"A veces me da rabia. Otras veces pena. Pero de esto tengo que escribir", pensaba antes que mis dedos y mi mente se inspirase en escribir esto. He escuchado que muchas mujeres dicen, cada vez que su pareja les falla, diciendo que todos somos iguales. La verdad no entiendo por qué reacciono de esa manera ante este dicho popular, pero me da una especie de enojo con esto. Pienso que es porque trato de ser diferente en ese sentido y no quiero actuar como los demás hombres lo hacen... Quizás por eso me detengo a pensar cada acto y cada decisión en mi vida, cosa de no afectar a los demás.
En especial, creo que me he incluso estresado por no imitar las malas decisiones de otros hombres. Si bien tengo muchos errores, me dedico mucha parte de mi tiempo a reflexionar sobre lo que hago y sobre lo que haré. Sé que suena algo extraño, pero así me sucede. Pienso que en eso mi pareja se merece mi respeto y fidelidad no nacidas de una obligación, sino de un amor profundo y verdadero.
Muchas veces hombres cristianos dejan mal parado a todos los demás y eso tb me causa una tristeza enorme y me genera una reflexión super grande... Que esto no sea así entre nosotros. Anhelo ser un hombre diferente, lleno de expectativas, que no sea como los del montón sino con una mentalidad de santidad.
Como ya casi nadie lee este blog, me di la oportunidad de hablar yo-yoístamente jejejeje.
Dios se encargó de hacer todo de nuevo, con un nuevo comienzo. Les invito a celebrar conmigo los milagros increíbles que Él hace cuando le creemos!!
26 de septiembre de 2008
20 de septiembre de 2008
Extraño
Extraño las ráfagas fuertes del sur...
el follaje mezclado con las aguas...
y los árboles y las flores.
Extraño el sonar de los cantores..
que desde los techos alzan esplendores...
Extraño el río infinito de sonidos,
que golpeando en la roca gota a gota,
termina siendo un sonido que no se agota,
que escucho y que imagino,
a la vez...
Extraño el amancer y los atardeceres,
en tus brazos...
sí, contigo de tu mano y de la mía.
Extraño jugar inocente como un niño.
Extraño saltar sobre las pozas de agua,
y las torres de barro...
ser libre, fuerte, valiente...
Extraño el alegre reír de la inocencia,
y la libre poesía al son de tus inspiraciones.
Extraño saltar de alegría,
reír de gozo,
llorar de tristeza,
tener miedo de lo incierto...
Extraño la emoción de estar contigo...
de tomar tu mano
sentir el calor de tus venas,
y el palpitar de tu corazón.
Extraño cantarte, y escribirte...
extraño amarte,
extraño mirarte,
extraño contemplarte,
extraño llamarte al oído,
extraño tu voz femenina,
y tus apodos, tus sueños.
Extraño el crear cosas nuevas para ti,
extraño el olor de chimenea,
tu olor de sur...
Extraño tu presencia,
tu mirada y tu belleza...
Te extraño a ti.
el follaje mezclado con las aguas...
y los árboles y las flores.
Extraño el sonar de los cantores..
que desde los techos alzan esplendores...
Extraño el río infinito de sonidos,
que golpeando en la roca gota a gota,
termina siendo un sonido que no se agota,
que escucho y que imagino,
a la vez...
Extraño el amancer y los atardeceres,
en tus brazos...
sí, contigo de tu mano y de la mía.
Extraño jugar inocente como un niño.
Extraño saltar sobre las pozas de agua,
y las torres de barro...
ser libre, fuerte, valiente...
Extraño el alegre reír de la inocencia,
y la libre poesía al son de tus inspiraciones.
Extraño saltar de alegría,
reír de gozo,
llorar de tristeza,
tener miedo de lo incierto...
Extraño la emoción de estar contigo...
de tomar tu mano
sentir el calor de tus venas,
y el palpitar de tu corazón.
Extraño cantarte, y escribirte...
extraño amarte,
extraño mirarte,
extraño contemplarte,
extraño llamarte al oído,
extraño tu voz femenina,
y tus apodos, tus sueños.
Extraño el crear cosas nuevas para ti,
extraño el olor de chimenea,
tu olor de sur...
Extraño tu presencia,
tu mirada y tu belleza...
Te extraño a ti.
11 de septiembre de 2008
Así tal cual me presento... Y ya lo has sabido: fallo muchas veces. Así tal cual me rindo otra vez. Con dificultad. Con sinceridad. Con ganas de seguir adelante.
Así tal como soy... Desnudo. Sin defensas propias. Sin decirte quien soy argumentar a mi favor, sino con ganas de esperar a ver qué dices de mí esta vez. Define mis sueños. Define cada plazo de mis tiempos, cada lugar de mi camino, cada persona que conocer.
Así tal cual soy... No religioso ni menos lleno de formalidades para poder acercarme a ti. Con confianza me acerco a declararte mi amor una vez más, a decirte que te amo con todo mi ser, más allá de mis fuerzas, más allá de mis motivaciones. Es más que una oración. Es más que un ser lejano y apático. Eres lo que el aire es a los seres vivos... la flor que marca el fin del invierno y el comienzo de nuevos tiempos.
Así tal cual doy pasos. Seguro de ti, seguro que eres tú quien me ha llamado, seguro que eres tú quien me ha restaurado... sólo tú. Mi alegría es ver tu rostro cada mañana y decirte lo que he compuesto para ti. Algo nuevo. Una creación nueva para ti. Eres mi amor más profundo. Y te seguiré... se lo digo a todos los que puedo. No me moveré si no te mueves conmigo. No dejaré de perder un instante al lado tuyo y demandaré tu presencia con el respeto y la admiración que te mereces.
Así tal cual... en un segundo de tu abrazo declaro mi pasión por ti, por tu presencia en este lugar, por poder abrirte mi corazón sin sentirme juzgado por nadie, por sentir la libertad y a la vez la comprensión que fluye de ti, que cambia mis prejuicios, que libera mis sueños y hace de mí un instrumento que tú afinas. Déjame ser ese instrumento que este en tu bolso cuando lo necesites. Déjame ser ese instrumento que te acompaña donde vas. Cuando quieras visitar a los pobres, llámame que iré contigo; y si es a los débiles, aquí estaré.
Así tal cual declaro mi amor por ti...
Así tal como soy... Desnudo. Sin defensas propias. Sin decirte quien soy argumentar a mi favor, sino con ganas de esperar a ver qué dices de mí esta vez. Define mis sueños. Define cada plazo de mis tiempos, cada lugar de mi camino, cada persona que conocer.
Así tal cual soy... No religioso ni menos lleno de formalidades para poder acercarme a ti. Con confianza me acerco a declararte mi amor una vez más, a decirte que te amo con todo mi ser, más allá de mis fuerzas, más allá de mis motivaciones. Es más que una oración. Es más que un ser lejano y apático. Eres lo que el aire es a los seres vivos... la flor que marca el fin del invierno y el comienzo de nuevos tiempos.
Así tal cual doy pasos. Seguro de ti, seguro que eres tú quien me ha llamado, seguro que eres tú quien me ha restaurado... sólo tú. Mi alegría es ver tu rostro cada mañana y decirte lo que he compuesto para ti. Algo nuevo. Una creación nueva para ti. Eres mi amor más profundo. Y te seguiré... se lo digo a todos los que puedo. No me moveré si no te mueves conmigo. No dejaré de perder un instante al lado tuyo y demandaré tu presencia con el respeto y la admiración que te mereces.
Así tal cual... en un segundo de tu abrazo declaro mi pasión por ti, por tu presencia en este lugar, por poder abrirte mi corazón sin sentirme juzgado por nadie, por sentir la libertad y a la vez la comprensión que fluye de ti, que cambia mis prejuicios, que libera mis sueños y hace de mí un instrumento que tú afinas. Déjame ser ese instrumento que este en tu bolso cuando lo necesites. Déjame ser ese instrumento que te acompaña donde vas. Cuando quieras visitar a los pobres, llámame que iré contigo; y si es a los débiles, aquí estaré.
Así tal cual declaro mi amor por ti...
3 de septiembre de 2008
...
Siempre hay problemas. La mayor parte del tiempo evito pensar en ellos... Sobre todo cuando hay relaciones que están tensas.
Estoy triste... quiero descansar
Estoy triste... quiero descansar
27 de agosto de 2008
Entonces no juzgues
Juzgar es algo que generalmente hacemos cuando descalificamos a otros por su condición, por su ropa, por su forma de ser, de hablar, etc. Juzgar es lo que hacemos cuando vemos a un mendigo y pensamos: "¿Qué se cree este picante?", "¿Por qué anda pidiendo..? que trabaje!".
Juzgar es lo que hacemos en la iglesia cuando alguien es demasiado efusivo y pensamos que es demasiado revoltoso para el "orden de Dios". O bien si viene vestido demasiado poco formal dejamos de mirarlo con agrado. Cuando juzgamos somos religiosos y cerramos el Reino de Dios a los demás.
Quizás por eso nos cuesta entender la gracia de Dios: porque juzgamos demasiado a las personas y las vemos tras el lente de nuestros propios conceptos de lo que es agradable a Dios. El amor de Dios no excluye a nadie... A veces pienso que si Jesús se hiciese hombre otra vez probablemente seríamos nosotros los que estaríamos en su contra al verlo compartir con aquellos que la sociedad y la iglesia rechanzan... Para Dios no importa la condición de las personas, sino más bien su corazón...
Si quieres agradar a Dios, entonces no juzgues...
Juzgar es lo que hacemos en la iglesia cuando alguien es demasiado efusivo y pensamos que es demasiado revoltoso para el "orden de Dios". O bien si viene vestido demasiado poco formal dejamos de mirarlo con agrado. Cuando juzgamos somos religiosos y cerramos el Reino de Dios a los demás.
Quizás por eso nos cuesta entender la gracia de Dios: porque juzgamos demasiado a las personas y las vemos tras el lente de nuestros propios conceptos de lo que es agradable a Dios. El amor de Dios no excluye a nadie... A veces pienso que si Jesús se hiciese hombre otra vez probablemente seríamos nosotros los que estaríamos en su contra al verlo compartir con aquellos que la sociedad y la iglesia rechanzan... Para Dios no importa la condición de las personas, sino más bien su corazón...
Si quieres agradar a Dios, entonces no juzgues...
18 de agosto de 2008
De ti dependo

Hacía calor. El viento estival aún se sentía tibio sobre las mejillas de los que transitaban por Avenida La Paz. Dentro del cuadro de la avenida siempre hay trabajadores de la Vega, junto con muchos camiones, camionetas y buses. Es un cuadro no muy agradable de ver. También hay gente que mendiga y que desea una moneda para satisfacer sus necesidades: algunos comer, algunos tomar alcohol, etc... También habían dos mendigos riéndose sobre la acera, deseando cien pesos para poder beber alcohol. Eran dos hombres peruanos: Juan y Hernán. Ambos de no más de 45 años, piel morena, ajada con el tiempo y de tez rubicunda, ojos negros y manos gruesas. Sus cuerpos estaban abiertos con heridas en el tórax y en el abdomen. Ambos trabajadores frustrados, adictos a una botella de vino desde hace 9 años...
A veces lucho conmigo mismo en mis pensamientos... preguntándome por horas la razón de los conflictos que se suscitan a mi alrededor. Ojalá fuera un problema externo a la familia, como para buscar apoyo en ella... pero no es así. Y trato de llegar a una explicación de la actitud de algunas personas... por qué tanta falsedad, tanto descaro, tanta falta de rectitud... que predicando a Cristo, después te golpean por la espalda en chismes y manipulación. Y le he pedido muchas veces a Dios que la restauración venga luego, que no aguanto, que me debilito mentalmente cada vez que veo la maldad a mi alrededor, que me estoy ahogando. Y digo: "Dios... ¿dónde has estado?", "¿Dónde puedo buscarte? Porque desde mi interior clamo y nadie responde...
Pero cuando voy caminando por la acera de Avenida La Paz, algo muy fuerte me dice en mi interior: "Háblale a los medigos..." "Conversa con ellos y sé su amigo..." Y no lo puedo entender ni tampoco explicarlo. Solamente sé que es una pasión que vence mi timidez y cobardía... Entonces estrechan su mano en la mía y por cinco minutos conozco su sinceridad y puedo reír con ellos.
"Creo que me estás enseñando a depender de ti"
15 de agosto de 2008
Como tú...

Cuando se es pequeño también quería ser como papá. Buscaba imitar sus gestos, sus palabras y sus formas de reaccionar. Todos necesitamos modelos donde depositar nuestra confianza. Modelos donde asegurar nuestra identidad.
Cuando crecemos, las vivencias personales van forjando nuestros gestos, palabras y formas de reaccionar. Ya el referente paternal pasa a un plano diferente y toman lugar nuestras propias vivencias que modifican nuetras acciones.
Al parecer dejamos de ser tan fáciles de sorprender y la insensibilidad se apodera de nuestros gestos, palabras y formas. Nuestras ideas comienzan a ser más importantes que las de los demás y nuestra capacidad de menosprecio aumenta en gran medida. ¿Te duele ver asesinatos? ¿Los femidicios han pasado a ser parte de nuestra historia? ¿Es parte del día a día que el orgullo nos gane la batalla? ¿Y qué del hambre? ¿Y qué de las muertes?
Creo que Dios aún clama para que volvamos a ser niños "sorprendibles", que sean sensibles a su voz. Que dejemos de ponernos en el centro de todo y mirarlo a Él. Mirar que tiene más poder que nuestros propios problemas.
"Señor... tu corazón es el de un niño. Quiero ser como tú... sencillo, humilde y sincero. Permite que todo aquel que lea este escrito pueda entender y anhelar mucho más tu corazón. Entender que no se trata de mis planes y sueños, sino de los tuyos. Te amo, te adoro y te busco."
2 de agosto de 2008
Salgamos del engaño
Una cosa es esperar la felicidad y otra ser feliz. Una cosa es la esperanza y otra es el engaño. Al parecer por mucho tiempo no hemos podido salir de una mentalidad que me llama la atención.
¿Les ha pasado que esperan cosas para el futuro, se planifican, piensan que todo será hermoso, pero se dan cuenta al final que no han vivido nada de lo soñado? Pues bien, de eso quiero comentar hoy.
Hartas veces me he visto poniendo construyendo toda mi vida en base a cosas futuras. "Dios me dará esto", "Dios me dará esto otro", "Seré feliz con tal persona". Todo es pensando en el futuro. Estoy seguro que si estuviera frente a Dios, Él me diría: "¿Y qué sueñas hoy?". Al parecer nos encanta construir castillos en el aire, que al final se los lleva el viento.
"Cuando trabaje y tenga dinero podré cumplir todos mis sueños". "Cuando tenga un notebook mi vida será mucho más especial". Son pensamientos que nunca hablamos pero que sí están arraigados en nuestra mentalidad y que anulan nuestra felicidad. Al parecer los sueños futuros a veces anulan nuestra felicidad actual. El tiempo para ser feliz es el hoy! no mañana, no cuando te cases, no cuando obtengas tu trabajo deseado, no cuando te alcancen los pesos para comprar lo que deseas. Si no eres feliz hoy, sentirás la insatisfacción aunque lo tengas todo.
Otro engaño que nos rodea es pensar que sólo estamos para cosas grandes. Primero que todo, deberíamos definir qué es algo grande. Lo que para unos es grande para otros puede significar algo muy insignificante. Lo importante es no olvidar que todo - incluso las coss grandes - se construyen con detalles, con cosas pequeñas... con pequeños acontecimientos que van marcando nuestro destino. No pongas la confianza en las cosas grandes, porque si no pronto chocarás con la realidad. El secreto del éxito es trabajar duro.
¿Les ha pasado que esperan cosas para el futuro, se planifican, piensan que todo será hermoso, pero se dan cuenta al final que no han vivido nada de lo soñado? Pues bien, de eso quiero comentar hoy.
Hartas veces me he visto poniendo construyendo toda mi vida en base a cosas futuras. "Dios me dará esto", "Dios me dará esto otro", "Seré feliz con tal persona". Todo es pensando en el futuro. Estoy seguro que si estuviera frente a Dios, Él me diría: "¿Y qué sueñas hoy?". Al parecer nos encanta construir castillos en el aire, que al final se los lleva el viento.
"Cuando trabaje y tenga dinero podré cumplir todos mis sueños". "Cuando tenga un notebook mi vida será mucho más especial". Son pensamientos que nunca hablamos pero que sí están arraigados en nuestra mentalidad y que anulan nuestra felicidad. Al parecer los sueños futuros a veces anulan nuestra felicidad actual. El tiempo para ser feliz es el hoy! no mañana, no cuando te cases, no cuando obtengas tu trabajo deseado, no cuando te alcancen los pesos para comprar lo que deseas. Si no eres feliz hoy, sentirás la insatisfacción aunque lo tengas todo.
Otro engaño que nos rodea es pensar que sólo estamos para cosas grandes. Primero que todo, deberíamos definir qué es algo grande. Lo que para unos es grande para otros puede significar algo muy insignificante. Lo importante es no olvidar que todo - incluso las coss grandes - se construyen con detalles, con cosas pequeñas... con pequeños acontecimientos que van marcando nuestro destino. No pongas la confianza en las cosas grandes, porque si no pronto chocarás con la realidad. El secreto del éxito es trabajar duro.
21 de julio de 2008
Si me alcanza el aliento

Me defino como un hombre soñador, lleno de expectativas para cada día. Quizás eso me ha llevado muchas veces a perder las esperanzas y a tratar de dejar atrás mis sueños.
Me gusta escribir. Siento que mis dedos saben expresar de mejor manera lo que mis labios no pueden. ¿Llorón? Je, la mayoría de las veces... Y no porque quiera, sino porque una pequeña inspiración de Dios me llena completamente y es capaz de calmar las tempestades que aparecen cada cierto tiempo a mi lado.
Me defino como un apasionado de Dios. Me consume un amor por la gente que aún no le conoce. No anhelo dar a conocer al Dios de los domingos o al Dios al que todos acuden cuando hay dolor, sino más bien al Dios de mi amistad, el Dios padre que necesita esta generación. Al Dios que llama las cosas inexistentes como si ya fueran y me desafía a ser más. Hasta el cansancio trato de desechar la religión mediocre para dar paso a la más pura revelación de Su presencia. Esto me hace parecer loco a veces. Y así me siento... creyendo en lo imposible aún cuando todos digan que no hay esperanzas.
Un día me atreví a darle mi agenda a Dios para que restaurara mi vida y he visto que Sus mismas manos han vuelto a construir mi identidad y a darme aliento otra vez. Me atreví a decirle que ya no tenía más esperanzas, para que sacara de mí todo el orgullo y me llevara a ser una persona humilde, llena de sueños para entregar y que hiciera todo lo que quisiera de mí. Ya no a mi manera, no como me gustaría a mí, no según mi forma, sino como la Suya. De pronto vi que ponía a mi lado las promesas que siempre me había prometido, y supe que escuchaba mis oraciones y se preocupaba de mis detalles. Y puso a mi lado una hermosa mujer y una esperanza de restaurar las vidas de muchas personas junto a ella. Sea como sea... pastor, no pastor, evangelista, maestro, líder o quizás nada de eso, aquí sigo... sigo viviendo la fe que me hace vibrar y que literalmente me hace saltar. Pero que nunca más sea a mi manera ni imponiendo mis formas ni sueños...
Me consumes... me llamas...
me impulsas y confrotas.
Me rindo con todo mi ser...
pues tú cuidas de mí, de mis planes
y sueños.
Y aquí estoy...
¿Manos alzadas? Sí
¿Saltando? Sí
¿Adorando por horas y horas? Sí
¿Amándote? Sí...
Con una consigna:
Dios, Tú eres el centro.
15 de julio de 2008
Es bueno recibir

"Den y les será dado". "Den, sin esperar recibir". Oraciones como estas resuenan con mucha frecuencia en nuestros oídos. Incluso las asimilamos como parte de nuestra conducta y nos sentimos culpables cuando no estamos entregando a los demás de lo que tenemos.
La base de poder dar a los demás es aprender a recibir. A veces nos sentimos mal cuando otros hacen cosas por nosotros. Incluso la incomodidad embarga nuestra conducta al momento de ver la generosidad de personas a nuestro alrededor. Y pensamos: ¿no debiera yo darle a él (ella)?
Dios desea bendecirnos, pero para ello debemos aprender a recibir. Y en cosas tan comunes podemos aprender este principio: al recibir un regalo, al dejarnos amar por otros y también amarnos a nosotros mismos. Me parece que Dios no separa el dar del recibir, sino que lo integra dentro de un perfecto vínculo. No se trata de abusar de la generosidad de otros, sino más bien de aceptar que alguien me quiere bendecir y que otro desea darme.
Resolvemos una ecuación parecida a esta:
Dar + Dar = Bendición de Dios
Me gusta darle regalos a las personas. Me da risa a veces ver que les cuesta recibir las sorpresas que les doy... Puedo observar que cuando se trata de dar muchos son los que levantan la mano, pero para recibir quizás no haya nadie, porque se tiende a ver como algo negativo, como algo abusivo, como algo que en realidad Dios no quiere. Recuerde: antes de dar, aprenda a recibir, porque si no, no va a poder ponerse en el lugar de la persona que usted quiere bendecir.
Y sobre toda las cosas, aprender a amarnos a nosotros mismos y de esa misma manera amemos a nuestros prójimos.
La ecuación de Dios queda resuelta entonces:
Recibir + Dar = Bendición
6 de julio de 2008
No a mi manera
Este tiempo ha estado lleno de estrés: pacientes que se van, pacientes que llegan y no sirven para los tratamientos, pacientes que no tienen plata, profesores exigentes, llevados en sus ideas; profesores antipáticos, atrasos miles, trabajos en vano, toma de impresiones, modelos, fichas clínicas, vacaciones cero, malos ratos, peleas con pacientes, etc, etc, etc.
El viernes fue el colapso. En un momento me senté solo en la sala de espera porque ya no quería pasearme en la clínica pensando en lo duro que se ha tornado todo esto. Sencillamente todo esto se salió de mi control.He estado pensando en cuánto me cuesta cuando las cosas se salen de mi control. Sobre todo si hay que esperar más tiempo para ver las cosas solucionadas. Sinceramente he hallado las formas de entregarle mis cargas a Dios, pero no sé cómo. Mientras más pienso, más me estreso y mis emociones me juegan malas pasadas. Y es que un día puedo estar bien y por estas cosas me viene todo el bajón.
¿Dónde está Dios? Es la pregunta que me hago en estos momentos. Pero no preguntando a manera de reproche, sino más bien como una necesidad. Necesidad de Su presencia. Y que sea a Su manera... no a la mía
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
La cultura del balcón
Algunos gritaban por allá. Los de acá aplaudían y gritaban. "Llévense a la vieja loca", se escuchaba por ahí. Desde muchos balcone...
-
Siempre me ha llamado profundamente la atención la forma en que Jesús se reveló a las mujeres. Era una manera especial. Si no es así, pregún...
-
La noche era fría y una pocas estrellas en el cielo auguraban un amanecer nublado y helado. Caminaba solo, sin nada que entorpeciera el flui...