22 de noviembre de 2009

Queda muy poco

Cada vez queda menos para terminar los últimos ramos de la universidad. Les pido oración para poder alcanzar a terminar los tratamientos de los pacientes que, como todos los años, se atrasan por diversos motivos, ya sea, atrasos míos o incumplimiento de los pacientes.
Les deseo lo mejor para este fin de año tb, porque siempre es agotador. Que Dios renueve sus fuerzas cada día.

9 de noviembre de 2009

... [tres puntos]




¿Qué es eso que llaman depresión? Una sensación ingrata de desesperanza continua. Nada mejorará. Lo que haga dejará las cosas igual. Todo es imposible.
¿Qué es? Una sensación que persigue a los que se esconden tras la culpa. Desesperación. Búsqueda de explicaciones. Melancolía. Angustia. Cuestionamiento. Ganas de llorar pero encontrar que la caparazón se engrosó.
¿Qué? Extraña actitud de no querer hacer nada más que encerrarse a llorar. De escapar. De soledad. De caminar solo. "Déjenme solo". No quiero nada más. Persecución interna: ¿Qué has hecho? ¿has fracasado? ¿has errado en el blanco? ¿has puesto la mirada en cosas malas?

Depresión es esa ingrata sensación de que no solucionaremos nada. Un círculo vicioso irrompible desde adentro, desde las propias decisiones que a cada rato nos dicen: "no podrás.." "no llegarás", "deja de luchar", "deja de lado ese proyecto", "no te esfuerces", "te cansarás", "no sigas". Miedo. Temor. Escondite. Escarpado paraje de entre los que se han escondido al lado de un precipicio.

... [tres puntos]

Mientras tocaba las cuerdas esa tarde, escuché su voz... cuando todo estaba mal. "Yo te amo hijo". Su amor disipó la depresión de mi adolescencia y mi juventud.
Aún recuerdo la imagen que vino a mi mente mientras tocaba guitarra: era una sala de parto de un hospital. Había un niño que estaba naciendo y un papá emocionado saltaba al lado de él. ¿Qué es esto? - pregunté. Entonces Dios me dijo: "Ese bebé que está naciendo eres tú. Y el papá soy yo". Y esta fue la palabra que Dios me dio ese día: "Cuando tú naciste yo fui feliz". Lloré una media hora solo en mi casa. No sabía que su amor alcanzaba para mí. No sabía que estaba destinado a un propósito en la vida, y que él estaba feliz de haberme visto nacer, de verme respirar...

Ese día mi papá casi me pega. A las 2 de la mañana, un carabinero le decía que si nos golpeaba, ellos podrían echar la puerta de la casa abajo y llevárselo detenido. Esa fue la peor noche de mi vida. Casi no dormí del temor a la violencia intrafamiliar. Mis hermanas menores lloraban. Intentaba ser fuerte junto con mi hermana mayor. Sin embargo, algo cambió mi mirada por sobre el sufrimiento: había alguien que había estado feliz de celebrar mi existencia. Por sobre el sufrimiento. Por sobre las ofensas. Por sobre los golpes a la autoestima. Por sobre la estrechez económica. Por sobre 1 hora y media de viaje diario para estudiar. Es su amor que celebra la existencia de un hijo suyo.

Recuerdo ese día como si fuera ayer... y las lágrimas ruedan fáciles por mi mejilla al rememorarlo. No hay depresión que resista el amor del Padre. Ni lo alto ni lo bajo. Ni lo muy bajo como es la depresión. Ni la violencia. Es ese amor que defiende a los que son de su propiedad.
¿Has pasado por momentos de depresión? ¿Has pensado en dejar a un lado tus proyectos más preciados por sentirte poco capaz? ¿Has intentado y no ha resultado? ¿tus miedos asaltan tu felicidad diaria? Este es mi mensaje hoy: "cuando naciste él fue feliz"... es el cielo que hace fiesta a los hijos de Dios... son los ángeles que cantan al Dios que lo cambia todo, que cambia los imposibles, que transforma a los de corazón apocado y da vida a los que están muertos en ella.


"Mi embrión vieron tus ojos"... [tres puntos]

6 de noviembre de 2009

La razón de mi escritura

Me gusta escribir. Es quizás la forma que más ocupo para plasmar lo que pienso y siento. Muchas veces son borradores que dejo perdidos en las bandejas de entradas y que algunas veces publico.
Desde aproximadamente los quince años escribo en cuadernos y agendas, tratando de vertir el contenido de mis pensamientos. Debo reconocer que al leer todo lo que escribía acerca de mis proyectos de vida, a veces me río un poco de la inocencia y el idealismo que caracterizaban mis escritos, pero rescato de ellos a un niño que sigue soñando, pero que a la vez debe seguir madurando. Y creo que todas las líneas escritas en años dan cuenta de todo ese proceso de crecimiento alrededor del cual se han tejido y entretejido los planes y proyectos del Señor para mi vida. Uno de esos planes y proyectos se ha plasmado en la dirección de este blog: verdadero adorador. Y es que ese llamado ha transformado mi vida y mi relación con Dios... ha llegado a ser esa adoración a Dios la que me ha sostenido en tiempos de angustia y la que me ha llevado a conocer el corazón de Dios. De hecho esa sensación tengo cuando canto o le compongo canciones: es como si nadara en el mar de su corazón y sólo flotara en su presencia...
Aún recuerdo cuando cantaba: "Tu fidelidad es grande (8)". Esa canción fue mi estandarte de guerra cuando estuve mal. Tengo aún una agenda azul donde escribí lo que pensaba de la vida y que tantas veces fue el vaso donde caían las lágrimas de tristeza, pero también de alegría.
Sin duda he cambiado muchas cosas... las idealistas ideas sobre la vida han quedado atrás, estando en el camino de aterrizar esos locos proyectos a una vida práctica, no sólo en mi estilo de vida, sino mucho más: llevándola al terreno de lo social, de llevar esas ideas que un día escribí a las calles, a hablar de Jesús a los mendigos, a entregarles calidad de vida. Todas esas cosas yacen escritas en alguno de los cuadernos. Cuadernos que ahora deben ser un poco sacudidos para que esas letras se transformen en vida, como lo han hecho poco a poco.

Estas líneas han reído y llorado conmigo. Y hoy las aprecio como las más fieles acompañantes de este escritor... son letras que hablan de mi amor por Dios y mi amistad con él al salir a caminar, al hablar de Dios a un amigo, a un compañero... o simplemente al hablar de Dios a través de 100 pesos al que lo necesita, o ayuda a quien la pida...

"Nada más me interesa que seguir tus pasos, Dios. Todo lo demás pasa a segundo plano cuando te veo de nuevo y me encuentro contigo. Y hoy te busco de nuevo... busco tu mano de favor, busco tu gloria... más que tus bendiciones, más que buenas noticias, más que solución a los problemas, persigo tu persona... Es por eso que te canto, es por eso que las canciones hablan de lo que significa "nadar" en al plenitud de tu presencia. Es por eso que en las mañanas yo te busco, y te veo en el canto de los pájaros y en la salida fiel del sol cada mañana... ese sol que nos recuerda que tu amor nos sigue fielmente cada día. Es por eso que mi corazón aunque a veces duda, siempre vuelve a ti... a reencontrarme con el llamado que has hecho a mi corazón... un llamado muy profundo que no has olvidado"

28 de octubre de 2009

Una esperanza inagotable


Mirar la vida de manera positiva seguramente es una buena actitud para enfrentarse a ella. No tengo nada contra eso, al contrario, creo que es la mejor actitud que uno puede tener frente a los nuevos desafíos o frente a los problemas que se nos presentan.
Esta actitud positiva siempre la veo en mi perro: El Bobi. Cada vez que uno llega, él está esperando asomado con su cabeza por el ventanal, moviendo su cola. Él es un perro fiel, porque siempre que uno llega, aunque no lo haya tomado en cuenta en días, sigue moviendo su cola feliz de vernos. Pero eso no es todo. Resulta particular que cada vez que uno termina de hacerle cariño o hablarle a través del ventanal, corre derecho a la puerta de la cocina, para ver si le abrimos y poder salir al jardín... a su anhelada "libertad". La mayoría de las veces no le abrimos. Pero cuando le abrimos la puerta para que salga, ya no se mueve sólo su cola, sino todo su cuerpo, y ladra incluso de felicidad

Los problemas y el cansancio nos agobian a veces. En la mente del Bobi, yo pensaría lo siguiente: "¿Para qué seguir moviéndole la cola a estos hombres, si ni me pescan, ni quieren verme feliz? ¿Para qué sigo esperando que me abran la puerta?"

En nuestra vida, dejamos de lado muchas cosas por dedicarnos a nuestros asuntos, a surgir en la vida, sentirnos realizados, etc. E incluso como "buenos" cristianos nos parece importante tener una actitud positiva frente a la vida. Pero como todo material cede y se fatiga, así también nosotros... y nos sentimos más sensibles, irritables, cansados y finalmente desesperanzados, como que nada bueno pasará. Sin embargo, no creo que sólo baste tener una actitud positiva frente a la vida, porque todos en algún momento cederemos a la tentación de ser un Bobi racional: "¿Para qué me sigo esfornzando si no conseguiré nada?". Y desde un punto de vista frío y racional, resulta incluso aceptable. Pero Dios nos llama a algo más profundo... y eso se llama esperanza. Esperanza es un Bobi moviendo la cola y pidiendo que le abran la puerta. Esperanza es una mujer que trabaja día a día para sacar adelante a sus hijos, soñando con que ellos podrán alcanzar un nivel de vida mejor al suyo. Esperanza no se trata de sonreírle a todo el mundo aparentando felicidad cuando por dentro seguimos tristes y cansados. Esperanza es tener un sueño y luchar por él. Dios tiene esperanzas depositadas en nosotros. Porque sueña con nosotros. Porque nos quiere ver alcanzando nuestro mayor potencial. Y en su esperanza no hay ley... sino la ley de avanzar sin desmayar. A veces vendrán penas, otras veces vendrán temores y miedos, otras veces vendrá alegrías... pero nunca dejes de correr a la puerta a ver si tu dueño te abre para que salgas al jardín... a la anhelada "libertad".

Esperanza es dejar de preguntar: "¿Y para qué ("y pa' q") me sigo esfornzando?", para pedirle a Dios fuerzas nuevas para seguir esforzándonos. La verdadera lucha de esta sociedad es vivir tan rápido y tan insatisfechos, que ya pierden la esperanza de ver cosas mejores. La esperanza no se "espera"; se debe luchar por alcanzarla.

21 de octubre de 2009



Si mi corazón se enfrió
Toca mi corazón
Y mis ojos verán
Lo que Tú vas a hacer
Si algo no puedo ver
Fortalece mi fe
Y mis ojos verán
Lo que Tú vas a hacer
Y mis ojos verán
Lo que Tú vas a hacer

(Coro)
El mar ser irá
Tu verdad hoy el mundo escuchará
Tu poder mostrarás
Y se hará Tu voluntad


La aflicción pasará
Mas Tu amor seguirá
Y mis ojos verán
Lo que Tú vas a hacer
Mi alabanza daré
En Ti me gozaré
Y mis ojos verán
Lo que Tú vas a hacer
Y mis ojos verán
Lo que Tú vas a hacer


Y mis ojos verán
Lo que Tú vas a hacer
Cristo voy a mirar
Lo que Tú vas a hacer


Y se hará Tu voluntad
Y se hará Tu voluntad

5 de octubre de 2009

Y seguimos...

Uno a quién engaña cuando oculta lo que siente.
Sólo a uno mismo.
Tonto. Absurdo. Débil. Pecador.
Muchos errores hay allí alojados debajo de sábanas blancas de oración.
Y hoy clamo... Te busco con impaciencia.
Te busco con desesperación tratando de encontrar explicación
sin hallar ninguna:
sólo el viento que roza mis mejillas,
que con su caricia fría toca mi piel que hoy llora.
Que hoy lamenta.
Que hoy quiere vivir...

¿A quién he engañado?
Porque tenía una visión... y palabras de amor.
Quiero llorar... pero no puedo...
ya no me salen las expresiones de dolor,
como el de antes que era sensible a lo que no resultaba,
a lo que no podía ser...

Fui de esos que buscaba explicación,
hallando en cada paso una buena lección.
Siempre decía: pensemos positivo, salgamos adelante...
cuando el cansancio y la fatiga de sufrir
pasan la cuenta...
y quedo solo allí... solo contigo.
Silencio.
Dependencia.
Soledad.
Desierto.
Escasez.

Fui de los que amaba el entregarse por los demás.
Lo planifiqué así.
Busqué mi norte tras las miradas de los demás,
sin saber cómo buscar ni encontrar.
Fui de los que quería siempre ver más.
Y lo soñé así.
Con amor abundante. Con sabiduría para seguir.
Pero todo pasa la cuenta... y nos cansamos,
decimos seguir viviendo sin saber cómo,
ni cuándo,
ni dónde.
Pero seguimos... He sufrido, pero aquí estoy.
Un poco cansado ya de todo esto.
Un poco frustrado de intentar sin saber cómo...
sin dar en el blanco,
como lo había planificado,
como lo había soñado desde niño...
y como lo había construído en mis escritos.

Fui de los que siempre decía que sí...
sobre todo si se trataba de ayudar a otros.
sobre todo si había que esperar hasta tarde,
sin saber cómo,
con cansancio en el cuerpo,
pero ahí estaba... y estuve.
Y encerrado allí decidí salir,
pero ha costado...
aún me aislo entre las multitudes.
Aún prefiero el lugar seguro de esa soledad
que busco a veces.
Sin saber cómo,
ni de dónde salió.

Hoy lloro queriendo más.
Como si mi corazón cansado de latir quisiera respirar...
como si mis pulmones cansados de respirar quisieran latir...
y volar...
volar a nuevos horizontes de tu gloria,
si es que hoy puedo tocar tus manos y volar...
Hoy quiero vivir más,
respirar más,
vivir la vida con alegría...

Y hoy te adoro... sin saber cómo ni dónde
sin saber dónde dirigir mis oídos para escuchar.
Pero creo que estás aquí. Observando.
Callando.
Trabajando algo nuevo.
Déjame llorar en tus brazos de nuevo.
Como el niño llora todas sus penas
en los brazos de papá...
decirte que te amo con todo mi corazón...
decirte que la vida ha tocado dura y triste a veces, pero aquí estoy...
te sigo amando,
te sigo buscando,
te sigo queriendo como cuando me encontraste.
Como el niño que abraza a su padre con todas sus fuerzas...
y le pide que no lo deje,
que lo necesita,
que necesita su mano de favor,
que necesita su voz que diga que todo está bien...
esa voz que cambia las tempestades en sosiego,
y los lamentos en expresiones de alegría.
Que lo ha extrañado y que el viaje ha sido largo.
Como un bebé que caminando torpemente,
busca llegar hasta a ti, sin más ganas que palpar tu rostro,
mirar tus manos y decirte que te echado de menos.

28 de septiembre de 2009

Una ONG...

Pasando por Avenida la Paz una vez recuerdo que vi a muchas personas necesitadas. Una persona pidiendo dinero, otra vomitando y un vagabundo sentado al lado de harapientas sábanas que le servían de abrigo cuando dormía. Siempre ese escenario lo describí de manera muy descriptiva. De hecho, varios de los escritos que he hecho, hacen alusión a esta calle de Recoleta.
Pese a que no es una calle aseada y de aspecto no atractivo, ahí nació este sueño. Un sueño que recuerdo haber partido junto a don Rufino y don Carlos, dos amigos que conocí en un oscuro callejón de cemento, tirados en el suelo, con marcas de caídas, con hambre y con aliento a alcohol. Cuando le dimos ese pedazo de completo, en poco tiempo su cara fue otra...

Don Rufino y don Carlos nunca más los vi. Varias veces traté de buscarlos en el mismo callejón, pero sin éxito. Pero desde ahí que nació algo en mi corazón de hacer algo por ellos. Algo más relevante que una visita a preguntarles cómo están y servir con mi profesión en ello. Pienso que eso es Cristo: darle pan al hambriento, ánimo al cansado, calidad de vida al enfermo y sobre todo, salvación. En mi mente tengo hacer una ONG para dar servicios odontológicos a las personas de escasos recursos. A mis colegas les resultará difícil por los altos costos, pero no lo veo imposible.

Uno siempre se pregunta el qué, cómo, con quién Dios hará esto. Hoy es un sueño quizás. Un sueño muy lindo en el discurso. Pero sé que hay que trabajar duro para ver frutos... y agrego como alguna vez alguien dijo: "No daré sacrificio que no me cueste nada".

26 de septiembre de 2009

El corazón de la alabanza





Me gusta mucho esta canción y se las quiero compartir :)


Cuando la música y todo terminó
me acerco a ti.
Quiero traer algo digno para ti
Que te bendiga, oh Dios.

Traeré más que una canción
pues cantar por cantar
no es lo que quieres de mí.
Tú buscas en mi interior
más que mi canción,
anhelas mi corazón

Hoy vuelvo al corazón de la alabanza
que sólo eres tú...
que solo eres tú Jesús.
Perdóname por lo hecho en mis fuerzas
cuando sólo eres tú,
cuando sólo eres tú, Jesús.


20 de septiembre de 2009

16 de septiembre de 2009

Hombres que siguen luchando

He estado ausente un poco de las escrituras de este blog, pero continuando con lo que venía escribiendo anteriormente, ahora quiero escribir sobre nosotros los hombres.
Una de las cosas que más nos define es el silencio. La mayoría de los hombres preferimos callar ante ciertas circunstancias, mostrarnos no muy expresivos o mejor dicho, un poco carentes de emociones. Quizás tratando de dar una imagen de fortaleza y de que lo tenemos todo dominado. Sin embargo, resulta aterrador pensar siquiera en que las cosas salgan de nuestras manos y sea controlado por otros. Nos cuesta ver con emoción la vida a momentos... queremos saltar pero no lo hacemos, porque eso sería caer en tonteras de niños... tampoco llorar porque - y aunque parezca que ya no creemos en eso- eso es signo de debilidad.

Los problemas nos toman por sorpresa. Mujeres a nuestro alrededor nos critican a menudo. Nos corrigen. Nos dicen que hemos engordado, que nuestro cabello ha crecido, que estamos más enojones, que estamos más materialistas, etc. Las cosas bajo control nos dicen a menudo que no podemos... que hay cosas esenciales como las relaciones de pareja, la iglesia y las cosas más esenciales de la vida, que se nos escapan de las manos y que por más que tratemos de hacer cosas, éstas no se solucionarán. Entonces buscamos señales... "Señor, háblame". Pero a veces Dios calla también. Buscamos reuniones con personas, buscamos conversar con la gente para conseguir torserles la mano. Pero nada es efectivo.

La mayor fortaleza de un hombre es su debilidad. Eso lo leí en un libro y me llamó mucho la atención. Nosotros no somos esa clase de hombres disfrazados con capa azul que podemos ir a buscar a la princesa al calabozo después de vencer al dragón. Somos esa clase de hombres que la realidad nos presiona a ser mejores, que nos presiona a dar más de lo que podemos dar, a que seamos mejores padres, mejores hermanos, mejores parejas, mejores amigos. Ante eso callamos. Ante las circunstancias difíciles quedamos paralizados.

Dios nos llama a movernos en medio de la oscuridad. Si hay algo que podemos hacer, es seguir avanzando en medio de la incertidumbre. He visto a muchas personas que abandonan sus proyectos a la primera o segunda dificultad, argumentando que "no era de Dios". Creo que hoy Él nos llama a ser hombres de verdad, hombres que siguen luchando aunque Dios no responda. ¿Y por qué no responde? Porque Él no quiere formar niños en nosotros, sino verdaderos hombres dispuestos a seguir confiando en su gracia aun cuando todos critiquen, todo vuelva a cero y todo cambie de nuevo. Es un llamado a no echar atrás los proyectos y no perder la esperanza. Somos esos hombres que, aun heridos por dragones, se vuelven a poner de pie y siguen corriendo pese a todo.

6 de septiembre de 2009

Que la mujer se someta


Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.
Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios."

Era sábado y era la tradición de aquel entonces ir a la sinagoga a buscar y a aprender más de Dios. La historia relata que incluso Jesús estaba allí, enseñando. El cuadro nada hacía presagiar de algo que alterara la costumbre de cada mañana sabatina. Pero había allí una mujer encorvada hacía 18 (sí! 18) años. Mujer que había pasado gran parte de su vida mirando sus propios pies y los de los demás.
La historia relata que ella había intentado des-encorvarse anteriormente. Por eso dice: "... y en ninguna manera se podía enderezar"
. Es decir, nos encontramos ante una mujer que se había esforzado- quizás por todos esos 18 años - de recuperar su condición normal.
Cuando Jesús la vio, la llamó y lanzó una declaración poderosa: "Mujer, eres libre de tu enfermedad". Nada había funcionado. Los kinesiólogos judíos y los terapeutas ocupacionales con mención en "mujeres encorvadas" no había logrado lo que Jesús si había conseguido: "Sanar y rehabilitar a la mujer". Entonces se viene lo mejor: la mujer se endereza y acaba glorificando a Dios. ¿Poderoso no es cierto?


Quizás más de alguien se alarmó y puso el grito en el cielo cuando vio el título de este escrito. Sólo lo hice para llamar la atención jejeje. Esa mujer nos representa a todos: andamos encorvados, enfermos y cansados. Nos sentimos vacíos. Vamos a la iglesia y no sentimos nada, como si todo fuera distinto a antes. Que a medida que han pasado los años nos sentimos desgastados y que hemos tratado de alguna y de todas las formas de solucionar nuestros problemas sin haberlo conseguido. Pero la solución está en Jesús: él nos llama y nos dice que seamos libres de nuestra enfermedad. ¿Has buscado soluciones? ¿Has tratado de cambiar tú solo? ¿Has buscado encontrar en ti el remedio a tus problemas? Porque hay una salvación: dejar que él nos llame. Dejar que él nos sane y no nosotros. Y confiar. Confiar en Jesús. Porque si no lo hacemos, seguiremos estando cada día de reposo sin recibir la sanidad que él nos ha prometido.

La mujer recibió está palabra: "Sé libre". Y ella lo fue. Y glorificaba a Dios por todo esto. Je. Casi la puedo imaginar llorando y saltando, siendo libre. Porque cuando somos libres, somos realmente nosotros y surge del corazón una actitud espontánea hacia Dios de adoración. La sanidad lleva a la adoración...

"¿Le has escuchado que te habla..? ¿Has visto que quiere honrarte y darte lo mejor? ¿Lo has visto? ¿Le has visto en el día a día, cuando llueve, cuando cantan los pájaros? ¿O has esperado la gran felicidad en el futuro cuando Dios te está diciendo hoy día mismo que seas libre de tu enfermedad y seas libre por dentro para adorarle? ¿Le has escuchado? (repito)... ¿o lo que vives hoy son sólo las glorias o ruinas de un pasado que ya fue? Es tiempo ya de oír su voz... porque ya es tiempo...

La cultura del balcón

Algunos gritaban por allá. Los de acá aplaudían y gritaban. "Llévense a la vieja loca", se escuchaba por ahí. Desde muchos balcone...