28 de julio de 2006

Una sorpresa de amor


La noche era fría y una pocas estrellas en el cielo auguraban un amanecer nublado y helado. Caminaba solo, sin nada que entorpeciera el fluir de mis pensamientos en aquel momento. Quizás estaba un poco atemorizado por la hora; era tarde. Recuerdo que con calma tomé las llaves de la reja de mi casa, y la abrí. Luego abrí la puerta de entrada, y no pasaron 3 segundos cuando una de mis hermanitas (Elizabeth) me dice: "¡Hola Vid!" (porque me dicen "vid" en vez de david) Entonces yo la abracé. Tras ella mi otra hermana (Carla), la menor de todas, me abraza también, y en el acto me dicen con entusiasmo:

- ¡Te tengo un regalo! Ábrelo.

Exclamaban con mucha alegría. Una de ellas me entregó un sobre de papel de regalo. Pero yo, en vez de abrirlo inmediatemente, me fui a hacer otra cosa, preocupado de mis proyectos mentales y tantas preocupaciones. Entonces dejé el regalo en un lado y me puse a hacer otras cosas. Las niñas volvieron al lugar en donde estaban antes que yo llegaran, sin reclamar nada.
Después de 5 minutos aproximadamente, una de mis hermanitas me dice: "¡Ve el regalo!" Y me doy cuenta que había olvidado eso. ¡Más encima no sabía dónde lo había dejado! (para colmo de males). Pese a todo, lo pude encontrar; y lo abrí...

Fue grandioso...

¿Saben por qué? Por el amor que sentí. Después recordé que muchas veces ellas me habían hecho cartas en donde dibujaban a nuestra familia o bien me dibujaban a mí y le pedían a algún grande que escribiera: "David, te quiero mucho". Pero esta vez fue incluso más emocionante.
Cuando abrí el regalo, vi que sobre un género que no sé su nombre (es muy suave y esponjoso), había cosido con hilo y género -de otro tipo-, un rostro con 2 ojos y una sonrisa muy grande!!. Además tenía un colgador para ponerlo en mi pieza... Entonces dije: ¿Qué paso aquí..?
Sin palabras...
¡Y pensar que ellas esperaban que yo abriera el regalo apenas llegué! ¡Vi que sus ojos brillaron cuando cerré la puerta luego de haber entrado a la casa!
No quiero que esto parezca un elogio a mi persona. Al contrario, me gustaría que muchos admiracen la manera en que un niño ama cuando les entregamos un poco de amor (quizás ínfimo). Es algo que agradecen con tanto cariño que es imposible describirlo. Simplemente inefable. Y me emociona tanto, hasta las lágrimas, el saber que Jesús quiere que entremos al reino de los cielos como un(a) niño(a). Pienso que todo eso es tan simple de entender, pero a la vez tan difícil de cumplir. Pero clamo a Dios y digo: ¡Gracias, porque así como aman estas niñas pequeñas tú me muestras como amas tú y cómo podemos llegar amarte! Con la gracia de Dios es posible llegar a amar así.
Es una manera tan sencilla, sin condenación. Ellas no se enojaron porque no abrí el regalo inmediatamente, al contrario, esperaban que yo lo abriera. En ese momento fue una alegría tan grande, que las abracé y les di muchos besos, sabiendo que aquello que me habían demostrado aquel día es mejor que anhelar un ministerio, o anhelar realizar sanidades de Dios. ¿Y saben por qué? Porque me mostraron un principio y una parte del carácter de Dios: "Que él nos ama mucho".
Ya no importan cuantos defectos tenga. No, no importa. Sólo importa que el Padre nos ama y tiene un regalo para nosotros apenas decidamos entrar a su casa. Tal como mis hermanitas, correrá a saludarnos y abrazarnos después de un día agotador.
Si quieren comentar algo, no comenten si soy buen o mal hermano. Ese no es el punto por hoy. Sólo díganme si aquellas niñas se merecen un gran reconocimiento por mostrarnos el amor del Padre. Son tan simples, pero unas maestras grandiosas. Ellas no me dijeron: "Mira, si lees la Biblia completamente serás salvo". No. Tan sólo fue: ¡Hola vid! Te tenemos un regalo.

PD: Tengo un nudo en la garganta después de escribir esto.

20 de julio de 2006

Dios me hizo volver a soñar


Cuando venía en el bus de vuelta del operativo médico-rompecabezístico de Chillán comencé a pensar demasiado en todo lo que había vivido, en todo lo que había pasado en apenas 3 días. Y sí que pasaron muchas cosas... El Padre me sorprendió...
Con los ojos cristalizados de emoción miraba a la ventana, esperando encontrar alguna explicación lógica a la forma que Dios había actuado en aquel lugar. Entonces aquellos recuerdos de cuando era pequeño comenzaron a aflorar rápidamente. La timidez y cobardía que me eran característicos; el miedo y temor a las figuras de autoridad y gran tristeza. Sin embargo, y tal como dice la Biblia, algo hizo que hubiera baile en vez de lamento, alegría en vez de lloro, un canto en vez de una queja. Por primera vez en mucho tiempo pude sentir el gozo y la liberación en mi vida. Ahí había un olor a libertad.
El día lunes recuerdo que hablamos de la paz de Dios en Filipenses 4:6-7 y eso fue realmente impactante. No pude contener mis lágrimas. Quizás nadie se dio cuenta, pero el Padre me había hablado en ese momento. A la luz de esas palabras hubo de pronto una claridad muy grande en mi corazón y sentí el respaldo de Dios. ¡Él mismo me estaba hablando! Fue genial. Aprendí que Dios guarda mi corazón y pensamientos en su paz cuando le confieso que yo ya no puedo más y que le necesito urgentemente. Y sé que varios entendieron lo mismo.
Sentado en el bus y en la oscuridad del viaje tanbién me pude dar cuenta de que la gente que estaba a mi alrededor ya no era la misma que hace 1 año, y eso me hizo ver la fidelidad de Dios, y sobre todas las cosas que no estoy solo, y que Él estaba llenando cada uno de mis vacíos. Pero no sólo estaba llenando, sino también moldeando. Lo mejor es saber que esos cambios no eran por mi esfuerzo o por mis grandes méritos, sino porque Dios quería tener misericordia.
Muchas veces, cuando Dios nos entrega un sueño y las circunstancias comienzan a ponerse confusas, perdemos la esperanza. La soledad y tantos otros sentimientos y emociones brotan y de pronto todo se nubla; pero hay algo que podemos hacer frente a todo eso: rendirnos y volver a soñar con la palabra de Dios. Quizás los problemas siempre estarán, pero la paz de Dios es suficiente para enfrentarlos, porque no es la paz del mundo. Ciertamente es un fruto del Espíritu Santo.
Y después de la emoción de los recuerdos, di tantas gracias al Padre, porque estaba rodeado de personas que hablaban palabras de Él a mi corazón. Agradezco grandemente a Dios por la obra "El Rompecabezas", que sin duda fue uno de los trampolines que Dios puso para impulsar mis sueños otra vez y comenzar a proyectarme. Y les digo a todos los que lean este blog: ¡NUNCA DEJEN DE SOÑAR PORQUE EL PADRE ESTÁ CON NOSOTROS! ¡SI SONREÍMOS ÉL RÍE CON NOSOTROS!

En un momento del viaje me invadió un gozo muy grande y una certeza de que había alguien que cuidaba de mí y que tenía todo el control. La oscuridad de la noche contrastaba la claridad que tenía en mi interior. Dios no necesita a los grandes, a los sabios o a los habilidosos. A aquellos que no se consideran nada o están perdidos, Dios ha tomado para glorificarse. Por eso les digo: ¡ES TIEMPO DE SOÑAR! No importa la capacitación. Si Dios nos llama es porque algo quiere de nosotros y porque ha creído en nosotros antes que nosotros mismos. Por eso todo el reconocimiento y adoración es del Él.

14 de julio de 2006

Una nueva generación


En un momento de mi vida hubo mucha sequía... Mucha... Y sentí también mucha soledad. Y he visto las vidas de otros como yo que han debido pasar tiempos de desierto. Quizás un desierto de Dios. Muchas veces un tiempo de trato personal para forjar aquellas cosas que el Señor quiere en nosotros. Un duro pasar para aquellos que han debido enfrentar circunstancias de traición o de dolor. Pero luego de pasado el tiempo, Dios manda la salvación y comprendemos el sentido de lo vivido. Hace algún tiempo me he sorprendido de cómo han aparecido vidas tratadas por Dios de esa forma. ¿Será que Dios está preparando una nueva generación? ¿Será que muchos de los modelos pasados están quedando atrás en pos de una nueva unción de parte de Dios? ¿Será que el fuego antiguo se está extinguiendo en favor de un nuevo levantar de parte de Dios? Yo creo que sí. Este no es un discurso de desechamiento del pasado, ni de querer despreciar lo hecho por generaciones pasadas, pero sí de decir que existe un nuevo grupo de personas levantándose, y que están hartas de la religión y de vivir una relación con Dios los domingos. Personas hartas de querer seguir igual, y que a los 40 años vivan de la misma manera que ahora. ¿Acaso Dios no quiere que avancemos? Es necesario levantarse y una vez más decir desde las entrañas: ¡Cristo VIVE! y está aquí.
Pero eso requiere más que un simple estudio de un libro como la Biblia. Requiere fe. Y es una palabra corta pero de difícil ejecución. Sólo con la fe las sanidades son posibles y los milagros de Dios. Pero la fe también requiere del amor y del conocimiento de Dios. Reqiere saber quién es Dios para mí y tener la identidad en él. Muchas veces es más sencillo de lo que parece. Sólo digo: hay una generación entera que está persiguiendo un nuevo despertar de Dios y una renovación de la mente y a la vez un cristianismo consecuente que deje atrás la hipocresía y la mentira, la arrogancia y el egoísmo y siga la humildad, la mansedumbre, la hospitalidad y la fe en el Señor. Este no es para nada un discurso de reacción en contra de la iglesia, o un discurso que atente contra los pastores o profetas de Dios. Sin embargo, cada cual es conocido por sus frutos y en eso debemos tener puesta nuestra mirada. Hasta que lleguemos todos juntos a decir: ya no anhelo palabras sino los frutos, pues "por los frutos los conoceréis".

30 de junio de 2006

El amor del Padre


¿Cuántos alguna vez han anhelado un padre o una madre que los sustente olos abrigue por un momento? Usted me dirá: "¡Qué infantil su pregunta!" Y yo le contestaré: Bastante infantil como para dejar una secuela de por vida si ese abrigo no se manifiesta a tiempo.
¿Quiénes han anhelado otras casas en donde se sirve el plato de comida con cariño, o existe un abrazo espontáneo cada mañana? Usted me dirá: "¡Confórmese con lo que tiene!" Y yo le diré: Bastante infantil su proposición.
Hacer esas preguntas vale mucho la pena, porque responderlas para muchos resulta imposible y para otros es probable que abra una herida de años, y que no ha cicatrizado.
Quiero hoy hablar del amor del Padre. No es un producto del comercio, no se compra en la farmacia, no se vende en las esquinas, no se compra en propagandas baratas. No. Un día Dios decidió amarnos. Fue una decisión de propia. He conversado con algunas personas que me han dicho que en filosofía sólo se puede percibir la existencia de una divinidad déspota, y sin amor. Esto se fundamenta en que el amor es imperfecto, fluctuante. Entonces, ¿cómo puede existir alguien perfecto con amor?
Más allá de los fundamentos filosóficos del amor, quisiera comentar parte de la experiencia personal que ha hecho cambiar rotundamente mi camino y han trazado un destino y un propósito para mi vida y sé que para muchos de los que lean este blog.

Con mucha emoción puedo decir que he sido tranformado por el amor de Dios. Nací en una familia cristiana, pero con una gran necesidad de un padre que me amara, que me aconsejara y que me apoyara en aquellos momentos más difíciles de mi vida y me dijera: "Hijo, todo va a estar bien" Pero quizás la necesidad iba más allá de un padre: radicaba en tener cerca a alguien que me escuchara, que me abrazara y sobre todo que me amara. Y crecí con grandes carencias, con grandes inquietudes en mi corazón, y sobre todo con el dolor del vacío, de vvir momentos de completa tensión y de seguir vacío, y sin nada que entregar. Cuando leía en la Biblia que Dios era un Padre, no me hizo mucho sentido hasta muy grande, cuando ciertamente él mismo vino a llenar todo el vacío y a decirme: Hijo, todo va a estar bien. ¡Que nadie diga que Dios no existe porque soy el vivo testimonio de un encuentro personal con El! Y lo digo con convicción, no con la teoría del papel. Entonces quise conocerlo más, y tomaba tiempos para orar a El, esperando - y todavía- el tiempo de su buena voluntad, en que nos hiciera justicia.

¿Saben qué es lo mejor? Que una vez que el Padre se nos revela, queremos más, y más y más. Me hace sentido cuando Jesús ora su última oración antes de ser entregado: "Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero". Eso tan simple, se llama vida eterna. Y cuando conoces al Padre, aprendes a adorarlo, y a saber qué le agrada, ya a depender de El. Muchas veces hay tratos, muchas otras, dolores, pero hay confianza en que las mismas manos de Dios están moldeándonos a la imagen de Cristo.

Y entonces la gracia del Padre viene a morar a nuestras vidas y es manifiesta cada vez que oramos a Él, aunque muchas veces seamos infieles, y traicionemos su bondad, y con nuestros hechos prediquemos lo contrario a nuestras palabras, siempre habrá quien quiera hablar contigo otra vez y perdonarte. Lo digo porque muchas veces he errado en el camino, y he sentido el peso del fracaso. ¿Y qué hago en esos momentos? Sólo decir: Padre, me rindo, ya no puedo más. No quiero hipocresías, tampoco los grandes títulos... No... Te quiero a ti... No tus dones... Nos tus manifestaciones... No bienes materiales... Anhelo escucharte hablar otra vez.

Que el Padre les bendiga

23 de junio de 2006

Bienaventurados


"Abriendo su boca les enseñaba, diciendo:Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados [...]"

Quisiera brevemente reflexionar respecto de esto. Puede ser un simple escrito, una simple fantasía de un porvenir auspicioso, pero, ¿qué pueden hacer estas palabras por mí. Porque predicarlas sin haberlas vivido es como enseñar mecánica sin saber conducir un auto, o ser constructor y no saber armar una maqueta. Sin embargo, todo esto pasa a ser más que letras para mí, porque hay grandes promesas para los que creen. Para los que creen de verdad, y viven su vida de acuerdo a eso. Serán bienaventurados los pobres de espíritu, los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia. ¿Qué hace similares a acada uno de ellos? Su necesidad. Todos ellos necesitan, y esta es la base para atraer el corazón de Dios: rendirse completamente y decir: "Te necesito"... Nada más...
Si estás pasando un tiempo de colapso interior y piensas que todo va a fracasar y que quedarás en la tierra del olvido, toma un momento para decir tan sólo: "Te necesito Señor, porque tú tienes el descanso". Eso cambia las cosas, transforma las vidas y nos lleva a la victoria y así podrás decir conmigo:

"Aunque todo ande mal, y las cosas no muestren orden, aquí estoy, Señor. Mi corazón está cansado, rendido, hastiado de muchas cosas, de personas y del pasado. Si debo pasar todo esto, Señor, sólo muestrame tu corazón y con ello se verá recompensado todo este tiempo de aflicción. Que en los tiempos de mayor presión pueda ver tu rostro agradado de mi vida. Si puedo arrancarte una sonrisa, tal vez una mirada o por lo menos que me mires, y a lo más que extiendas tu abrazo, me siento recompensado, porque vería tu amor. Ese amor que me dice: "Ya no me llames más Dios, llámame Padre, porque eso soy para ti". Con tal de que me moldees con tus manos, estoy dispuesto a esperar más y a vivir de acuerdo a tu voluntad, aunque las estructuras colapsen. Por sobre todo, enséñame a adorar tu corazón y a volverme a ti cada mañana. Amén"

14 de junio de 2006

Me cansé...

Llegan momentos en la vida en donde debemos decidir entre las hipocresía pura o la autenticidad. La primera trae bastante beneficios. Sí, porque la gente que hace uso de esta conducta es bien mirada por el público en general, exaltada por muchas personas, aplaudida por el resto, y a la vez puede sentirse con la autoridad de atacar a los demás y juzgar cualquier caso e incluso ponerse como “mediadores” en los lugares en que no debieran estar, y hacer uso de sus manipulaciones.
La segunda seguro que para todos es la mejor alternativa. Obvio. Vivir auténticamente, sin esconder nada, es una conducta que para todos es lo mejor, lo deseable, lo que todos buscamos. Sin embargo, algunos han desvirtuado el camino y han preferido, cegados por sus propios intereses, el camino más ancho. Ese camino ancho intenta enseñorearse y dominar las vidas de los que caminan por el camino más angosto. Ese es el camino de los auténticos.
“Quien quiera vivir piadosamente, padecerá persecución”. Sabías palabras que nos deben llevar a la reflexión de nuestras propias vidas, y si en realidad todo lo que hacemos da honra a Dios o encubre nuestros más viles errores. Lo peor que pude haber vivido sucedió este año. No fue en el mundo, como para yo entenderlo de alguna forma. No fue en la calle, no fue en un centro deportivo. No. Fue en la que se hace llamar “Iglesia del Señor”. Pero me cansé. Y así estoy… Cansado de la hipocresía al más alto nivel. Cansado de la manipulación de mi vida, de la manipulación de la Biblia. Digamos las cosas como son y asumamos nuestros errores. Dejemos de creernos el cuento de que somos los perfectos y que todo lo podemos porque ostentamos los mejores títulos en las iglesias o asambleas. Dejemos de una vez por todas de dominar las mentes de las personas inculcándoles culpas y deberes que ni los mismos que las imponen son capaces de practicar. Dios es auténtico, y en un minuto puede desnudar nuestros corazones, y decirnos en nuestra cara: “¡Este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí!”. ¿Dónde quedó el temor de Dios? ¿Dónde quedó la santidad que un día todos confesamos que íbamos a buscar? Hemos perdido el tiempo en las palabras y hemos faltado en el carácter. Qué tal si Dios nos desecha como a Saúl. Pero lamentablemente hay personas que están dedicadas incesantemente a hacerles la vida imposible a los demás, sin tomar en cuenta que hay un Dios que protege a esos que son “los demás” y que juzga con juicio justo a los que abusan de su autoridad para buscar sus propios intereses. Me cansé… Me cansé que a la gente se le diga que es maldecida si no obedece la voluntad de un hombre. Me cansé de que la Iglesia se dé vueltas en las mismas teologías de antaño y pierda el tiempo mientras se sigue destruyendo el mundo y aquí nosotros, “felices” separándonos, murmurando descaradamente de los demás sin dar la cara, y sin asumir el peso de lo que dice. Es necesario que nuestros pensamientos mueran para dar lugar a la libertad que Dios tiene para Su pueblo. Es necesario que los faraones suelten al pueblo de Dios de una vez por todas y asuma sus errores y pase por el arrepentimiento para comenzar de nuevo, pero ahora bajo la voluntad de Dios. Creo que volver al principio nunca será la peor opción. Al contrario, volverse al Señor, y volver a los diseños originales trae esperanza, libertad y por sobretodo una visión amplia del Reino de Dios. Pero se sigue controlando a la gente, y se siguen armando cagüines, y nosotros aquí (ja ja ja) sentados, de brazos cruzados, y riéndonos de nosotros mismos, enojándonos con el hermano, mientras el diablo se ríe en nuestra cara. Si hay que dar la lucha y hay que ser una voz de denuncia en medio de esta generación, lo seré, pero no con un resentimiento, porque eso no debe prevalecer, sino más bien con un celo de Dios en mi corazón por la búsqueda de los auténticos y no los hipócritas. Demos la cara de una buena vez y a volvamos al Señor.

4 de junio de 2006

Me sedujiste

"Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.
Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día.
Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo , y no pude."

Jeremías 20:7-9

¿Qué imagen nos dejan estas palabras? Son fuertes realmente. Jeremías fue un profeta de gran renombre, pero ello no estuvo exento de una vida llena de diversas pruebas, dolor y decepción. No fue nadie fuera de lo común, pero al parecer las palabras que salían de él (por mandato de Dios), eran mal tomadas por todos sus contemporáneos. Resulta una paradoja pensar que los más altos dignatarios de la sinagoga le iban a odiar, sin embargo, así fue. Y es que la vida de este profeta estuvo llena de paradojas. Una de ellas fue que Dios no dejó que Jeremías contrayera matrimonio con ninguna mujer. Nada que decir...

Imaginemos el cuadro: todos se burlan de lo que dice Jeremías. Sus profecías son palabras escupidas por todos, incluso por los religiosos. No son más que palabras huecas lanzadas al viento. Huecas porque a los oídos de los hombres no tenáin sentido de ser, sin embargo, repletas de un gran contenido a los oídos de Dios. El mandato era: Habla. Nada más. ¿Quién esperaría que palabras dadas por Dios iban a ser tan nocivas para la vida del profeta? Nadie.
Sin embargo, hay sentido en todo esto, y es lo que quiero comunicar.

Jeremías era uno contra todo un pueblo. Sin embargo, él obedecía a Dios y agradaba su corazón. En consecuencia Dios permitió que pasara todo esto en su vida con tal de tratar su corazón. Muchos de nosotros pedimos a Dios que nos forme a la imagen de Cristo. Muchas veces no sabemos lo que pedimos. Un predicador, cierto día dijo: "La única explicación que doy a los acontecimientos dolorosos en la vida de Jeremías y otros personajes, es que Dios los estaba llevando a la misma imagen de Cristo.

Veamos en qué termina todo esto. Jeremías dijo:

"Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán [...]
Oh, Jehová de los ejércitos, que PRUEBAS a los justos, que VES los pensamientos y el corazón [...]
Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos"

Jeremías 20:11-13

¡Qué increíble! Dios en medio de la persecusión, nos hace cantar una nueva canción. Porque Dios es activo, no es momia. El dolor trae consigo un nuevo canto y un nuevo conocimiento y revelación de Dios. Sí, a ese Dios conozco: uno que se agrada en ver a los suyos tratados para llegar a la imagen de Cristo. El resultado es la adoración.

27 de mayo de 2006

Quien se decía mi amigo

¿Alguna vez has sentido la traición de un amigo? ¿Alguna vez has sentido que toda la amistad de años se perdió en un segundo, y ahora el amigo que tanto quisiste se trasformó en tu archienemigo? ¿Qué haces al respecto? Se hace verdad el dicho: Del amor al odio... un paso. Y es que la verdadera amistad no pone en tela de juicio lo que amigo dice. Aun cuando se hayan peleado, calla su boca y espera que la tempestad se calme para hablar. Aquel que es amigo, practica el amor.
"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser." (1 Corintios 13:4-8a)

Quien quiera practicar el amor, debe tener en mente que el precio a pagar es alto. Ahora pregunto: ¿Qué pasa si la persona que más amabas, de pronto te traiciona? ¿Qué pasa si la persona que más te dio y que más disfrutaste, te da vuelta la espalda? Nada. En ninguna manera vayas y murmures contra él con ninguna persona. Si necesitas desahogarte, habla con alguien de confianza que sabes que no irá y transformará la situación en un chisme. No hagas tal de ir por las iglesias hablando mal de él. No comets el error de difamar su persona, porque Dios es justo y El hará a su tiempo. No vuelvas atrás. Calla mientras sientes la herida punzante en tu cuerpo. Una cosa puedes hacer: Clamar y pedir tan sólo que el amor de Dios pueda acompañarte otra vez.

19 de mayo de 2006

El valor grandiosos de la adoración


Cuando Dios dice del David de la Biblia que es un varón conforme a su corazón, uno tiende a pensar muchas cosas antes de llegar al centro, a la esencia de esta afirmación. Nunca nos imaginamos a alguien conforme al corazón de Dios. Sin embargo, David tenía algo que no muchos habían aprovechado y que no muchos habían descubierto, y eso el peso de adorar a Dios.
Me gustaría desmentir ciertos conceptos mentales que acarreamos de manera inconsciente, pero que determinan en gran manera nuestra conducta. Lo primero, es que adorar a Dios no significa solamente cantar una canción, y listo, ahí termina todo. Tampoco sirve que levantemos las manos y nos sintamos reconfortados por Dios y que ahí acabe el sentido de adorar. Tampoc es cumplir con las reglas de Dios, ni levantarse a orar muy temprano con el sólo objetivo de sanar la conciencia y apagar la llama de la culpa.
Quisiera tan sólo que quien lea este discurso, sepa que adorar es amar en extremo. Algunos adoran a sus novios o novias. Otros adoran algún deporte o el tocar un instrumento o carretear con los amigos. Sea cual sea el círculo donde nos desenvolvemos, a algo exaltamos, a algo le entregamos nuestro tiempo, a algo adoramos.
¿Qué tenía David? Amaba a Dios en extremo, pero no se quedaba callado; al contrario, tomaba el arpa y comenzaba a profetizar con ella. ¿O no lo ven enlos Salmos en que está plagado de grandes revelaciones que venían a él cuando adoraba a Dios? No se trata de decir "te amo", o un simple "te bendecimos", pero que quede en la boca y no se traduzca en un estilo de vida. Lejos de todo mi tesis a plantear es esta: adorar es un estilo de vida. Si no fuera así, Jesús no se lo hubiera dicho a la mujer samaritana. "El Padre está buscando adoradores en espíritu y en verdad". ¿Qué se necesita para ser un adorador?
Primero: "en espíritu", es decir, que desde lo más profundo de nuestro ser podamos entregarle a Dios lo mejor de nosostros, lo que atesoramos.
Segundo: "en verdad". No los que aman que los vean gritar por Dios o que los vean más espirituales que otros. No. La adoración está lejos de ser un acto de exaltación personal. Quien quiera adorar debe ser alguien que aprenda a ser verdadero delante de Dios, sin ocultar ninguna debilidad, y sin dejar de depender de Dios. Eso cuesta un precio grande. precio de moriri cada día y de verdad reconocer nuestra condición. Es preferible ser verdadero en la intimidad y no un farsante en público. Quien prefiere agradar a Dios, sabe que está lejos de ser visto de los hombres, y vive su vida mirando las cosas de Dios y aplicándolas en el diario vivir.
Adorar está lejos de ser reiterativo. Cuando ammamos a Dios comienzan a darse cosas que antes no pensabnsábamos experimentar. ¿Saben qué es? Creatividad. Creatividad para adorar. ¿Ven a David? Siempre tenía una nueva canción que cantar y dedicársela al Señor, aunque estuviera muy mal y en peligro de muerte. Siempre había originalidad. Y ese es otro punto. Dios nos hace originales, y no andamos copiando las maneras de otros.
Por último, adorar es una decisión que nos llevará a nuevas revelaciones del Padre, hasta tal punto que Él mismo nos trasformará EN SU PRESENCIA. En ese lugar callamos porque Dios mismo nos calma y nos transforma; en ese lugar la misma gloria de Dios se ve manifestada. ¿Y saben por qué? Porque Dios es amor, y busca a los que lo aman en extremo para revelarse a ellos. En ese momento dejamos de hablar nosotros para dejar que El hable, y que nos demos cuenta que nada es repetido, y que El hace todas las cosas nuevas.
Pero toda parte por humillarse y decir: "Quiero adorate Señor, pero no sé". Esa es la mejor afirmación que alguien puede hacer.

12 de mayo de 2006

Una cosa es necesaria


Afuera la neblina está cada vez más densa y el frío me está calando los huesos. Los árboles están inmóviles, quieros, callados. Pero estoy en calma por fin... La semana me agotó enteramente. Terminó por hacerme caer en un desmedro físico y mental que hace tiempo no sufría. Para colmo de males algunas cosas no me resultaron como yo quería, y me ensimismé.
Intenté gritar las injusticias de esta semana, pero el grito se agudizó y sólo grité hacia dentro. Quise llorar en algún momento, pero no lo conseguí. Quise hablar con alguien y no lo hice; no había tiempo, había que estudiar; quise predicar, pero no (compra materiales no te olvides de estudiar que se acaba el tiempo deja de descansar sigue trabajando que todo debe ser rápido para no ser ineficiente acuérdate que hay prueba informes y así en una desenfrenada lectura sin pasusas ni nada). Quise juntarme con personas a comer, pero nada resultó.
Después vi a mis hermanos pequeños. ¡Qué gran lección! ¿Saben qué estaban haciendo? Jugaban. Simplemente jugaban. No peleaban por los asientos en la micro. No luchaban empujándose por entrar en un vagón del metro. No peleaban por llegar pronto al trabajo. No se afanaban por terminar trabajos a las 3 de la mañana. No se despreciaban. No.

En un momento de la semana tuve que hacer un alto entre el sueño y el afán. De pronto me encontré en casa de una mujer llamada Marta. Ella estaba ocupada en sus labores. En el living estaba María escuchando a alguien. Le pregunté a Marta qué estaba pasando. Estaba tan ocupada que me dijo que había un invitado que atender y que el almuerzo estaba atrasado.
Me puse detrás de la puerta a escuchar. El diálogo parecía fluido, y se hablaban sin despegar los ojos del otro. ¿Quién era ese hombre que hablaba con María? El cuadro de la cocina donde estaba Marta contrastaba con el del living. De nuevo me pregunté: ¿Quién será ese hombre?

Después me hallé en la pieza orando, y Dios hablándome: "Una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada". Ese hombre era Jesús.

Me di cuenta que mi vida esta semana también contrastaba con la de los niños jugando.

5 de mayo de 2006

¿Qué es GBU?


Una primera aproximación podría decirnos que es una sigla bien bonita con caracteres no fuera de lo normal en una sigla. Al preguntar su significado usted no podrá descubrir en él una gran revelación. La G es de grupo; la B es de bíblico y la U, de universitario. Si. Grupo Bíblico Universitario (GBU). Eso es lo que yo conocía.
Un día llegué a la oficina nacional de GBU y comencé a leer en uno de los paneles algunos de los pensamientos y bases de fe de este movimiento cristiano. Todo iba bien haste que en uno de los puntos que leí decía más o menos así:

"Estamos conscientes que vivimos en una sociedad hedonista y nihilista"

Mmmm... Entonces me pregunté: ¿Dónde me vine a meter? Jajajajajaja Habían pasado unos pocos meses de haberme integrado al GBU y no sabía nada de nada. Un desconocido.

Ya han pasado 5 meses. Neltume, Río Quino, Viña del Mar. Esos son unos de los parajes que he podido visitar. ¡Y qué tremendas experiencias! Pero nada se compara a las personas que he conocido ahí. Mencionar a Guillermo Alcántara, Paula Molina, Romané Yevilaf, Grace Gómez, Joy Tham, Gustavo Sobarzo, Gabriel Araneda, Karen Fredes, Jonatan Venturelli, Marelo Gatica, y tantas otras personas a través de las cuales Dios me ha hecho sentir el amor y el apoyo en tiempos de soledad y la alegría en tiempos de felicidad.
Pero hablemos de lo que motiva todo esto. Porque, ¿de qué sirven los años de tradición del movimiento, sin agradar al Dios que lo fundó? ó ¿de qué sirve planificar eventos, si Dios no está agradado de lo que hemos de hacer? ¿De qué sirve un movimiento de profesionales si miles de personas mueren cada día y se van al infierno sin alguien que les muestre la esperanza viva que hay en Jesús? ¿De qué sirve ir a una iglesia si el ser cristiano ser transforma en una opción y no en un estilo de vida? ¿De qué sirve ser profesional, si no hemos de servir con nuestra profesión al progreso de nuestra sociedad, y a llevar una solución para las personas?
Estas son muchas de las preguntas que debemos respoder a lo largo de nuestras vidas.
Doy gracias por haber entrado a GBU, y en este año, como encargado de núcleo, sólo quisiera decir que quien quiera ser el mayor en el reino de los cielos, sea el que sirva.

¿Qué ha sido para ustedes GBU..?

"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis los unos a los otros"

La cultura del balcón

Algunos gritaban por allá. Los de acá aplaudían y gritaban. "Llévense a la vieja loca", se escuchaba por ahí. Desde muchos balcone...