Hay veces en que no entiendo lo que estoy viviendo... Es como si pasase el tiempo y no veo resultados en mi vida personal, en mi familia y en la universidad... Es complicado estar en medio de procesos que aún no terminan y que hay que esperarlos.
¿Cuánto cuesta depender de Dios? Ahora veo que me cuesta mucho y que cada día debo ponerme a tono con eso, más aún cuando hay circunstancias me hacen patalear y pedir auxilio... Necesito un descanso en mi mente... necesito descansar físicamente también.
Dios se encargó de hacer todo de nuevo, con un nuevo comienzo. Les invito a celebrar conmigo los milagros increíbles que Él hace cuando le creemos!!
12 de junio de 2007
3 de junio de 2007
El final de esta semana
La semana había comenzado con pruebas y trabajos prácticos en la U. Ver a mis compañeros un poco colapsados no era la mejor imagen para sentir que se estaba disfrutando de la vida en la Universidad. Aquellas caras de sombis, entre las cuales me incluyo, ya pedían unánimemente vacaciones o, en su defecto, que llegara el preciado "san" viernes.
Entre medio de todo eso, yo ya sabía que el día viernes mi mamá y mis hermanos pequeños irían a un retiro de la iglesia, al cual yo, claramente no podía asistir por la tonelada de estudios y trabajos que debía hacer...
El jueves ya empecé a colapsar... y el viernes iba a quedar solo en mi casa. Alguno dirá: "Pero, qué bien!!! Podrás tener un momento solo con Dios, tocar guitarra, etc!!". No sé por qué cuando mi mamá me dice: "Iré al retiro de la iglesia", siento que otra vez habrán conflictos y que todo eso se unirá al colapso universitario.
Más allá de todo lo que pensara, pasó lo que tenía que suceder. Otra vez una persona por ahí volvió a atacar mi identidad: "eres esto", "tienes esto en tu corazón", "eres aquello", "si te juntas con estas personas, te sucederá esto", "la vida no es fácil", "tú y tal persona son esto", "te darán la espalda tus amigos", "estudia, no te dejes influenciar". En esos momentos, necesitaba que alguien más poderoso que yo le pusiera STOP a esa cinta que venía escuchando ya hace dos años...
El viernes no fue un buen día... Me acosté con la esperanza que el siguiente día fuera mejor que ese... El sábado fui donde mi hermano a almorzar, lo cual me dio un poco más de ánimo, pero igual andaba ensimismado y mil pensamientos daban vueltas en mi mente. Pensé en ir a la estación Sta Isabel a tomar el metro, pero decidí caminar hasta la siguiente estación: Parque Bustamante. Necesitaba pasar solo un momento. Dejar por un momento de analizar lo que soy o que tengo, lo que seré o lo que tendré... De pronto comencé a cantar muy despacito, para que nadie se diera cuenta. No me di cuenta cuando comencé a llorar mientras componía esa canción que salía espontáneamente de mi corazón. Seguí avanzando hasta que llegué a Baquedano... y seguí cantando.
No me di cuenta cuando llegué a la estación Universidad de Chile con la misma canción en mis labios... Ese día sólo anhelaba estar con Dios y que nunca más me soltara. Mientras tanto componía nuevos versos para Él, olvidándome de lo que soy o lo que seré... Pensé de todo: hasta si sería un buen padre y esposo a futuro, como para no herir a nadie con mis palabras. Me sentí sobrepasado y sólo quería llorar. Y sólo tenía una pregunta en mi mente: ¿Terminará todo esto algún día?
"Ya no tengo argumentos,
sólo un pequeño intento,
de adorar...
Quiero estar un momento,
bajo tus alas, sostenido de ti
¿Terminará esto alguna vez?
¿Terminará alguna vez el sufrimiento?
Porque, aunque termine o no,
yo siempre te amaré...
Aunque siga con esto toda la vida,
sé que tú nunca me dejarás,
mi alegría y mi consuelo eres tú.
¿Puedes concederme un deseo en este día?
Sólo uno y nada más:
permíteme estar contigo
para siempre, y que no me dejes nunca más.
Toma mi mano y acaricia mis dedos,
ven y cantemos juntos esta dulce canción,
que hoy he dedicado para ti,
sólo para ti.
Sólo permite que lo que estoy viviendo,
sirva para que muchos de aquí en adelante
puedan sonreír y ver tu salvación.
Mientras no me dejes, no importa lo que viva
o que otros digan lo que soy,
o le pongan nombre a mi identidad.
Soy tuyo y de nadie más..."
En ese momento llegué al metro Universidad de Chile y me fui.
Entre medio de todo eso, yo ya sabía que el día viernes mi mamá y mis hermanos pequeños irían a un retiro de la iglesia, al cual yo, claramente no podía asistir por la tonelada de estudios y trabajos que debía hacer...
El jueves ya empecé a colapsar... y el viernes iba a quedar solo en mi casa. Alguno dirá: "Pero, qué bien!!! Podrás tener un momento solo con Dios, tocar guitarra, etc!!". No sé por qué cuando mi mamá me dice: "Iré al retiro de la iglesia", siento que otra vez habrán conflictos y que todo eso se unirá al colapso universitario.
Más allá de todo lo que pensara, pasó lo que tenía que suceder. Otra vez una persona por ahí volvió a atacar mi identidad: "eres esto", "tienes esto en tu corazón", "eres aquello", "si te juntas con estas personas, te sucederá esto", "la vida no es fácil", "tú y tal persona son esto", "te darán la espalda tus amigos", "estudia, no te dejes influenciar". En esos momentos, necesitaba que alguien más poderoso que yo le pusiera STOP a esa cinta que venía escuchando ya hace dos años...
El viernes no fue un buen día... Me acosté con la esperanza que el siguiente día fuera mejor que ese... El sábado fui donde mi hermano a almorzar, lo cual me dio un poco más de ánimo, pero igual andaba ensimismado y mil pensamientos daban vueltas en mi mente. Pensé en ir a la estación Sta Isabel a tomar el metro, pero decidí caminar hasta la siguiente estación: Parque Bustamante. Necesitaba pasar solo un momento. Dejar por un momento de analizar lo que soy o que tengo, lo que seré o lo que tendré... De pronto comencé a cantar muy despacito, para que nadie se diera cuenta. No me di cuenta cuando comencé a llorar mientras componía esa canción que salía espontáneamente de mi corazón. Seguí avanzando hasta que llegué a Baquedano... y seguí cantando.
No me di cuenta cuando llegué a la estación Universidad de Chile con la misma canción en mis labios... Ese día sólo anhelaba estar con Dios y que nunca más me soltara. Mientras tanto componía nuevos versos para Él, olvidándome de lo que soy o lo que seré... Pensé de todo: hasta si sería un buen padre y esposo a futuro, como para no herir a nadie con mis palabras. Me sentí sobrepasado y sólo quería llorar. Y sólo tenía una pregunta en mi mente: ¿Terminará todo esto algún día?
"Ya no tengo argumentos,
sólo un pequeño intento,
de adorar...
Quiero estar un momento,
bajo tus alas, sostenido de ti
¿Terminará esto alguna vez?
¿Terminará alguna vez el sufrimiento?
Porque, aunque termine o no,
yo siempre te amaré...
Aunque siga con esto toda la vida,
sé que tú nunca me dejarás,
mi alegría y mi consuelo eres tú.
¿Puedes concederme un deseo en este día?
Sólo uno y nada más:
permíteme estar contigo
para siempre, y que no me dejes nunca más.
Toma mi mano y acaricia mis dedos,
ven y cantemos juntos esta dulce canción,
que hoy he dedicado para ti,
sólo para ti.
Sólo permite que lo que estoy viviendo,
sirva para que muchos de aquí en adelante
puedan sonreír y ver tu salvación.
Mientras no me dejes, no importa lo que viva
o que otros digan lo que soy,
o le pongan nombre a mi identidad.
Soy tuyo y de nadie más..."
En ese momento llegué al metro Universidad de Chile y me fui.
30 de mayo de 2007
Cuando la mujer grita
De rodillas llorando en la cocina, la podía ver cada noche. Cada vez que quería bañarme debía pasar por ahí para encender el calefont. La sentí gemir de dolor por muchas noches. La sentí gritar interiormente, sin obtener mayor respuesta que verme pasar cerca de ella con la toalla en la mano, secándome el pelo.

La escena se repitió por varios meses. Yo nunca se lo dije, pero cada vez que la sentía, algo en mi inteior se estremecía y soltaba un clamor de tristeza. Por largo tiempo la vi haciendo eso... Yo sólo la abrazaba y la besaba, intentando consolar lo inconsolable. Ante mí lloraba la mujer que me había dado a luz hacía ya 20 años... Ante mí se abría a menudo un flash back de mi infancia con ella. Y aparecía un niño travieso corriendo por el living de la casa de madera donde vivíamos. De pronto recordaba los tiempos bellos que vivimos juntos. Cuando me hincaba sobre la cama y jugaba al extraño juego del "uno-dos" que habían inventado mis hermanos mayores, mientras ella reía al verme. O cuando me enseñaba a obedecerle y a ser honesto con las personas...
Ante mí se abría aquel tiempo cuando quería hacer pipí y llamaba su presencia a las 3 de la mañana. Je! Y cada vez que sentía miedo y gritaba: "Mamaaaá", ella encendía la lámpara de su pieza y me daba seguridad. Mamá vendría a verme, todo estaría bien otra vez...
Era la misma mujer que yo vi reír, llorar, gritar y callar. Ante mí volvían a aparecer las navidades que pasamos juntos, o las veces que íbamos al supermercado y yo le pedía insistentemente que me comprara dulces. Era la misma mujer con la cual me enojaba cuando no cumplía mis caprichos infantiles...
No quisiera terminar sin darle un pequeño homenaje en su nuevo año de vida...
"Más allá de las circunstancias... Más allá de las personas... Más allá de los tratos e indiferencia que has recibido... Más allá del rechazo... Más allá de todo... Quisiera emplear sólo unas líneas en que pueda decirte cuánto te quiero y te admiro. Gracias porque más allá de una madre, has sido una amiga para mí. Más allá de los recursos económicos, has sido fiel, y más allá de los tiempos y las circunstancias termino emocinado al ver cuánto te quiero..."
Feliz Cumpleaños Mamá

(No tenía otra foto ++)
18 de mayo de 2007
De G3 a PR: Una gran amistad
Este es uno de los temas que siempre tuve en mente para escribir... Y también uno de los que más aprecio.

Je! ¡Cómo olvidar aquella junta en el mall Florida Center! Si mal no recuerdo todo partió allí: tras un inmenso helado de 3 sabores. Y delante de ese tremendo helado, estaban las bocas hambrientas de aquellos tres desconocidos que nada sabían de lo que les depararía el futuro. Los dueños de esas bocas se llaman así: Romina Rosas (tímida hasta ese momento; después comenaré al respecto), Paola Burgos (la amiga chillaneja) y David Menares (el respetado por Romina).
Sentados en unos sillones del mall dimos inicio, sin saberlo, a una de aquellas etapas que se agradecen y se aprecian muchísimo. Ja! todavía recuerdo esas primeras conversaciones... Corría así la primavera de 2006. Entre los tres creo que llegamos a ser desde ese momento un gran equipo. No olvidaré el día en que iba en la micro y recibo una llamada a mi celular, que en ese día justo tenía señal :p. En la pantalla del celu apareció "ROMINA ROSAS". Cada vez que intenté contestar la llamada, se cortaba. Y así fueron varias llamadas, con el mismo desenlace.
Pronto una nueva integrante se agregó a los que ya estábamos. Se trata de Joy Thamm (la orientadora). Nunca olvidaré las eternas conversaciones acerca de la identidad, y los siempre animosos consejos de "espera, que el Padre te sorprenderá", con que Joy coronaba cada una de las conversaciones.
Es chistoso saber que varias veces nos vimos en algún evento de GBU y nunca siquiera nos hablamos. Recuerdo el operativo de Chillán, donde estaba la Poly, Joy, Romy y yo. Y casi ni nos pescábamos. Sin embargo, allí nacieron expresiones tales como "me lo merezco" o el típico "¿ustedes creen que la Joy se convirtió con la obra del Rompe?" jijijijij. Que chistoso... Pero una de las cosas que más me llamó la atención fue saber que Romina Rosas me tenía respeto. Wow!!! Tiempos aquellos.... pude haber hecho tantas cosas con el temor que le infundía a la Romy jajajajaj. Pero todo se esfumó una vez que conversamos en Santiago. Sólo ahí pudo tutearme y comenzar a llamarme David y no "tío" (jajajajaja, eso último es broma)...
Y así corría el tiempo al alero de un grupo de amigos. Eran tres contra uno. Imaginen las largas pudriciones de las que era objeto. Cuando yo decía que tenía que estudiar y estaba en la iglesia; cuando decía que tenía que estudiar y estaba chateando ++...
Al poco tiempo un sueño revelador nos hizo llamarnos Power Rangers...
Estas tres amigas fueron para mí una fortaleza en medio de las tristezas. Al recordar el apoyo que recibí de cada una de ellas, me emociono y agradezco a Dios por tener tan fieles personas a mi alrededor. No olvido las llamadas telefónicas ni los mails o mensajes de textos que recibía. A la distancia o en persona, sentía que me daban una palmada en la espalda y me decían: "Tranquilo, todo estará bien, todo va a pasar" Gracias chiquillas!!! (uy! tengo un nudo en la garganta).
Romy, gracias por tus risas y lágrimas, por confiar en mí, por ser tu amigo, por poder confiar en ti, por encontrar en ti una amiga sincera. De verdad tu alegría me levantó en medio de mucha pena.
Joy, gracias por tu cariño y aprecio. Por decirme siempre que saltaría de alegría y por reír y llorar conmigo. ¿Te acuerdas de las conversaciones en el casino? jajajajaja
Al poco tiempo, y después de rogar que llegaran hombres a apoyarme frente a las pudriciones, apareció Guillermo. Pensar que me podría igual que las chiquillas jajajaja... Pese a todo aprendí y sigo aprendiendo de la valentía a través de este muchacho. Por sus consejos, por su oído en los momentos más difíciles, por reír en los momentos de mayor felicidad, por ser sabio y por dejar que Dios lo use, le tomé cariño y confianza... De esa manera, cerca de la calle Bilbao en el Parque Bustamante, dimos la bienvenida oficial a Guille. Desde ese momento, las "RE-laciones" se fortalecieron y apareció el famoso "challam" con la botella de Sprite de tres litros jajajjaa.
Aún así, faltaba gente y apareció el Jaime. Gracias James por tus experiencias de vida, por aprender de ti, por tu carácter de maestro, por tu juego de "mi chala" que jugamos a las 4 de la mañana (jajajaja) y por todo lo que eres. Creo que has avanzado mucho y seguirás haciéndolo (ánimo amigo!!!).
Fueron pocas veces las que lográbamos juntarnos, pero cada vez era especial, sin olvidar que cada uno era tan especial para el otro... Sea en un departamento, en una casa, al interior del metro o en algún parque, no había excusa para disfrutar y pelear el uno con el otro (jejeje)...
Con muchas expectativas nos fuimos a Melefquén, donde nos encontramos con una gran sorpresa: Marcela Rojas (la wensis). ¡Cómo olvidar que le gusta explicar las cosas una sola vez y para todos! Junto a sor Juana y las demás sores que inventaron, comenzó a forjarse otra gran amistad. Gracias Marce por enseñarnos de la vida, del temor de Dios, de los niños, de disfrutar lo sencillo, de amurrarse y de todo :)
Sé que muchos de los que lean este blog, no llegarán a entender muchas de las tallas internas que expuse, pero sí quiero dejar algo muy en claro. Muchas veces deseamos con todo nuestro ser que Dios nos use para impactar a muchas personas, pero más allá de los ministerios, más allá de los dones, más allá de las vocaciones, lo único que quedan son las relaciones. Tengo tanto por agradecer... Creo que se cumplió a través de todos ellos una palabra que un hombre de Dios me dio una vez: "Nunca más la soledad tocará tu puerta". En ese momento no entendía mucho cómo Dios iba a arrancar toda la soledad que sentía, pero entiendo que el mayor regalo fue la compañía de ellos... Allí encontré amigos sinceros, confianza mutua, secretos que guardar, y también encontré a mi flor :)
Gracias amigos... Gracias por quererme y soportarme... Siempre siento todo lo que hacen por mí. También he querido dejar parte de mí en ustedes. ¡Nunca se rindan! Llegaremos lejos! Sigamos soñando y nunca perdamos la capacidad de asombrarnos de lo sencillo.

Je! ¡Cómo olvidar aquella junta en el mall Florida Center! Si mal no recuerdo todo partió allí: tras un inmenso helado de 3 sabores. Y delante de ese tremendo helado, estaban las bocas hambrientas de aquellos tres desconocidos que nada sabían de lo que les depararía el futuro. Los dueños de esas bocas se llaman así: Romina Rosas (tímida hasta ese momento; después comenaré al respecto), Paola Burgos (la amiga chillaneja) y David Menares (el respetado por Romina).
Sentados en unos sillones del mall dimos inicio, sin saberlo, a una de aquellas etapas que se agradecen y se aprecian muchísimo. Ja! todavía recuerdo esas primeras conversaciones... Corría así la primavera de 2006. Entre los tres creo que llegamos a ser desde ese momento un gran equipo. No olvidaré el día en que iba en la micro y recibo una llamada a mi celular, que en ese día justo tenía señal :p. En la pantalla del celu apareció "ROMINA ROSAS". Cada vez que intenté contestar la llamada, se cortaba. Y así fueron varias llamadas, con el mismo desenlace.
Pronto una nueva integrante se agregó a los que ya estábamos. Se trata de Joy Thamm (la orientadora). Nunca olvidaré las eternas conversaciones acerca de la identidad, y los siempre animosos consejos de "espera, que el Padre te sorprenderá", con que Joy coronaba cada una de las conversaciones.
Es chistoso saber que varias veces nos vimos en algún evento de GBU y nunca siquiera nos hablamos. Recuerdo el operativo de Chillán, donde estaba la Poly, Joy, Romy y yo. Y casi ni nos pescábamos. Sin embargo, allí nacieron expresiones tales como "me lo merezco" o el típico "¿ustedes creen que la Joy se convirtió con la obra del Rompe?" jijijijij. Que chistoso... Pero una de las cosas que más me llamó la atención fue saber que Romina Rosas me tenía respeto. Wow!!! Tiempos aquellos.... pude haber hecho tantas cosas con el temor que le infundía a la Romy jajajajaj. Pero todo se esfumó una vez que conversamos en Santiago. Sólo ahí pudo tutearme y comenzar a llamarme David y no "tío" (jajajajaja, eso último es broma)...
Y así corría el tiempo al alero de un grupo de amigos. Eran tres contra uno. Imaginen las largas pudriciones de las que era objeto. Cuando yo decía que tenía que estudiar y estaba en la iglesia; cuando decía que tenía que estudiar y estaba chateando ++...
Al poco tiempo un sueño revelador nos hizo llamarnos Power Rangers...
Estas tres amigas fueron para mí una fortaleza en medio de las tristezas. Al recordar el apoyo que recibí de cada una de ellas, me emociono y agradezco a Dios por tener tan fieles personas a mi alrededor. No olvido las llamadas telefónicas ni los mails o mensajes de textos que recibía. A la distancia o en persona, sentía que me daban una palmada en la espalda y me decían: "Tranquilo, todo estará bien, todo va a pasar" Gracias chiquillas!!! (uy! tengo un nudo en la garganta).
Romy, gracias por tus risas y lágrimas, por confiar en mí, por ser tu amigo, por poder confiar en ti, por encontrar en ti una amiga sincera. De verdad tu alegría me levantó en medio de mucha pena.
Joy, gracias por tu cariño y aprecio. Por decirme siempre que saltaría de alegría y por reír y llorar conmigo. ¿Te acuerdas de las conversaciones en el casino? jajajajaja
Al poco tiempo, y después de rogar que llegaran hombres a apoyarme frente a las pudriciones, apareció Guillermo. Pensar que me podría igual que las chiquillas jajajaja... Pese a todo aprendí y sigo aprendiendo de la valentía a través de este muchacho. Por sus consejos, por su oído en los momentos más difíciles, por reír en los momentos de mayor felicidad, por ser sabio y por dejar que Dios lo use, le tomé cariño y confianza... De esa manera, cerca de la calle Bilbao en el Parque Bustamante, dimos la bienvenida oficial a Guille. Desde ese momento, las "RE-laciones" se fortalecieron y apareció el famoso "challam" con la botella de Sprite de tres litros jajajjaa.
Aún así, faltaba gente y apareció el Jaime. Gracias James por tus experiencias de vida, por aprender de ti, por tu carácter de maestro, por tu juego de "mi chala" que jugamos a las 4 de la mañana (jajajaja) y por todo lo que eres. Creo que has avanzado mucho y seguirás haciéndolo (ánimo amigo!!!).
Fueron pocas veces las que lográbamos juntarnos, pero cada vez era especial, sin olvidar que cada uno era tan especial para el otro... Sea en un departamento, en una casa, al interior del metro o en algún parque, no había excusa para disfrutar y pelear el uno con el otro (jejeje)...
Con muchas expectativas nos fuimos a Melefquén, donde nos encontramos con una gran sorpresa: Marcela Rojas (la wensis). ¡Cómo olvidar que le gusta explicar las cosas una sola vez y para todos! Junto a sor Juana y las demás sores que inventaron, comenzó a forjarse otra gran amistad. Gracias Marce por enseñarnos de la vida, del temor de Dios, de los niños, de disfrutar lo sencillo, de amurrarse y de todo :)
Sé que muchos de los que lean este blog, no llegarán a entender muchas de las tallas internas que expuse, pero sí quiero dejar algo muy en claro. Muchas veces deseamos con todo nuestro ser que Dios nos use para impactar a muchas personas, pero más allá de los ministerios, más allá de los dones, más allá de las vocaciones, lo único que quedan son las relaciones. Tengo tanto por agradecer... Creo que se cumplió a través de todos ellos una palabra que un hombre de Dios me dio una vez: "Nunca más la soledad tocará tu puerta". En ese momento no entendía mucho cómo Dios iba a arrancar toda la soledad que sentía, pero entiendo que el mayor regalo fue la compañía de ellos... Allí encontré amigos sinceros, confianza mutua, secretos que guardar, y también encontré a mi flor :)
Gracias amigos... Gracias por quererme y soportarme... Siempre siento todo lo que hacen por mí. También he querido dejar parte de mí en ustedes. ¡Nunca se rindan! Llegaremos lejos! Sigamos soñando y nunca perdamos la capacidad de asombrarnos de lo sencillo.
22 de abril de 2007
11 de abril de 2007
Sigo...

Ayer vi a uno de eso compañeros de liceo que hacen recordar aquellos buenos y malos momentos vividos cuando estudiábamos juntos. Las risas, las tristezas, las colaciones... También las bromas que nos hacíamos o cuando nos burlábamos de los profesores jajajaja. Peor cuando era un colegio de hombres. Bellos momentos, bellos recuerdos.
En un momento comenzó a hablarme de su vida, sobre todo de sus momentos más tristes. Eran las 8 de la noche y seguíamos hablando. Le conté parte de lo que había vivido en estos últimos tiempos y recordé todo lo sucedido... Fue un momento profundo... Fue como si de pronto nuestras historias calzaran y yo podía decirle con mucha confianza que Dios me sacó de la tristeza en que estaba... Él se sonrió... "Señores, ya vamos a cerrar", fue la afirmación con que el encargado del local nos hizo dar cuenta de que ya era tarde... y muy tarde.
Hoy en la mañana desperté preocupado y cansado. Y mientras caminaba resignado a llegar atrasado a la U, conversé con Dios como quien conversa con alguien que tiene al lado: "Aunque no entiendo lo que pasa en estos momentos con mi familia, y no puedo ver lo que sucederá, confío en Ti, y en que tus brazos fuertes me están sosteniendo otra vez.
25 de marzo de 2007
Una sola diferencia
La historia de mi vida se vio totalmente alterada cuando conocí a Dios. Estoy seguro que una multitud muy grande de personas podrían decir lo mismo; sin embargo, quisiera reflexionar en torno a un solo punto, y es aquello que ha marcado una diferencia profunda en mí.A veces pienso en impactantes mensajes que compartir, pero quiero describir el corazón de Dios. Creo que me he hecho aficionado a eso... Cada vez que pienso, canto u oro, vuelvo a sentirme sorprendido de todo lo que significa para mí.El trabajo minucioso que hace el Padre con nosotros, a veces es doloroso, a veces se disfruta, a veces se quiere dejar de lado, a veces se siente pasión... Mientras Él nos dice: "Tranquilo, todo estará bien..." Muchas veces quise dejar de lado todo y sentía rabia a causa de la injusticia que veía a mi alrededor, mientras algo en mi interior me decía: "Confía en mí...". Mientras más débil estaba, la fortaleza fue mucho mayor en Dios.Pero no fueron grandes cosas las que Él esperó de mí, sino al contrario, eran aquellos pequeños detalles que nadie nunca vería, aquellos que se ven en el secreto y que a nadie se cuentan, porque es un asunto de dos, un asunto compartido privadamente. Y ahí me conquistó: sentado en una cama con mis ojos cerrados y buscando el sentido de seguir viviendo en medio del caos y la depresión que vivía... ¿Qué esperaba de mí? Un corazón dispuesto a ser sanado... un corazón dispuesto a ser usado. Fue un detalle de su amor...
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¿Qué hace la diferencia entre tú y yo? El detalle de amor que el Padre ha puesto en cada corazón. Porque lo que se cree y piensa en el corazón es todo lo que habla nuestra boca.¿Con qué me presentaré delante de Dios? Con un pequeño detalle: mi amor.¿Con qué lograré capturar su corazón? Con mi humildad.
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Los pequeños detalles han marcado mi vida por completo. ¿Qué puedo hacer? Enseñar que los grandes sueños se construyen a base de pequeños "ladrillos" que cada cual va poniendo de acuerdo a un diseño personal. Quiero ser detallista como Él lo fue conmigo. ¿Será hoy el día para comenzar? Sí, hoy es el día...

20 de marzo de 2007
Espíritu Santo: Una nodriza
Dios es más sencillo de lo que creemos. ¿Por qué creer que recordará a cada momento nuestro pasado? Al parecer nuestra mente vuela más rápido que el esperar la voz de Dios. Y el Espíritu Santo nos ha sido dado para acompañarnos a todo lugar. No es de esas personas lejanas que no aguanta ninguna broma y que está todo el día serio. No es de esos que buscan lo peor de ti para sacarlo a la luz... Al contrario, estimula nuestras virtudes y está dispuesto a sanar y cambiar todo lo que hay en nuestro corazón. Pero hay sólo una condición: dejarlo ser. Si no le das el permiso, Él no podrá actuar. Me parece que es todo un caballero, y que toca la puerta pero no ingresa con violencia. Espera humildad.
Pero más allá de eso, tiene una personalidad de nodriza, puesto que ha sido enviado para estar a nuestro cargo y fortalecernos en todo tiempo. Hay algunos rasgos suyos que me llaman mucho la atención y revolucionan toda la imagen que creía tener de Él:
- El Espíritu Santo es flexible: No te condenará si le cuentas lo que eres, lo que sientes y lo que haces. Es un Consolador personal.
- El Espíritu Santo es sensible: Por lo mismo se puede contristar y quien blasfeme contra él no tendrá perdón.
- El Espíritu Santo es de confianza y de verdad: Puedes contarle todo lo que quieras, hasta reírte con Él. Con esto no le estoy restando el respeto que merece, sino diciendo que hay libertad en Él y que desea que no aparentes delante de su presencia. Más allá de alguien lejano que a veces nos visita, es un amigo que estará siempre ahí con un "buenos días" en la mañana y con su apoyo en todo tiempo.
- El Espíritu Santo es un entrenador: No importa cuantas veces caigas para alcanzar tu propósito en la vida, tu entrenador nunca te dejará y será alguien que estimule tus records y te dirá "¡tú puedes!" cada vez que no logres lo esperado.
¿Cuál es tu imagen del Espíritu Santo..? Aún creo no poder asimilar lo que acabo de escribir.
Pero más allá de eso, tiene una personalidad de nodriza, puesto que ha sido enviado para estar a nuestro cargo y fortalecernos en todo tiempo. Hay algunos rasgos suyos que me llaman mucho la atención y revolucionan toda la imagen que creía tener de Él:
- El Espíritu Santo es flexible: No te condenará si le cuentas lo que eres, lo que sientes y lo que haces. Es un Consolador personal.
- El Espíritu Santo es sensible: Por lo mismo se puede contristar y quien blasfeme contra él no tendrá perdón.
- El Espíritu Santo es de confianza y de verdad: Puedes contarle todo lo que quieras, hasta reírte con Él. Con esto no le estoy restando el respeto que merece, sino diciendo que hay libertad en Él y que desea que no aparentes delante de su presencia. Más allá de alguien lejano que a veces nos visita, es un amigo que estará siempre ahí con un "buenos días" en la mañana y con su apoyo en todo tiempo.
- El Espíritu Santo es un entrenador: No importa cuantas veces caigas para alcanzar tu propósito en la vida, tu entrenador nunca te dejará y será alguien que estimule tus records y te dirá "¡tú puedes!" cada vez que no logres lo esperado.
¿Cuál es tu imagen del Espíritu Santo..? Aún creo no poder asimilar lo que acabo de escribir.
5 de marzo de 2007
Como si fuera ayer

La mañana estaba fría y el viento matutino corría fresco y sin temor. Los naranjos, alfombrados por el rocío, yacían inmóviles, serios y ordenados. Y yo en las tablas endebles de aquella gradería, aguardaba con ansiedad que el partido comenzara. El viento pasaba a segundo plano, y solamente sentía la pasión de aquel momento. Yo quería ver a mi padre jugar fútbol. Momentos antes lo había acompañado a cambiarse al camarín. Junto con él, muchos hombres grandes y peludos cambiaban sus ropas cotidianas por un short y una polera de un mismo color. Mi papá era volante. O parece que era eso, porque siempre lo miraba tirar los centros para que otro hiciera el gol, mientras algunos gritaban su nombre dentro de la cancha...
Los recuerdos son cada vez más presentes. Yo estaba en las gradas, un poco nervioso porque papá podía caerse o su equipo podía perder, sin embargo no emitía ningún grito desde donde estaba. Fue como ayer que lo vi correr velozmente, y eso me llamaba la atención. Porque siendo un hombre de cuerpo no muy delgado, podía mover sus piernas más rápido que todos. Y me sentía orgulloso de él... Era mi papi.
Más tarde pedimos permiso para recoger naranjas desde los árboles que, esta vez se movían mucho más y la escarcha de las 8 a.m. había desaparecido. Ese día celebramos comiendo naranjas...
Creo que si lo viera jugar otra vez, tendría la misma actitud: parado en las gradas, en silencio y esperando que hiciera un gol. Quizás sonriéndome de que conservara su capacidad de correr rápido. No sé... Le daría gracias por el camino recorrido, le agradecería lo que ha hecho por mí. Por jugar otros partidos a favor mío y por correr velozmente por cubrir mis necesidades. Abrazaría también sus triunfos y esperaría que las multitudes le rindieran un aplauso por algún gol. Y creo que otra vez sería un niño en su hombro, un bebé que clama a favor suyo, un pequeño que aguarda las palabras de su padre.
Esta vez agradeceré sus palabras que, buenas o malas, formaron mi carácter. Le rendiré homenaje aunque mi humanidad me diga que no se lo merece. Le abrazaré aunque sea de espaldas y terminaré por cerrar etapas con él. ¿Puedo seguir condenando a alguien? ¿Puedo una vez más negar mis raíces sin soltar lo que me mantuvo atado tantos años?
Papá:
- En tu ausencia encontré a Dios Padre.
- En tu presencia aprendí el esfuerzo y la perseverancia. Que las metas en la vida tienen un costo y hay que pagarlo, que hay que entregarse por completo en pos de un desafío que quizás nadie cree.
- En tus palabras encontré, sin saber, mi destino.
- En tus actitudes mi carácter se formó.
...
...
¿Puedes enseñarme a jugar fútbol contigo? ¿O a soldar una reja? ¿Puedes invitarme a caminar por la interminable línea del tren? Ahí reiremos otra vez; yo te encontraré y tú me encontrarás. Ahí verás que siempre me tuviste al lado, y yo veré lo mismo en ti. Allí me daré cuenta que tengo tus mismos ojos. Que la genética nos ha ligado a nuestra herencia. Allí veré que también me parezco a ti...
Te quiero, aunque quizás nunca leas este escrito y te emociones como yo. Felices 50 años...
26 de febrero de 2007
La última página de mi libro...

"Y olvidarás tu miseria, o te acordarás de ella como de aguas que pasaron" (Job 11:16)
¿Cuántas veces he querido olvidar el pasado, para no revivir momentos penosos y frustrantes? Cuestionamientos por aquí y por allá. Desánimo por un lado y por otro. Desilusión a cada momento...
Pero he aprendido a dar gracias por todo y en todo momento a Dios:
- Gracias por llorar de dolor: Eso ha formado mi carácter y purificado mis intenciones.
- Gracias por los insultos: Ellos me han llevado a la identidad que has creado para mí.
- Gracias por la soledad: Porque he valorado tu compñaía y la de los demás.
- Gracias por la angustia: Porque me ha llevado a depender de ti.
- Gracias por las largas horas de oración: Porque conocí tu intimidad.
- Gracias por las horas en que cantábamos juntos: Porque vi como tu amor me envolvía y me acompañaba.
- Gracias por las discusiones: Porque me han dado sabiduría para no ofender.
- Gracias por tus abrazos: Que hacían de cada jornada un consuelo.
- Gracias por escogerme y amarme: Cosa que te costó convencerme.
- Gracias por los detalles.
- Gracias por tus palabras.
- Gracias por tus risas y tus palmadas en mi hombro.
- Gracias por conocerme.
- Gracias por poder mirar el pasado y perdonar.
"De lejanas tierras te llamé... Y te escogí..."Hay algo que me hace volver al Padre"Yo te llamé". Son sus palabras tan simples, pero profundas. "Yo te seguiré". Dios ha preparado un camino. "Nunca te desampararé". Hay un lugar para ti. "¿Quieres estar conmigo?". Siempre una invitación abierta a todo el mundo. "Ven". Su llamado sencillo. "Te amo". Es su sentimiento hacia ti...
No más cuestionamiento, no más frustración, no más desilusión...
20 de febrero de 2007
Un verano más

Escribo acumulado de emociones y cosas que contar. Escribo lleno de recuerdos cargados de pasión y sentimiento, intentando conseguir alguna inspiración a partir de la nostalgia que siento por querer volver donde estuve...
Antes de ir al sur, la tensión y las reminiscencias del pasado aún estaban latentes y punzaban mi interior cada vez que daba rienda a mis pensamientos... Pensaba que iba a descansar de todo eso, pero no fue tan así.
Quise tantas cosas...
Quise descansar y decirle a Dios que por favor todo estuviera bien. Pero no fue así. Entre el estrés y el cambio de planes, hubo momentos duros que sólo eran calmados en la intimidad.
Quise que todo saliera como lo había planeado, y que los programas se cumpliesen como lo habíamos organizado, de tal manera que evitásemos más trabajo del habitual. Pero no fue así...
Quise cantar a Dios muchas veces y componerle canciones que lograran traducir lo que sentía dentro. Sobre todo la interrogante de saber en qué tiempo estaba viviendo, qué era lo que el Padre quería conmigo y qué debía hacer yo. Pero el cielo estaba en silencio. Mientras me alegraba el canto el mirar el volcán, los cerros tapizados de árboles y el humo emanado de la maderera de Neltume. Aunque hubiera silencio en los cielos, quería seguir cantando.
Quise llorar, pero no pude... Sentía que todo volvía a cero. Que el esfuerzo para solucionar los problemas no habían servido de nada. Y me volví en mí mismo, queriendo huir de este tormento... Al final de todo, seguía rendido ante Dios, sin más motivo que entregarle todo lo que soy y todo lo que seré.
Quise ayudar a otros... Y justo cuando estaba más débil, veía la gracia de Dios usándome. Cuando necesitaba más ayuda, vi que el Padre me consolaba a través de otros... No lo puedo comprender...
Quise cerrar una etapa y dar vuelta la página. Pero acepto el tiempo de Dios y estoy dispuesto a dejar que sane todo en mi interior. Alguien me dijo: "No creo que este sea tu tiempo de descansar; aún estás en la sala de operaciones". Eso me dejó en frío y flotando en el vacío otra vez... Vuelvo a depender, vuelvo a confiar en Él...
Creo que no me defenderé nunca más. Creo que no me exaltaré frente a los demás ni haré alardes de mi conocimiento o habilidad...
Vuelvo a morir...
Vuelvo a despertar...
Dejaré que el Padre defienda mi camino y que me exalte frente a los demás. Mientras tanto callaré esperando tan sólo su compañía, su "nunca te dejaré" con el cual ha sellado nuestras vidas. Vuelvo a ser samaritano, a buscar entre los anónimos al que necesita ayuda para curar sus heridas. A desear que muchos sean restaurados...
Que lo sepan todos! Estoy cansado, pero seguiré corriendo hasta alcanzar todo lo que Padre quiso que yo fuera. Estoy nostálgico, pero mi decisión es amar hasta las lágrimas. Y perdonar...
...
...
"Vuelvo a ti. Vuelvo a los pastos que un día me prometiste. Vuelvo a cantar que Jehová es mi pastor. Vuelvo a dejar que me sorprendas como la primera vez que lo hiciste... Sé que alguna vez respiré soledad, pero tengo la certeza que has caminado conmigo pese a mis errores. Que me sigues hasta lo más escondido, hasta el secreto lugar...
No pediré que las cosas se solucionen. Sólo te alabaré porque eres Dios. Te daré gracias por los problemas y los desafíos. Te amaré más cuando me abrazas en tiempo de tormenta. Te desearé más cuando me estés moldeando. No pediré soluciones ni fórmulas de teología barata; sólo pediré estar donde tú estás, y seguir tus pisadas. Pediré hacer calzar mi mano con la tuya, como un padre y su hijo. Y cuando crezca, haré que mi mano haga un sonido de aplauso con la tuya...
No pediré que me des palabras para defenderme. Sólo pediré que me mires, mientras pasan las adversidades. Te amo por lo que eres y no por lo que tienes; tú lo sabes bien. Amén"
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