No anhelo riquezas ni aun grandes sorpresas. No anhelo que Dios me prospere. No quiero buena fama frente a los hombres y mujeres de este mundo. No anhelo prestigio. No anhelo el aplauso ajeno. Mi anhelo no es reunir a las masas para aparecer en la TV, o recorrer las grandes radios para que vean un gran ministerio en mí. No anhelo gloria, ni honores ni reconocimientos. No anhelo gritar en oración para que vean mi "espiritualidad". No anhelo hacer largas oraciones ni aun dar grandes sumas de dinero a los pobres. No anhelo los dones, ni reprender demonios, ni sanar enfermos. No anhelo tener palabra de ciencia ni palabra de sabiduría. No anhelo poder ni autoridad. Si Dios quisiera darme todo eso, seguro lo haría... Y si quisiera morir por alguno, ¿qué mérito tiene?. Y si diera millones de pesos o alcanzara el mayor prestigio del mundo, ¿qué logro con eso?Mi anhelo es...
Conocer a Dios, y ahondar en lo que hace rato dejó de ser religión para mí. Ahondar en los secretos del que me ama.
Eso es libertad...
Son destinos transformados...
Son sueños resucitados...
Y una nueva libertad...
Paz que sobrepasa la razón...
Amor que soporta, que sigue respirando...
"No necesito ser reconocido por nadie
mi gloria es Señor que te conozcan a ti
y que disminuya yo,
para que tu crezcas Señor
más y más
Y como el serafín que esconde el rostro ante ti
escondo el rostro para que vean tu faz en mí
y que disminuya yo
para que tú crezcas Señor
más y más
Santo de Santos , tu nube me esconde
sólo tus ojos me ven
debajo de tus alas, es mi abrigo
mi lugar secreto
tu gracia me basta y tu presencia es mi placer"










