27 de diciembre de 2015

10 años de blog

He escrito desde muchos lugares en este blog, el cual hoy cumple 10 años de haber sido creado. Aquella primera publicación tenía que ver con la mujer samaritana con quien Jesús se encontró en torno a un pozo a mediodía. Desde allí, muchos tipos de escritos han pasado por este sitio... con penas, alegrías, noticias, acontecimientos importantes y cambios de etapa en mi vida. Sin duda, el Señor ha permitido que este lugar sirva para desahogarme y sincerarme en torno a la vida diaria.

Debo reconocer que la mayoría de las publicaciones han sido realizadas durante la noche. Algunas veces el insomnio hizo que me inspirara y, otras más, cuando se me pasaba la hora tocando la guitarra y adorando al Señor. He sentido cómo el reloj pasa volando cuando el corazón tiene hambre y sed de conocerlo más y más. El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos cuando uno es débil y le necesita para vivir. Podría decir que los primeros 5 años de blog, se caracterizaban por escritos rodeados de una atmósfera llena de temores e interrogantes... Cuestionamientos rodeaban mi mente día a día, entre contradicciones, decepciones, carencias paternales y maternales, etc. Pasados esos 5 años, vi una avalancha de bendiciones sobre mi vida que no podía creer y que me costó procesar. Muchas de esas bendiciones eran promesas que el Señor me había hecho cuando estaba en tiempos de aflicción. Pude probar y comprobar esa fidelidad de Dios de la que tanto se habla en la Biblia. Le pude ver y agradecer por todo lo sucedido, porque ha ido formando mi carácter a través de mentores y por medio de personas de difícil trato. El momento más agónico de mi vida lo escribí por aquí en el 2006... En medio de eso, tomé la guitarra y me puse a cantar acerca de lo bueno que había sido Dios conmigo hasta ese momento. En medio de las canciones que inventaba, recordé las veces que mi papá me llamaba fanático por quedarme hasta tarde orando, o las veces que fue violento conmigo por buscar al Señor. Pese a ello, esa persecución lo único que hizo fue potenciar mi anhelo por Él.

He aprendido a planificar en mi vida, pero por sobre todo, a adaptarme. Una planificación que carece de flexibilidad, muere llena de frustraciones. He aprendido que el Señor no habita en la abundancia de dinero o en el éxito como la mayoría de las personas lo concibe... Él no está allí. Él se hace presente cuando halla un corazón humillado que le necesita, sin importar si tiene mucho o poco, si lo acepta la sociedad o no, si lleva muchos o pocos años siendo cristiano, si cuenta o no con estudios teológicos. Nada sirve si Dios no es el centro.

"Señor, te doy gracias por estos años de escribir en este sitio. Estas líneas reflejan la motivación de derramar mi corazón en ellas para adquirir valor de ti. Gracias por este 2015 que nunca esperé vivir. Tú me has traído hasta aquí y has sido autor de esta historia que se sigue construyendo y de este libro que se sigue escribiendo, capítulo por capítulo. Gracias por cada etapa vivida, por cada persona conocida, por cada temor enfrentado, por cada desafío superado. Ahora te pido valor para seguir avanzando y para enfrentar lo que venga desde el próximo año en adelante. Ayúdame a verte poderosamente en los próximos 10 años y que no haya temor en mí de darte a conocer y de que otros te conozcan y sean restaurados. Señor, que muchos te conozcan..."

20 de diciembre de 2015

Cómo pasa el tiempo!

Este año, como ningún otro, se me pasó muy rápido! No estuvo exento de cansancio y momentos difíciles, pero al hacer un balance, fue un año muy bueno, mucho mejor que el anterior. No cambiaron tantas cosas a mi alrededor, pero sí hubo un cambio en mi interior que aún sigo experimentando. Ese cambio tiene que ver con intentar ver la vida con el lente de la esperanza y no del desánimo. Siempre habrán cosas malas que sortear y personas con carácter complicado que aguantar, pero no por eso me puedo derrumbar.

He estado aprendiendo poco a poco a trabajar en lo que siento que soy bueno e ir aprendiendo en ese camino. Mucho tiene que ver con el propósito que tiene el Señor para mi vida y que tiene relación con la restauración física y emocional/espiritual de otros. Aún sigo en ese proceso.

Sacudirse del pasado ha sido uno de mis grandes temas. Sin embargo, cada día siento que ese peso ha ido cayendo. A veces, cuando surgen conflictos con mi familia de origen, me viene la melancolía, pero ha sido bueno experimentar cada vez menos esa sensación.

Ha sido un año de compartir más mis cargas y no estar tan encerrado. He abierto puertas a amigos de la iglesia y a mis viejos amigos del GBU, que me han ayudado mucho con consejos, llamadas de atención, palabras de ánimo y oración. Sin ellos, el camino hubiera sido más difícil de recorrer.

He conocido más a la familia de la Pauly. Eso ha sido bueno por el hecho de estrechar lazos de confianza con ellos suegros, primos y tíos nuevos. En ellos he encontrado otra arista de lo que el Señor me prometió hace varios años, que me haría sentir nuevamente en familia.

Esta navidad ya la siento como un tiempo especial, y eso me tiene contento. Contento porque me he dado cuenta que centrar la vida en los conflictos trae consecuencias nefastas para el estado de ánimo y para el buen dormir. Sin embargo, confiar en el Señor me ha dado descanso y paz para enfrentar los desafíos de cada día.

Les deseo a todos una feliz navidad. Navidad para perdonar. Navidad para amar. Navidad para dejar de ser consumista. Navidad para dar en vez de esperar recibir. Navidad para sanar. Navidad para construir. Navidad para abrazar. Navidad para soñar. Navidad para agradecer. Navidad para ser luz.