras yo escribía en el computador.
¡Quién fuera un buen pastor para que viniera y restaurara de una vez por todas la dolida y obscura imagen de un buen líder en él! Ya no había esperanzas. Es la queja insistente de uno que clama por el orden que Dios quiere, y por pastores que amen a los suyos y que miren a sus ovejas entregados a ellas, no desolados, no dejadas a merced de cualquier condición. Él también quería gritar´. Sí, lo vi gritando en su interior, lo vi como si estuviera cantando: "Señor, estoy desesperado por ti, perdido sin ti".
¿Qué ha hecho la iglesia por mi familia? Parece que nada... Aquel hombre no ha vivido sino en desilusiones de la iglesia. ¿Qué hicieron los pastores por él? Nada.... Lo excluyeron, lo rechazaron.

Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,
Seremos como los que sueñan.
Entonces nuestra boca se llenará de risa,
Y nuestra lengua de alabanza;
Entonces dirán entre las naciones:
Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.
Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;
Estaremos alegres.

Salmo 126:1-3

24 de marzo de 2006

Iba caminando


La tarde estaba fría y desolada. Los árboles se movían al vaivén de la armonía del viento. El sol se escondía tras las calladas montañas. El cielo cada vez más oscuro, me dio la señal de que debía apurar el paso. Caminaba por Avenidad La Paz. El viento seguía corriendo fuerte; yo no estaba para nada apurado. La gente seguía trabajando en sus labores: vi a algunos cargando los pesados cajones de la Vega Central, otros gritando los productos que vendían, y así... muchos esforzados trabajando.
De pronto me decidí a ver la realidad en la que estab inmerso en aquel momento. Era como si me hubiera decidio a abstraerme de la realidad para conocer la necesidad de las avenidas aledañas a mi universidad. Entonces se abrió ante mí un cuadro impresionante. Mientras caminaba mis ojos comenzaron a cristalizarse cada vez más. El viento seguía pasando y me dio frío. La escena de pronto se detuvo y vi a gente sufriendo, vi a un hombre tendido en la calle vomitando una sustancia verde. Seguí caminando y un hombre me tendió la mano para que le diera una moneda. Pasé de largo... Lo dejé con la mano extendida allí.... Pero no alcamcé a dar cinco pasos cuando me detuve y me devolví... Le di 100 pesos y me fui. Vi algunos vagabundos y gente muy pobre. Vi a otros que caminaban callados, sus ojos bajos y cara dañada por el paso de los años.
Caminé y vi una iglesi que justo ese día tenía servicio y a esa misma hora!!!! Entonces crucé la calle. En la puerta, un hombre robusto y vestido con un terno de color, al parece vigilaba la puerta. Traté de divisar gente dentro de la iglesia, y vi a gente vestida similarmente al hombre de la puerta. Recuerdo haber visto a una mujer pidiéndole alimento al mismo hombre. Ella estaba con su hija. Ante esta petición, el hombre accedió y la hija de la mujer pasó a buscar un huevo.
De nuevo paré....La escena se paralizó. Vi a un vagabundo frente a la iglesia, y mucha gente que pasaba por fuera del templo y mirando de reojo al predicador que esa tarde daba una lección de la Biblia. Parece que no era un mendigo... ya eran dos. Entonces me afligí. Parecía que todo había aumentado de amplitud en ese momento: el viento me daba frío, y mis pensamientos eran miles, todosd tratando de reordenar la escena que ante mis ojos se llevaba a cabo.
Guardé silencio...
Enumeremos lo que vi:
1.- Un hombre vomitando
2.- Gente afligida, cansada y derrotada
3.- Un hombre que me extendió la mano, pidiéndome dinero.
4.- Vagabundos
5.- Una iglesia
6.- Mendigos en la acera del frente de la iglesia.

Esto no era teatro, era la realidad. Era el sufrimiento y la crudeza de la vida en vivo y en directo. Quise que todo fuese una historia imaginada en mi interior. Imaginé a esos vagabundos y a esa gente llenando la iglesia. Después bajé a la realidad y vi 20 personas sentadas escuchando a un hombre de terno. Imaginé que esas personas tenían dignidad. Guardé silencio...

...
...
...
...

Lo único que se me vino a la mente fue que existe un evangelio y Jesús. Sólo en ese momento quise gritar fuera de la iglesia y decirles a esos 20 que estaban sentados: !!!Salgan de ahí!!! La iglesia está en las calles, predicando las buenas noticias a los pobres, perdonando pecados a las personas y sanando a los heridos. !!!Salgan de ahí!!! ¡¡¡Hay un hombre vomitando en la otra cuadra!!! ¡¡¡Hay mendigos que ayudar!!! ¡¡¡Saquen a Dios del cielo y llévenlo a las calles!!!
Guardé silencio...
...
...
...

No grité. Sólo fue una angustia interior y un grito del espíritu. Algo me hizo tener un gran anhelo por esas personas. Quise enfurecerme dentro de mí contra la Iglesia y contra su obra en la tierra, tan desconectada de la realidad; pero de pronto reviví la imagen de la moneda de $100 pesos que le di al medigo y quise de nuevo llorar: parece que una moneda de cien pesos pudo más que el evangelio presentado sencilla y humildemente.

Guardé por tercera vez silencio y sentí la gracia de Dios... El evangelio es distinto bajo el lente de la gracia, bajo la mirada del Padre. Entonces pude decir con la sencillez de un niño y sin tantas complicaciones en mi mente: "Heme aquí, Señor. Envíame a mí".

12 de marzo de 2006

El año del favor


Este verano partió en JuCUM, siguió por Neltume y terminó en Río Quino. Ahora que lo veo, estuve en muchos lados distintos, compartí con mucha gente desconocida, y mi persoanlidad terminó por dar un vuelco y a perder el miedo a los demás. Precisamente eso me sorprende, que haya cambiado tantas cosas en tan poco tiempo, y que haya absorbido tanta motivación en menos de 3 meses.
En Jucum entendí acerca de ministrar a Dios, a tener tiempos de intimidad con El, a adorarle y a vivir por eso.
En Neltume aprendí a dar sin esperar recibir, a sentirme satisfecho por la simple sonrisa de un niño, o a alegrarme al escuchar un "gracias" de alguna persona. Pero no es por mí, no que yo sea bueno, sino porque aprendí a dar.
En Río Quino, una experiencia totalmente ajena a mi espectro de conocimiento, el Padre cambió mi mentalidad y terminó por ampliarla mucho más, sobre todo por la actitud que debo tener frente al mundo.
Algo sorprendente pasó. Dios empezó por centrarme en El, siguió por amar a los otros, y al final - sólo al final-habló para mí. ¿Qué me dice eso? Que el centro ya no soy yo y que la prioridad está fuera de mí, no en mi egoísmo. ¿Cuántas veces no hemos predicado a alguien en medio de problemas? ¿Cuántas veces hemos tenido que alentar a un amigo estando en una situación peor que la de él? Eso me habla de que quien pierde su vida, la ganará, tal como Jesús dijo.

Este año comienzo como encargado de núcleo en mi facultad y lo único que sé es que Dios capacita a los escogidos. No quiero ser conocido para ser admirado, sino para que lo admiren a El. Si algunos me detestan, que sea por llevar la Palabra de verdad. Pero siempre una cosa, que el centro ya no está en mí, y que poco a poco estoy perdiendo el control de mi vida, hasta que Dios me haga depender de El.

5 de marzo de 2006

El secreto está en el secreto


No deja de sorprenderme la sencillez con que Jesús se refiere a sus discípulos, la solvencia con que responde a los fariseos y la gracia que derrama sobre los desamparados. Algo había en la identidad de Jesús que lo hacía verse distinto a los demás. Él mismo eligió a algunos para que fueran sus amigos. Escogió a setenta para que fuesen a dar testimonio de él en las aldeas, y los frutos fueron grandiosos!. También tomó para sí 12 discípulos que lo acompañarían a todos los lugares. Tres de ellos pudieron ver la transfiguracíón de Jesús. Pero sólo uno de ellos pudo estar recostado al lado de Jesús antes que lo entregasen. Ese era Juan. ¿Asombroso no?
Conocer verdaderamente a una persona significa interesarse por ella, pero más que eso, llegar a su intimidad. Ese es el lugar que todos guardamos siempre, aquel que no queremos mostrar. Mi pregunta sería la siguiente: ¿Quién gobierna tu intimidad..? ó ¿a qué o quién le entregas tu intimidad? Preguntas profundas, pero cuyas respuestas nos dejarán que pensar bastante. La intimidad es tan importante que en una relación matrimonial, alcanzarla puede significar la concepción de un nuevo ser por ejemplo. Ese sería el fruto de la intimidad entre dos personas.
Ejemplos bíblicos de hombres que practicaron esto, hay muchos: Moisés fue uno de los que tuvo AMISTAD con el Señor. O cómo no hablar de David, o de Samuel. En lo sucesivo vemos a personas que en la intimidad Dios los trató y en secreto pudieron escuchar la voz de Dios. Por eso Jesús mismo nos lleva a la búsqueda del secreto de Jehová, es decir, a cerrar la puerta de nuestro cuarto y orar al Padre que está ¿dónde? ... EN EL SECRETO (Mateo 6:2).
Pero ejemplos de mujeres también hay muchos: Ana es uno de ellos, cuando, siendo estéril, buscó a Dios de corazón pidiendo un hijo, el cual lo recibió. María, la hermana de Marta, decidió quedarse a los pies de Jesús en vez de ayudar en los quehaceres de su hogar y obtuvo la mejor parte.
Y quiero volver a preguntar lo mismo... ¿Quién gobierna tu intimidad? Dios siempre se ha caracterizado por ser una persona que trabaja de adentro hacia afuera, desde la profundidad a la superficialidad. Es distinto hablar de Jesús que hablar con Jesús. No se pude hablar de alguien si no le conoces. Por eso amar a Dios dejar que él nos conquiste en la intimidad. Sólo en ese momento podremos orar el Padre Nuestro con toda propiedad, porque sabemos que hemos nacido de él.
Esto es lo que he aprendido. Puedo engañar a muchas personas mostrando lo mejor de mí: mostrando que oro, que ayudo a los demás o cuanta cosa buena que se me ocurra; pero a Dios no lo puedo engañar. Si en la intimidad no agrado a Dios, menos podré agradarlo al hablar de él al mundo. Al mundo podemos mentir, pero a Dios no... Realmente en Dios sé quien soy, y ahí debe estar nuestra identidad, no en lo que diga la gente de nosotros. Esa sería una identidad basada en la imagen, y no en la evidencia de Dios; basada en espuma y no en sustancia; basada en lo superficial y no en lo profundo. Entonces, ¿qué pude hacer la diferencia..? Apartarse en el secreto, donde nadie nos ve, y en ese lugar descubrir al Dios Todopoderoso que queremos conocer, y quien nos cambia en Su presencia y no fuera de ella.

¿Qué piensan?

La cultura del balcón

Algunos gritaban por allá. Los de acá aplaudían y gritaban. "Llévense a la vieja loca", se escuchaba por ahí. Desde muchos balcone...