27 de septiembre de 2006

Tienes un lugar en Él


Estoy sorprendido... Ese día vi niños levantando las manos. Primero eran 2, luego 3... y después 20!!! También vi adultos y luego algunas fotos que nos sacamos con ellos.

Alrededor de 30 jóvenes nos reunimos en torno al servicio ese día. Era un día de sembrar, de madurar y de ser asombrados. No puedo decir más... Desde la mañana de ese 23 de septiembre Dios había estado ahí, esperándonos... El lugar era pequeño, pero si había un buen flujo, todo iba a resultar. De pronto comencé a ver si todo estaba en orden. Nadie había llegado... Las salas estaban numeradas tal como lo habíamos previsto. Seguro que algo no resultaría ese día, pero estaba contento y asombrado con lo que había pasado los días anteriores. Las sillas estaban en su lugar; las mesas, tal como lo habíamos planificado. Pero faltaba Él...

Jeremías 1:4-10... ¿Qué resultados habrá tenido? Cuando terminamos el devocional de estos versículos, me hubiera gustado quedarme ahí adorando una hora más, y dando gracias por todo lo que Dios había restaurado en mi vida. Je! Recuerdo cuando me decía a mi mismo: "Tú nunca dirigirás algo". Y ahí estaba... Dando el devocional... En ese momento me sentí amado por Él, y eso cambia las cosas, y restaura lo que pasó.

Después llegó el pastor. Estaba contento porque iríamos a servir. Esa iglesia ya querían cerrarla porque habían muy pocas personas y no se podía autofinanciar. Pero de pronto una luz... una esperanza... oraciones respondidas... iglesias resucitadas.

Después llegó la Joy. Luego 15 personas más y así fueron llegando todos... Me pregunto si el devocional fue tan glorioso para ellos como lo fue para mí; y si se hubieran quedado conmigo adorando 1 hora más (o quizás todo el día) si hubiéramos podido.

Hubo charlas, atención, etc. Vi camillas, medicamentos, personas pasando, gente agradecida, otras personas, enojadas... De todo un poco. Una mujer golpeada por el marido, una señora tendida en cama por mucho tiempo, un niño autista, gente desorientada, sin recursos... Pero gente sencilla, agradecida... "Gracias doctor"...

Después llegó el rompecabezas y gente levantó la mano queriendo ser amigos de Dios. Oro para que Dios se les revele mucho más. Luego el pastor hablando frente a la gente, algunos jugando fútbol, después desarmando....


Eran las 19:30. El sol se estaba poniendo y la labor había acabado. Ojeras por montón, dolor muscular, desgano físico... Pero con una sonrisa esbozada. No había más... El sol se escondió, y con él todo lo que ese día habíamos entregado.

"Ahora me pregunto: ¿Dónde me llevarás? Es una pregunta que me para los pelos. Sólo puedo decir algo: TE CREO. Más que nunca te creo... Porque un día me amaste y me dijiste quien era para ti... Y tu gracia... tu gracia me hizo nuevo.

¿Dónde me llevarás? ¿Dónde quedó el que me acusaba? ¿Dónde quedó el que me maldecía? Parece que calló, parece que se escondió.
¿Dónde quedó la desconfianza? ¿Dónde quedaron las lágrimas? Parece que se desvaneciaron cuando me dijiste: "No digas más..."

22 de septiembre de 2006

La libreta de hoy

Fue un día de locos. Y es que nadie me había dicho que los días previos a un operativo eran tan gastadores. Mi cuerpo comienza a clamar por la cama, y mis pies por aquel guatero que no existe, y mi cabeza por aquel suave descansar. Esta semana fue de locos... A momentos estuve triste por lo que estaba pasando a mi alrededor.
El día jueves 21 no téníamos médico, y eso significaba que los medicamentos traídos del sur no serían entregados a la gente. Tampoco había instrumental para el área odontológica, ni tampoco insumos para ayudar a la gente. Nada... Pero yo sabía que algo iba a suceder. Pero nada...
Ese día no había tenido clases, sin embargo, llegué a las 21:30 a mi casa. Esa noche estaba fría, y yo tenía temor de llegar muy tarde y hubieran más problemas en mi casa. Sin embargo llego, y me encuentro con la sorpresa. Así que en medio de peleas y discusiones, ahí estaba llamando por teléfono a la gente, tiritando mi cuerpo y pendiente de organizar este operativo y también de vigilar que no hubiera violencia. Fue hacer dos cosas a la vez. Veía a mi hermano menor llorando y yo ahí... Ay ay ay. Fue un día para olvidar. Pero en medio de la nada, antes de vivir todo aquello, oré a Dios. Pero oré sentado en una micro!!! Y siempre con la pregunta: "Señor, ¿estás conmigo en esto? ¿o lo inventamos para quedar satisfechos que hicimos algo como núcleo de GBU?" Le pedí a Dios que tomara todo el control.

Y en medio de la tensión, recuerdo que llamo a Andrés Gaete, quien me avisa que hay médico y que además trae medicamentos. Eso fue un oasis en medio del desierto.

"Señor, ¿estás conmigo en esto..?

Y así llegué al viernes 23. Hoy. Apenas tuve una clase a las 8 de la mañana, pero fue un día de correr demasiado. A las 11 de la mañana reunión. Después a las 12 corriendo para conseguir los instrumentales. A las 1 juntarme con Guillermo para ir a buscar unas cajas de medicamentos y llevarlas a la oficina. A las 3:30 estábamos con 3 cajas cada uno cargando estos medicamentos en una camioneta y además cargando las maletas del rompecabezas. Fue grato encontrarnos con un hombre de la iglesia que nos fue a ayudar y se llevó las maletas. Gente increíble!!

"Señor, ¿estás conmigo en esto?"

Eran las 4 y con guillermo caminando buscando unos guantes y unos CDs. Habíamos mandado unas cartas a unas casas dentales, a las cuales yo no les tenía mucha fe. Entonces decidí "ayudar a Dios". Ay ay ay. Y se me ocurrió la genial idea de ir a comprar los guantes. Y fuimos... Compramos aquello y después caminamos muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucho.


"Señor, ¿sigues estando conmigo?"

Hasta que con Guillermo hicimos una parada en medio del ajetreo del día. Comimos helados, conversando de la vida y de nuestras vidas. Y ahí... Después nos despedimos.
Cuando llego a pocas cuadras de mi casa (luego de un viaje en micro donde los cabezazos abundaban y las ojeras no podían ser peores) suena mi celular.

"Señor... ¿de verdad estás conmigo?

Me llamaba una amiga del núcleo, avisándome que en las casas dentales les dieron muchas cosas, entre ellas guantes, flúor y mascarillas. Y yo mientras hablaba cargaba la bolsa con guantes. Después de eso, me calló la santa teja... Je! HOMBRE DE POCA FE!

Parece que Dios está conmigo...


"De pronto un desierto... Después violencia... Después niños llorando, manos dañadas y levantadas en mala intención. Después la tele,, las niñas tranquilas, por ahí discutiendo alguien... ¿Llamo a los carabineros?... No, mejor no... Después en el computador... Después en la oración... Después en la cama a las 2 a.m.. Después suena algo... Hay que levantarse otra vez. A vencer el temor, la duda y la corrupción.
Pero no... Hay una esperanza... Al parecer en la mañana llegó la primavera... Una sonrisa... Un niño riendo... Un niño soñando... Un niño en la ventana... Un niño en el espejo. Parece que hay paz.
¿Quién irá Hermosos son los pies de los que anuncian la paz. ¿Quién les dirá a los niños que aun es posible seguir adelante? ¿Quién anunciará buenas noticias de esperanza a esos matrimonios? ¿Quién irá restaurando vidas en el nombre de Jesús?

Hay sólo un clamor en mi vida: Aquí estoy... Ahí cobra sentido el sufrimiento... Las lágrimas vertidas son justificadas por miles de niños sonriendo y por gente agradecida y enamorada de Cristo. He venido a hacer la voluntad del Padre. De pronto undestino, un encuentro personal y una fe en gratitud a Él. Te mereces todo, Señor.

AGRADECIMIENTOS

Poly: Gracias por tu continuo apoyo en los momentos más difíciles, y las palabras reconfortantes. Aunque se vivan momentos tensos, el amor de Dios permanece. Dios será fiel a tu corazón, y traerá la recompensa que tanto anhelas. Nunca digas: Eso no es para mí, porque Dios te llevará donde no imaginas ¡Te quiero!

Guille: No hay más que decir de este muchacho: aperrado, donde se diga retiro, él va, guerrero de oración y ayuno, y sobre todo, un amigo fiel que siempre que uno recurra estará ahí. El corazón tuyo, Guillermo, es un barro que está blando para el Alfarero. Je. Estoy seguro que crecerás en sabiduría y en gracia. Gracias por todo!

Joy: Un amigo es una esperanza en el desierto. Un agua en medio de la sequedad. Tus palabras han sido el oasis que necesitaba. Las lágrimas tienen sentido y tú lo sabes mejor que yo! Gracias por tu confianza, por confiar en alguien que no conocías mucho, y por mostrarme el hermoso corazón que el Padre ha puesto en ti! Sigue adelante y llegarás a las lágrimas de alegría. ¡La estéril dará a luz! Eeeeeeeeeeee

Amigos especiales como Romané. Gracias por tu disposición y confianza. Y a Rodrigo... ufff... ese es un grande! Un profesor que enseña a otros, pero dispuesto siempre a aprender de otros. Dios les bendiga. Y obviamente a mi querida Grace que se echa de menos...

11 de septiembre de 2006

Sin palabras...


Recuerdo claramente que ese día no tenía nada en especial. Al contrario, estaba nublado y el ambiente estaba muy frío. Yo sólo miraba desde la silla donde estaba sentado, el vaivén inconstante de los árboles a través de la ancha ventana que daba hacia el exterior. No sé porqué yo estaba en primera fila. Quizás debí haber estado con los niños jugando en el segundo piso de aquella iglesia. No sé...
Era 12 de septiembre del año 1999. Yo tenía 12 años, y era el tercero de cuatro hermanos en ese tiempo. Muchas cosas en mi mente ya comenzaban a colapsar. Eso se entremezclaba con los miedos y temores a lo desconocido... Pero lo peor... Y que yo no sabía... Necesitaba amor.
Sólo recuerdo que aquel día pasé adelante y recibí a Jesús en el corazón. De pronto alguien hizo el llamado y yo pasé... Ahí me encontré con Él.
Yo sabía que algo habia pasado, y aunque en los días siguientes no sentí nada de nada, doy gracias a Dios porque he tenido el privilegio de conocerle. Quizás no haya mucho que hablar, quizás sólo abrazarlo a Él y decirle una y otra vez, en un incesante llanto: "Gracias Papá".

"¿Cuántas veces intenté agradar a las personas para sentirme aceptado? ¿Cuántas veces el temor invadía mi corazón en las noches? ¿Cuántas veces lloraba como un niño bajo las frías noches de invierno y tapado hasta la cabeza para que nadie me escuchara? ¿Cuántas veces quise huir, gritar, descargarme con algo o alguien, y decirle que estaba mal? ¿Cuántas veces quise hacer y hacer y hacer? (y llorar, llorar, llorar).

Un tiempo ya pasó... Las lágrimas de dolor han quedado atrás, sepultadas junto al hoyo de una cruz. El dolor, ¿dónde quedó? Y el resquemor, ¿adónde huyó? Je! Miro alrederor y ya no hay nada! Puedo ver el rostro del Padre sonriéndome y abrazándme otra vez, y yo diciéndole alegremente. Volví a ti!!! Volví a ti!!!
¿Dónde quedó el pasado? ¿Dónde los errores? Je! Ya no importa si me ofenden otra vez, o invaden mi privacidad. Ya no importa si alguien me dice que soy un loco , un estúpido, un flojo, un bueno para nada. Eso ya no me interesa! Tengo el amor de Dios y eso me basta para caminar, y para avanzar otra vez.
Gracias Padre... Ya son siete años desde aquel día y si me llamaras otra vez, con mucho gusto miraría la ancha ventana al vaivén de los árboles y pasaría mil veces delante de ti para conocerte un poco más"

(Cuando en el corazón pensamos que de pronto todo se acabó, o que ya nada tiene sentido; entonces alguien viene, y nos toca la espalda y nos dice: "Camina, que yo estoy contigo, no temas más")

5 de septiembre de 2006

Tiempo de dar y restaurar


Les cuento que le núcleo de Odontología y Cs Químicas está organizando un operativo médico-dental-psicológico en el cual podamos evangelizar y entregar gratuitamente salud a personas que no poseen los recursos para acceder a servicios de atención constantemente.
Para esto se requiere que voluntarios se presten para esta obra. Esto será en la Iglesia La Roca en Maipú y la idea es trabajar rápido porque será el 23 de este mes. Por ello les pido que puedan avisarnos de alguna forma que podrán participar (lo mejor sería que lo dejen consignado en los comentarios de este blog). Cualquier sugerencia se acepta, así que espero sólo que los ánimos estén arriba!!!! Los de regiones están invitados desde ya. Ddejen sus datos para poder contactarlos.
Todos los detalles se irán dando poco a poco.
Dios les bendiga mucho!!!

27 de agosto de 2006

Un arma invencible


Recordando tiempos antiguos, doy gracias a Dios por lo aprendido, por sentirme amado, cuidado, abrazado. Sobre todo porque descubrí el poder de la alabanza. Y creo que hay mucho más que aprender. Aquel que adora a Dios tiene poder en Él, porque declara su presencia en todo lugar y declara los atributos de Dios.
No me digan que es mentira; porque adoradores busca Dios, que se levanten con música, danzas, panderos, flautas, y a una sola voz clamar a los cielos por misericordia.

Alaben a Dios entre los pueblos
las naciones proclamen su poder
y su gloria llene toda la tierra.

No es fantasía, no es una utopía.
Cuando alabas hay algo que sucede
Los ángeles del cielo se ponen de pìe
y entonan alabanzas al Cordero.

No me digan que es mentira.
La alabanza tiene poder,
poder para vencer.
Vence tinieblas, mentiras, hipocresía y todo

Alábenle siempre, con toda libertad
porque al alzar las manos hay poder en Él.
Porque al saltar algo nuevo se desata.
Porque al aplaudir proclamamos al Santo

Alábenle con sus cuerpos,
no se retengan más.
Tiempo delevantarse del polvo
y sin vergüenza proclamar al que vive.

Si a los cantantes famoso el mundo adora,
¡cuánto más nosotros!
¡A jesús, pasión de multitudes!
Alábenle más que a los cantantes,
y habrán frutos en sus manos.
Porque cada gesto, cada entrega, cada ofrenda,
es una semilla que puedes darle a Él.

(Cuando enfrentes grandes problemas, no olvides que adorar es un arma en tus manos. Dios sabe que no exagero)

La foto de arriba corresponde al año 2005. Rinconada de Maipú

20 de agosto de 2006

Llévame a la cruz


Las palabras se han acortado... El discurso es más sencillo de lo que parece y en medio de la neblina, de pronto el sol dispersa todo lo que antes no me dejaba ver. No quiero hacer comparación con alguna persona... No quiero ser más que nadie... Y aunque soy un gran necesitado lo único que me puede hacer similar a Cristo es ir a la cruz. Y ese es mi clamor: ¡Señor, llévame a la cruz! Junto con todos mis deseos, sueños, dolores, traiciones; a crucificar mi carne por la causa, a crucificar mi pasado en Él.
Porque si queremos ser iguales a Cristo, debemos ser como Juan, que fue el único discípulo que estuvo al pie de la cruz. Al pie del que sangraba gota a gota y clamaba sin cesar: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Ese es el carácter de Cristo: que todo lo perdona, que todo lo sufre, que es capaz de morir por otros. Mi único clamor es estar crucificado con Él.

"Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos" (Gálatas 5:24)

13 de agosto de 2006

Tempestad

Necesito descargarme con algo. Algo que me asegure sacar todo lo que tengo guardado acá adentro. No quiero seguir pensando... no puedo más. El invierno es crudo, y más cuando pasa en el corazón. Anhelo los momentos de amor con el Padre, de decirle "no me dejes más, no te quiero sentir lejano... abrázame otra vez".
No es fácil que el mundo de pronto se achique y la culpa invada nuevamente todos y cada uno de los pensamientos. No me digan nada... Todos sabemos lo que hay que hacer en esos momentos. No me digan: "Dios te ama", ni tampoco "espera en el Señor", porque lo sé. Ni quisiera que nadie me hablara... sólo me abrazara.
Perdonar es un proceso desgarrador. Hasta las lágrimas. Me despierto y sé que a la noche tendré que perdonar otra vez, por las palabras, por los golpes duros a la emoción, por la culpa vertida, por los vómitos derramados. No quiero más odio. ¡Suéltenme de una vez! ¡Dios es mi libertador, nada de nada me dañará! ¡Aunque se levante guerra, la confianza mía es él!

¿Te acuerdas cuándo te conocí?
Casi moría por verte a ti
Cuando anhelaste mi corazón,
y yo el tuyo.
Ven, que muero de amor,
que mis lágrimas ya no resisten horror,
que invade la incertidumbre,
estoy cansado de andar.
Dame fuerzas para seguir,
y no me abandones más.

Fórmame, entréname
enséñame a vivir,
como tú...
y nadie más que tú.
Bendición por maldición,
mal por bien,
golpe por caricia,
amor por odio,
aliento por culpa.

Enséñame a morir...
y vivir en ti

5 de agosto de 2006

Te perdono



Esperé de ti un gran abrazo,
sólo por ser yo y no por mis logros.
Esperé de ti que de noche me dijeras: "buenas noches",
pero recibí a cambio una mirada de odio,
y de angustia.

Esperé de ti un beso,
cuando llegabas del trabajo,
pero a veces pasabas sin saludarme
quizás fui invisible ante ti,
quizás dijiste: "él ya no existe para mí".

Esperé de ti que me amaras tal cual soy,
y que me dijeras te necesito,
pero recibí de ti ásperas palabras:
destrucción, engaño y rencor.

Quizás esperabas de mí un beso,
cuando llegaba de estudiar,
y no lo recibiste,
pasé de largo,
también callé.
Perdoname...

Esperé que un día me dijeras:
"hijo estoy contigo",
pero recibí los látigos de tu indiferencia.
Callé... no te respondí
decidí no hablar maldición contra ti.

Pero aunque hayamos pasado eso,
te quiero, te extraño como a un niño
y por eso te perdono...
El vacío era muy grande.
Te perdono, te abrazo, te canto
te beso, te amo, me rindo.
Otra vez...

Quizás no lo entiendas,
pero hoy suelto la horca
con que me estaba muriendo
de dolor y desilusión por ti.
Y te perdono...

Me cuesta hasta las lágrimas decirlo,
me desprendo,
me desgarro,
pero vuelvo a vivir,
recusito, me elevo otra vez.

¿Qué esperar de ti, papá?
Que vuelvas a amar.
El amor todo lo cree,
todo lo sufre, todo lo soporta.
El amor nunca dejará de ser...

28 de julio de 2006

Una sorpresa de amor


La noche era fría y una pocas estrellas en el cielo auguraban un amanecer nublado y helado. Caminaba solo, sin nada que entorpeciera el fluir de mis pensamientos en aquel momento. Quizás estaba un poco atemorizado por la hora; era tarde. Recuerdo que con calma tomé las llaves de la reja de mi casa, y la abrí. Luego abrí la puerta de entrada, y no pasaron 3 segundos cuando una de mis hermanitas (Elizabeth) me dice: "¡Hola Vid!" (porque me dicen "vid" en vez de david) Entonces yo la abracé. Tras ella mi otra hermana (Carla), la menor de todas, me abraza también, y en el acto me dicen con entusiasmo:

- ¡Te tengo un regalo! Ábrelo.

Exclamaban con mucha alegría. Una de ellas me entregó un sobre de papel de regalo. Pero yo, en vez de abrirlo inmediatemente, me fui a hacer otra cosa, preocupado de mis proyectos mentales y tantas preocupaciones. Entonces dejé el regalo en un lado y me puse a hacer otras cosas. Las niñas volvieron al lugar en donde estaban antes que yo llegaran, sin reclamar nada.
Después de 5 minutos aproximadamente, una de mis hermanitas me dice: "¡Ve el regalo!" Y me doy cuenta que había olvidado eso. ¡Más encima no sabía dónde lo había dejado! (para colmo de males). Pese a todo, lo pude encontrar; y lo abrí...

Fue grandioso...

¿Saben por qué? Por el amor que sentí. Después recordé que muchas veces ellas me habían hecho cartas en donde dibujaban a nuestra familia o bien me dibujaban a mí y le pedían a algún grande que escribiera: "David, te quiero mucho". Pero esta vez fue incluso más emocionante.
Cuando abrí el regalo, vi que sobre un género que no sé su nombre (es muy suave y esponjoso), había cosido con hilo y género -de otro tipo-, un rostro con 2 ojos y una sonrisa muy grande!!. Además tenía un colgador para ponerlo en mi pieza... Entonces dije: ¿Qué paso aquí..?
Sin palabras...
¡Y pensar que ellas esperaban que yo abriera el regalo apenas llegué! ¡Vi que sus ojos brillaron cuando cerré la puerta luego de haber entrado a la casa!
No quiero que esto parezca un elogio a mi persona. Al contrario, me gustaría que muchos admiracen la manera en que un niño ama cuando les entregamos un poco de amor (quizás ínfimo). Es algo que agradecen con tanto cariño que es imposible describirlo. Simplemente inefable. Y me emociona tanto, hasta las lágrimas, el saber que Jesús quiere que entremos al reino de los cielos como un(a) niño(a). Pienso que todo eso es tan simple de entender, pero a la vez tan difícil de cumplir. Pero clamo a Dios y digo: ¡Gracias, porque así como aman estas niñas pequeñas tú me muestras como amas tú y cómo podemos llegar amarte! Con la gracia de Dios es posible llegar a amar así.
Es una manera tan sencilla, sin condenación. Ellas no se enojaron porque no abrí el regalo inmediatamente, al contrario, esperaban que yo lo abriera. En ese momento fue una alegría tan grande, que las abracé y les di muchos besos, sabiendo que aquello que me habían demostrado aquel día es mejor que anhelar un ministerio, o anhelar realizar sanidades de Dios. ¿Y saben por qué? Porque me mostraron un principio y una parte del carácter de Dios: "Que él nos ama mucho".
Ya no importan cuantos defectos tenga. No, no importa. Sólo importa que el Padre nos ama y tiene un regalo para nosotros apenas decidamos entrar a su casa. Tal como mis hermanitas, correrá a saludarnos y abrazarnos después de un día agotador.
Si quieren comentar algo, no comenten si soy buen o mal hermano. Ese no es el punto por hoy. Sólo díganme si aquellas niñas se merecen un gran reconocimiento por mostrarnos el amor del Padre. Son tan simples, pero unas maestras grandiosas. Ellas no me dijeron: "Mira, si lees la Biblia completamente serás salvo". No. Tan sólo fue: ¡Hola vid! Te tenemos un regalo.

PD: Tengo un nudo en la garganta después de escribir esto.

20 de julio de 2006

Dios me hizo volver a soñar


Cuando venía en el bus de vuelta del operativo médico-rompecabezístico de Chillán comencé a pensar demasiado en todo lo que había vivido, en todo lo que había pasado en apenas 3 días. Y sí que pasaron muchas cosas... El Padre me sorprendió...
Con los ojos cristalizados de emoción miraba a la ventana, esperando encontrar alguna explicación lógica a la forma que Dios había actuado en aquel lugar. Entonces aquellos recuerdos de cuando era pequeño comenzaron a aflorar rápidamente. La timidez y cobardía que me eran característicos; el miedo y temor a las figuras de autoridad y gran tristeza. Sin embargo, y tal como dice la Biblia, algo hizo que hubiera baile en vez de lamento, alegría en vez de lloro, un canto en vez de una queja. Por primera vez en mucho tiempo pude sentir el gozo y la liberación en mi vida. Ahí había un olor a libertad.
El día lunes recuerdo que hablamos de la paz de Dios en Filipenses 4:6-7 y eso fue realmente impactante. No pude contener mis lágrimas. Quizás nadie se dio cuenta, pero el Padre me había hablado en ese momento. A la luz de esas palabras hubo de pronto una claridad muy grande en mi corazón y sentí el respaldo de Dios. ¡Él mismo me estaba hablando! Fue genial. Aprendí que Dios guarda mi corazón y pensamientos en su paz cuando le confieso que yo ya no puedo más y que le necesito urgentemente. Y sé que varios entendieron lo mismo.
Sentado en el bus y en la oscuridad del viaje tanbién me pude dar cuenta de que la gente que estaba a mi alrededor ya no era la misma que hace 1 año, y eso me hizo ver la fidelidad de Dios, y sobre todas las cosas que no estoy solo, y que Él estaba llenando cada uno de mis vacíos. Pero no sólo estaba llenando, sino también moldeando. Lo mejor es saber que esos cambios no eran por mi esfuerzo o por mis grandes méritos, sino porque Dios quería tener misericordia.
Muchas veces, cuando Dios nos entrega un sueño y las circunstancias comienzan a ponerse confusas, perdemos la esperanza. La soledad y tantos otros sentimientos y emociones brotan y de pronto todo se nubla; pero hay algo que podemos hacer frente a todo eso: rendirnos y volver a soñar con la palabra de Dios. Quizás los problemas siempre estarán, pero la paz de Dios es suficiente para enfrentarlos, porque no es la paz del mundo. Ciertamente es un fruto del Espíritu Santo.
Y después de la emoción de los recuerdos, di tantas gracias al Padre, porque estaba rodeado de personas que hablaban palabras de Él a mi corazón. Agradezco grandemente a Dios por la obra "El Rompecabezas", que sin duda fue uno de los trampolines que Dios puso para impulsar mis sueños otra vez y comenzar a proyectarme. Y les digo a todos los que lean este blog: ¡NUNCA DEJEN DE SOÑAR PORQUE EL PADRE ESTÁ CON NOSOTROS! ¡SI SONREÍMOS ÉL RÍE CON NOSOTROS!

En un momento del viaje me invadió un gozo muy grande y una certeza de que había alguien que cuidaba de mí y que tenía todo el control. La oscuridad de la noche contrastaba la claridad que tenía en mi interior. Dios no necesita a los grandes, a los sabios o a los habilidosos. A aquellos que no se consideran nada o están perdidos, Dios ha tomado para glorificarse. Por eso les digo: ¡ES TIEMPO DE SOÑAR! No importa la capacitación. Si Dios nos llama es porque algo quiere de nosotros y porque ha creído en nosotros antes que nosotros mismos. Por eso todo el reconocimiento y adoración es del Él.

14 de julio de 2006

Una nueva generación


En un momento de mi vida hubo mucha sequía... Mucha... Y sentí también mucha soledad. Y he visto las vidas de otros como yo que han debido pasar tiempos de desierto. Quizás un desierto de Dios. Muchas veces un tiempo de trato personal para forjar aquellas cosas que el Señor quiere en nosotros. Un duro pasar para aquellos que han debido enfrentar circunstancias de traición o de dolor. Pero luego de pasado el tiempo, Dios manda la salvación y comprendemos el sentido de lo vivido. Hace algún tiempo me he sorprendido de cómo han aparecido vidas tratadas por Dios de esa forma. ¿Será que Dios está preparando una nueva generación? ¿Será que muchos de los modelos pasados están quedando atrás en pos de una nueva unción de parte de Dios? ¿Será que el fuego antiguo se está extinguiendo en favor de un nuevo levantar de parte de Dios? Yo creo que sí. Este no es un discurso de desechamiento del pasado, ni de querer despreciar lo hecho por generaciones pasadas, pero sí de decir que existe un nuevo grupo de personas levantándose, y que están hartas de la religión y de vivir una relación con Dios los domingos. Personas hartas de querer seguir igual, y que a los 40 años vivan de la misma manera que ahora. ¿Acaso Dios no quiere que avancemos? Es necesario levantarse y una vez más decir desde las entrañas: ¡Cristo VIVE! y está aquí.
Pero eso requiere más que un simple estudio de un libro como la Biblia. Requiere fe. Y es una palabra corta pero de difícil ejecución. Sólo con la fe las sanidades son posibles y los milagros de Dios. Pero la fe también requiere del amor y del conocimiento de Dios. Reqiere saber quién es Dios para mí y tener la identidad en él. Muchas veces es más sencillo de lo que parece. Sólo digo: hay una generación entera que está persiguiendo un nuevo despertar de Dios y una renovación de la mente y a la vez un cristianismo consecuente que deje atrás la hipocresía y la mentira, la arrogancia y el egoísmo y siga la humildad, la mansedumbre, la hospitalidad y la fe en el Señor. Este no es para nada un discurso de reacción en contra de la iglesia, o un discurso que atente contra los pastores o profetas de Dios. Sin embargo, cada cual es conocido por sus frutos y en eso debemos tener puesta nuestra mirada. Hasta que lleguemos todos juntos a decir: ya no anhelo palabras sino los frutos, pues "por los frutos los conoceréis".

La cultura del balcón

Algunos gritaban por allá. Los de acá aplaudían y gritaban. "Llévense a la vieja loca", se escuchaba por ahí. Desde muchos balcone...