28 de agosto de 2007

Que no te roben el gozo


La alegría es la manifestación de la libertad de Dios en nuestras vidas. Por eso mismo, el gozo es la fuerza que nos ayuda a mantenernos firmes en medio de la adversidad. Acerca de esto, Dios me ha estado hablando estos días.

Pensaba en lo siguiente:

- Cada vez que hubo momentos en mi vida que hicieron que me culpase, perdí la alegría, entonces el camino de Dios era difícil.
- Cada vez que veía el futuro y soñaba cosas grandes, veía mi interior y perdía el gozo de soñar.
- Cada vez que vi peleas y discusiones, el diablo me robó el gozo...
- Cada vez que pensé que no podría más, el gozo se fue.
- Cada vez que leía: "El gozo es nuestra fortaleza" en Nehemías, me preguntaba cómo el gozo podría hacer que milagrosamente lograra avanzar en medio de la adversidad.
- Entonces no creía... sólo pensaba y aceptaba que eso podía ser... Es como todas las cosas que pensamos acerca de Dios: las aceptamos, pero no creemos verdaderamente que sean para nosotros. Porque todos dicen que el amor de Dios va más allá de nuestra imaginación... Claro... eso lo aceptamos, pero no lo vivimos.
- Vivir el gozo es distinto a aceptar que existe el gozo de Dios.
- Las antiguas generaciones (padres, abuelos), nos transmitieron sus deseos no cumplidos, sus fracasos, sus quejas.
- El gozo de Dios viene por un cambio de mentalidad en Su presencia.


¿Saben por qué amo tanto a Dios? Porque es capaz de hacerme soñar con una sola palabra y hacrme libre con sólo un toque de Él. Por eso mismo, hoy escribo acerca del que me quita el pensamiento diariamente, el que me hace componer canciones mientras camino, el que me hace ser sensible a su voz. Hay sanidad para todo aquel que quiera tomarla...


Quisiera que tan sólo este escrito sea continuado con cada experiencia del que lo lee, y que juntos construyamos un gran libro que trate de Él, que trate de su gracia y de cuánto nos ha liberado. Es nuestro tiempo, nuestro tiempo de restauración... Estoy contento!!! Dios ya me había dicho una vez: "Yo te pondré entre los grandes", y creo que ya está comenzando.


Es el tiempo de mi generación, es el tiempo de dejar de pensar en el pasado y seamos capaces de ser hombres y mujeres de fe que vean más allá de sus capacidades y de sus recursos. Generación que no transmita los fracasos del pasado, sino que traspase los sueños del futuro, que no se construyen con falsas promesas de un cielo eterno, sino que comienza en el día a día, hasta que estemos con Él. Generación que sepa avivar a los suyos, que sepa ayudar a los devalidos, que sepa construir con el amor y la sanidad del Padre.


Sueño con que mi generación haga historia... Y delante de nosotros la bandera del gozo y la restauración de Dios.

23 de agosto de 2007

Tú das uno y él dará tres


Viví pensando que Dios me castigaría por todo lo malo que hacía... Vivía atrapado a una mentalidad de "hacer para obtener". Mis preguntas a veces bordeaban la desesperación al ver que mis intenciones de portarme bien con mis padres no resultaban. Infinitas horas dando vueltas a cómo hacer para ser mejor cristiano... Quizás esos eran simples pensamientos de niño-adolescente. A veces lo que los padres ignoran es que existe una cierta edad en que absorbemos todo de ellos, y si nos dicen algo de nosotros, todo lo creemos. Somos niños... receptores de todo...


Viví actuando por lograr que Dios me diera algo de Él: quizás algún don, y me propuse esforzarme con tal de que Él viera mi vida y se agradara de mí. Entonces todo giraba en torno a lo que yo podía hacer con mi vida, mientras pedía ayuda a Dios sin pedirle que me mostrara Su verdadero corazón.


Era de suponerse que cualquier error iba a ser pagado de alguna manera y que la gran espalda de Dios estaría contra mí. Eso estaba lejos de ser real. Una vez leí algo que me llamó mucho la atención: "Cuando tú das un paso hacia el Padre, Él dará tres hacia ti". Precisamente está más interesado en nuestras vidas que nosotros en la suya. Que extraño suena eso... Y pensar que viví atrapado en una mentalidad en la cual Dios no me aceptaba tal cual soy. Eso me liberó de traumas del pasado y me ayudó a perdonarme a mí mismo.


Por eso estoy convencido más aún de que el amor del Padre es suficiente para mí... La vida eterna empezó justo cuando él decidió empezar el plan conmigo. Y que ahora agradezco todo lo que he vivido con tal de tocar Su corazón y de verlo alegre cuando le canto mis canciones o escribo sobre Él. En él no hay límites, en él no hay más que ganas de restaurarlo todo.

17 de agosto de 2007

¿Quién soy?

En el colegio recuerdo que una vez nos hicieron esta pregunta. La respuesta a este cuestionamiento es la llamada "identidad". A medida que pasa el tiempo, me doy cuenta que este tema es más profundo de lo que pensaba. ¿De qué manera la autoimagen tiene repercusión en lo que hacemos y decidimos? ¿De qué manera la identidad gobierna nuestra esencia de personas?

Un padre puede dañar la identidad del hijo fácilmente... Tan fácilmente que tiene el poder atar el futuro de ese niño. ¿Cómo la ata? La respuesta se haya en las conductas de cobardía, de baja autoestima y de deseo de demostrar a todos cuán capaz se es.

Dios está dispuesto a sanar nuestra identidad y a llevarnos hacia dónde menos pensamos. Quizás existe un solo requisito: dejarse llevar por Él. Se ve tan simple... lo he orado, lo he anhelado, pero cuando llega el momento de decidir, al parecer los gustos personales y los intereses han podido más. Para que Dios nos sane completamente y nos enseñe quiénes somos y lo que somos capaces de hacer, debemos vaciarnos de nuestros propios conceptos acerca de nosotros mismos. Ese "yo no puedo" que gobierna nuestros pensamientos, como un fantasma que aparece cada vez que queremos emprender algo, debe ser dejado ante Él.

La mejor respuesta a la pregunta del título es la que el Señor nos pueda dar... Si Él dice que yo puedo, entonces yo puedo. Si dice que Él es mi más grande admirador y que goza al ver mis avances, entonces podemos disfrutar de lo que piensa de nosotros. Si estamos en dificultad y Él dice que estará con nosotros, entonces podemos tener fe y seguir caminando.

La mejor respuesta a mi interrogante es la que Sus labios puedan articular. Mmmm, sólo ahí tiene sentido lo que hace ya miles de años se nos ha predicado...

"La verdadera diferencia entre un cristiano y un "cristiano" es una experiencia viva contigo... Nada hay como eso, no hay nadie como tú. Con tu sanidad has reconstruido ladrillo a ladrillo la identidad que un día se vino abajo. Con tu sanidad he preferido dejar de lado lo que yo pienso que es lo correcto y lo más cómodo para mí, y buscar lo que tú crees que es correcto y lo mejor para mí, aunque me sienta incómodo. Con tu sanidad he aprendido a amar y a renunciar a mí mismo... Con tu sanidad, palabra a palabra he leído lo que has escrito acerca de mí. Poco a poco he leído el libro con el cual te inspiraste a crearme un día y a permitir que pasara todo lo que pasé con el propósito de atraerme hacia a ti y a decirme todo lo que soy capaz. Con tu sanidad, has contraargumentado mi autoimagen, y has construido capítulos enteros de lo que piensas de mí... Aún sigo leyendo, aunque a veces no logro entender...

Amén"

13 de agosto de 2007

Que me halle trabajando


Frecuentemente he escuchado la expresión: "Cristo viene pronto". La condición actual del mundo e incluso de la misma iglesia hace llegar a tal conclusión. Y me llama la atención que esa sola expresión traiga consigo un desgano tan grande... Es como que si se estuviera por cerrar la fábrica y se comenzaran a guardar todos los materiales, y se estuvieran dando los finiquitos de los empleados... Y todos los trabajadores se van yendo a descansar a sus casas a "esperar que Cristo venga".

Mmmm, eso me da que pensar. Porque si viniera el jefe de la fábrica, yo quisiera que me hallara trabajando de manera que al venir a mí, yo le pueda decir todo lo que produje con todos los insumos que me dejó. Eso, utilizando un lenguaje figurado. No hay mucho que agregar: si Cristo viene o no, quiero que me halle trabajando en el propósito que me dio, y no esperando de brazos cruzados a ver si se ve alguna señal en los cielos. Para mí tal expresión me urgiría más a buscar formas y estrategias que logren captar la atención de una sociedad que necesita de Dios.

La fábrica esta recibiendo postulantes... Postulantes con pasión por Dios y compasión por las personas.

8 de agosto de 2007

Antes de tocar tierra firme, están sus brazos


Siempre veía la incomodidad de estar en la mitad de un proceso largo que como persona he pasado. Muchas veces le dije a Dios que estaba cansado de mi realidad, de no poder calzar en ningún lado, de no sentirme realizado en ningún lugar. Era como estar volando sin tocar tierra firme...


Pero hoy... mientras le cantaba una canción, de pronto comencé a cantar una canción que hablaba de cómo un niño pequeño desea alcanzar los brazos de su padre. Eso lo hacen sin temor de no tocar el suelo firme... El niño desea los brazos de su padre para estar seguro, y dependiendo de él... No sentirnos plenos es doloroso, se sufre, es incómodo... Pero hay algo más: es la mejor oportunidad de clamar con un grito interior al Padre.


¿Acaso cambiarán las circunstancias? Yo creo que no... Pero si estarán los brazos de Él esperándonos. Y yo creo eso... yo creo en el que me sanó, en el que me levanta el ánimo día a día.


Yo quiero ser como esos niños que desean ver más alto, y aunque no toque tierra firme, pueda alzar los brazos y pedir que Dios me levante otra vez y me permita salir de la realidad en que estoy viviendo. Mi canción hoy fue libre, hoy fue queriendo depender de Él.


Has pasado la dificultad de sentirte incómodo??? Antes de llegar a tierra firme, debes experimentar la altura de los brazos del Padre. ¿Deseas ser llevado en brazos y cantando esta misma canción?

4 de agosto de 2007

Oración


"Yo quisiera entender lo que sucede a mi alrededor... Lo que sucede en mi familia... Quisiera hacer muchas cosas... Pero por sobre todo, creo que hoy será la oración más sencilla que alguna vez haya podido hacerte: me rindo. Creo que he luchado mucho tiempo tratando de solucionar los problemas de mi familia, y nada he logrado. No puedo decir: he luchado y he vencido, porque sería mentirme a mí mismo... Rindo mis esperanzas, mis imposibles, mis responsabilidades... te entrego las vidas de mis hermanos menores, de mis padres... y todo lo que siento por ellos. Rindo mis pensamientos de melancolía con los que lucho cada día, para no perder la victoria en un medio que me lleva a pensar en derrotas y frustraciones. Sólo deseo ser aquel que logre inspirarte a sonreír, aquel que oye tu voz y te sigue sin poner límites en las formas, en los estilos o en las apariencias. Ayúdame!"

25 de julio de 2007

Yo sí quisiera entender


Sí quisiera entender lo que piensas, lo que escribe tu corazón a cada instante. Sí quisiera medir el metro de tu corazón y lograr coger parte de él. Sí quisiera entender lo que lees en tus ratos de placer... quizás te dediques a leer cosas como las que escribo, mientras mi visión se empaña al ver caer lágrimas. Yo quisiera comprender...

Sí quisiera salir de esta mente melancólica para ver si logro aprender de tu alegría... a ver si logro ver con mis ojos tu sonrisa, tu apariencia de felicidad: quizás saltas, quizás te levantas de tu trono y comienzas a dar vueltas, o sólo te ríes, o sólo bailas con tus ángeles.

Sí quisiera ser un hijo que entra y sale por tu puerta y tiene tu nombre grabado en su frente. Sí quisiera...

Me conoces... conoces mis pasos, mis pensamientos. Cuando lloro, no sé si será mi mente o mis emociones, pero siento que me amas, que me quieres escuchar, que me abrazas, mientras ora vez mi visión se empaña al saber que no estoy solo.

Sí quiesiera que mis dedos escribiesen de ti una larga descripción de miles de mllones de hojas sobre ti. Si quisiera que te dejaras contemplar tan sólo un momento para que un pintor vea tu color y me dé las descripciones exactas para escribir de ti... A ver si logro describir qlo más ínfimo de ti, lo que nadie logra ver, hasta el detalle de ti, hasta lo íntimo, para que después otros pregunten de ti y yo sea el primero en levantar la mano y decir: "Yo conozco a Dios"

Sí quisiera esconderme en tus alas... Sí quisiera que escribiésemos un libro nosotros dos... Que yo ponga mis dedos y tu la inspiración. Una escritura sin inspiración es un par de grafemas que nadie entiende. Pero si tú pones la inspiración, entonces los grafemas se transforman en ondas de libertad, en ondas de amor e inyección de sueños nuevos, de esperanza nueva cada día.

Anhelaría que me tomaras en tus brazos y me elevaras por los aires tal como lo hacen los padres a los hijos y construyen felicidad. Y cuando tomas mis brazos, somos uno tú y yo... y poder lanzar carcajadas de risa y de sencillez... Te necesito sabes... necesito todo lo que eres... necesito lo que sientes... necesito lo que piensas y lo que crees... necesito lo que tienes... te necesito a ti.

Te amo sabes... Sí quisiera entender lo que piensas, lo que escribes y lo que crees... Sí quisiera coger cada día un poco de ti y saborear el banquete de tu amor... Saborear cada palabra que me dices, saborear lo que me inspiras, lo que provoco en ti... Soy tuyo y de nadie más... Y te amo papi, con todo mi corazón... Aquí estoy, puedes contar conmigo par lo que sea. Si hoy se diera al revés el mundo otra vez, y no lograra comprender lo que sucede, ni la causa ni el efecto, tendrías igual a este loco cantándote una canción o escribiéndote una carta, o creando lo que se me venga a la mente para estar contigo... sí quierea verte alegre por esto... sí quisiera escribir eternamente de lo que significas para mí y lo que significas para millones de personas... Desearía que muchos leyeran lo que has sido para mí, y lo que has hecho en mí... Si me pudieras comprar un escritorio, una silla, un lápiz y muuuuchas resmas de papel, puedes contar con mi mano para traducir al papel cuanto quieras, con el papel fiel de este escribiente que te admira, que se apasiona por ti y que te ama...

Sí tú quisieras... :)

11 de julio de 2007

Sanando la mentalidad de culpa y castigo


Parte 1: - Hermanos!!!! Ustedes tienen que dedicar tiempo a la oración. Ustedes deben ayunar, porque la palabra lo dice!!! Ustedes no deben pecar!!! Deben comportarse como nuestro Señor.




Parte 2: Cuando mi hermana menor hace alguna travesura y alguien termina llorando, ella siempre parte a esconderse bajo la mesa, para huir de las miradas de condenación de todos. La mesa es, a veces, su escudo para que mi mamá no logre retarla por lo que había hecho...
Hay veces en que he ido a ver qué hace mientras está escondida debajo de la mesa, y su rostro es de mucha tristeza. Es como si supiera lo que hizo, pero a vez siente temor de que la puedan agredir con algún castigo...+
Hace un par de años mi conversación con Dios siempre partía con peticiones de perdón y con expresiones como: "Soy tan débil", "No entiendo por qué actúo así", "Por qué nada me resulta??". Todavía recuerdo que cada vez que no lograba algo, todos los dardos en mi mente iban contra mí mismo. "No oraste lo suficiente", "te quedaste dormido y por eso no resultó". Ahora recuerdo eso y me produce una sensación de extrañeza: ¿qué bicho raro es capaz de orar así? Lamentablemente son muchos los "bichos" que oran así. No quiero decir con esto que no haya que pedir perdón; lo que quiero decir es que el centro de todo no es nuestra imperfección... el centro está en lo que trataré a continuación:


- Esfuerzo v/s resultados: Nuestra mente exige que nuestros esfuerzos sean consecuentes con nuestros resultados. Esa relación causa-efecto causa pensamientos de frustración y desgano... "Me esforcé tanto y nada...." "Lo di todo y no conseguí ningún aporte..." La culpa corroe los sueños y termina como tapar los resultados positivos.

- Síndrome de perfección: Hay quienes intentan hacerlo todo bien para que Dios "se agrade", o bien para que todo salga como se tenía planeado. Siempre hay que ser excelentes, pero debemos entender que muchas circucunstancias no dependen de nosotros. El Padre espera la sencillez del que da lo mejor en todo.

- En el castigo no hay destrucción: "Los castigos ejemplares" muchas veces terminan por traumar a los niños, más allá de corregirlos.
- Incondicionalidad de Dios: Esto es lo que me abrió la mente y me sigue sorprendiendo. Yo pensaba que Dios era bueno para castigar y a habían días que me levantaba pensando que por mis errores Dios me castigaría (suena chistoso pero es así). Vi como ese "tienes que" se transformaba en un "te invito a". Que no vengan con cuentos!!!! Nadie puede hacer nada para ganarse el corazón de Dios!!! Ni siquiera mil horas de oración lo lograrían. ¿Hasta cuándo pensaremos que el amor de Dios se basa en nuestros esfuerzos..? ¿Hasta cuándo...? Su amor no conlleva temor, porque el temor lleva en sí castigo...

A veces me veo como mi hermana pequeña, tratando de esconderme del castigo de Dios a través de acciones que intenten "agradarle". Pero también veo cuando Dios levanta el mantel para ver mi rostro y hacerme ver que sus brazos siguen tan abiertos como siempre...

- Libertad: Si te basas en el "tienes que" pasarás tu vida intentando elaborar estrategias que logren sanar tu conciencia, pero si tienes un par de lentes espirituales podrás ver más claramente que para entrar a la casa de Dios el único requisito es tener un corazón humilde.



LA INTIMIDAD TRAE REVELACIÓN; LA REVELACIÓN TRAE TRANSFORMACIÓN; LA TRANSFOMACIÓN TRAERÁ UNA ACCIÓN

30 de junio de 2007

Dios de mi restauración


"Dios de mi soledad,
Dios de mi dolor,
Dios de mis secretos y mi voz.
¿Dónde te fuiste?
Dime por favor dónde estás para seguirte...
Dime si estás del otro lado del río
para poder cruzarlo y tomar tu mano.
Ay Dios! Dios de mi socorro
Dios de mis alegrías y mi penas
Dime dónde estás que estoy desesperado,
que mi alma desfallece
y mi espíritu se muere dentro de mí..."

Ya no sé por dónde comenzar. Se atascan las palabras y no sé hacia dónde dirigir mis dedos para que traduzcan todo lo que siento en mi interior. Seré breve esta vez... Seré sencillo e intentaré plasmar en pocas palabras mi sentir.
Alguien oró por mí hace algún tiempo, y ocupó palabras muy similares a las que escribí arriba. Me sorprendí mucho al ver que era lo que yo estaba sintiendo en medio de mucho dolor. Ese día volví a ser llorar como un niño en el pecho de esa persona. Dios me libró... estoy seguro que sacó de mí la mentalidad de culpa y castigo que muchas veces sentía y no sabía por qué... Sentí otra vez los brazos del Padre, sentí otra vez que era su hijo especial.
He visto la provisión de Dios abundante para mí en este año y sobre todo en este último tiempo... He visto que valió la pena todo lo vivido. Eso me hace volver a saltar y poder sentir la libertad como nunca. Fue sorprendente que alguien se acercara a mí y me dijera de parte de Dios: "En medio de los momentos de mayor debilidad en tu vida, se inicia un tiempo nuevo... tiempo de soñar y volar como las águilas para no temer... Tú y tu amada no tendrán más temor".

No entiendo lo que sucede a mi alrededor. Hay veces que pienso que algo está mal al ver tantas buenas cosas, o será que nunca estuve acostumbrado a recibir tantos regalos, a sentirme especial para otros y a trabajar para otros... Uy! No sé qué pensar. Mejor seguiré avanzando, mientras Dios me sigue guiando al "puerto deseado".

22 de junio de 2007

La espera que desespera


Su cuerpo arrugado y vejado por el tiempo daban cuenta de sus edad. Sus ojos trémulos y sus lánguidos movimientos lo caracterizaban. Ya era de edad avanzada... Pero estaba pensativo, tal como en su juventud. Cada día, al voltearse en la cama, y ver a su esposa acostada durmiendo, le venían a la mente muchas preguntas acerca de lo sucedido hacía ya mucho tiempo.

Esa mañana se levantó dándose cuenta que la promesa se había tardado bastante; ya habían pasado más de diez años esperándola.

La urgencia fue tal que preguntaba cada día a su esposa: ¿Has sentido algo extraño en el estómago? ¿Algún dolor de cabeza, náuseas, vómitos? Pero ella lo negaba... En esos momentos Abraham la miraba y al ver su rostro alicaído por los años anhelaba ver su sueño cumplido.

Esa mañana recordó el preciso momento en que Dios le prometió un hijo. "Pero, ¿cómo tendré yo un hijo, Señor?... Eso es imposible!!". Los cielos callaron ante esa pregunta, mientras se oía un viento recio golpeando sus mejillas. Recordaba también que Sara se había reído de aquella hermosa fantasía de tener un hijo en su vejez.

Ya habían pasado bastantes años... Imagino a Sara y Abraham sentados a la mesa cada día y preguntándose cuándo llegaría el esperado bebé.

¿Qué sucede cuándo la solución a las cosas pasa por seguir esperando sin ver nada bueno a nuestro alrededor?¿Qué sucede cuándo los planes de Dios se ven detenidos y atrofiados por las circunstancias? O peor... ¿qué pasa cuando creemos que lo peor en nuestras vidas ya pasó y viene algo más malo? Pareciera que en esos momentos los cielos también están callados y cerrados para nosotros. Pareciera que el Padre que un día se nos dio a conocer, de pronto se hubiera ido de viaje sin avisar o que las oraciones simplemente no son escuchadas.


Cuesta esperar... Cuesta no ponerse ansioso... Cuesta seguir avanzando... Son tiempos de desierto en que no vemos más que arena a nuetro alrededor y vemos el sufrimiento. Pero estoy convencido que más allá de los problemas, dolor y sufrimientos, Dios tiene todo un sueño con nuestras vidas. Tiene todo un plan conmigo... Y dentro de ese plan está incluido el dolor.

Pero David, ¿cómo se puede concebir un Dios que es en su totalidad bueno y que permita que nos pasen cosas malas? Y yo respondo con otra pregunta: ¿Cómo sabrás de manera personal que Dios es poderoso, si no lo ves actuar en medio de las circunstancias imposibles de solucionar? ¿O cómo dirás que Dios es tu alegría si no has pasado un tiempo de tristeza y Él haya puesto sobre ti Su mano?


Hay veces en que ya no sé qué plan aplicar para solucionar las cosas, cuando éstas escapan de mis manos... Y es en ese momento en que me doy cuenta que esperar en Él es lo esencial. Como dijera Joyce Meyer: "Esperar es pasar tiempo con Dios". No significa quedarse de brazos cruzados esperando a que pase algo sorprendente. Significa escuchar Su voz que no nos da la solución, pero sí nos díce: "No temas", "Yo estoy contigo". Ya varias veces dentro de este año he colapsado preguntando a Dios si todo el dolor terminaría... Pero ahí no debe estar mi miarada, sino más bien convencerme que su mano fiel me cubrirá del daño ajeno y me hará soñar mil veces más que ahora.


Cuando estoy desesperado, lo único que atino es a subir a mi pieza o salir a caminar y comenzar a decir a Dios: "Tú eres fiel; nunca me dejarás". En esos momentos estoy solo con él y soy quien verdaderamente soy, sin caretas ni argumentos, con todo lo que tengo... Hasta que me he convencido que nunca me dejará. ¿He dejado de pasar circunstancias difíciles? Para nada. ¿He dejado de llorar? No. Pero sé que Su mano hará un milagro, así que prefiero esperar lo que viene sin mirar atrás. Sé que el Padre me sanará y me consolará. Sé que nunca acortará Su amor para conmigo. Él me lo ha dicho ya... Me lo ha dicho cuando le canto, cuando hablamos en la mañana o en la noche. Me siento amado por Él, aunque las circunstacias sean duras... Siento que siempre hay un lugar para mí en Él, aunque quiera escapar de los problemas y de las personas...

Vale la pena esperar... Vale la pena aguantarse un poquito, para vivir una alegría más grande después. Y sobre todas las cosas, que nazca Isaac en nuestras vidas. Reiremos junto a los nuestros... Sé que sucederá.



Isaac: Risa

15 de junio de 2007

Es tiempo...

"Mamá, ¿qué es eso?", le pregunté curioso. "Es un disco PARE, hijo", me respondió. Yo seguí preguntando como si no hubiera entendido nada. "¿Y por qué tiene esa forma?"... Mi mamá no contestaba. Entonces le tironeé la chaleca y le volví a preguntar: "¿Por qué el disco PARE tiene esa forma?". "No sé, pregúntale a los que lo inventaron", me respondía esbozando una sonrisa ante mi insistencia de saber aquella información. Sin embargo, mi insistencia terminó por hastiarla de tanto preguntar por el color, la forma, la posición y las letras del disco PARE. "David!!! Ya córtala... los que lo inventaron quisieron que fuera así". Eso me bastaba para quedarme callado y seguir mirando las casas al pasar mientras la micro avanzaba rápido...


Quiero ser sincero otra vez... Siempre fui curioso y preguntón. Pero eso me sirvió mucho para observar los ambientes, las personas y las situaciones. Muchas veces me han dicho: "David, tan callado que estás..." Generalmente sonreía y no decía nada. Y eso no era porque estuviera triste, sino porque estaba obsevando a la gente... Observaba a todos e intentaba sacar lo mejor de cada situación. Siempre haciendo preguntas a los demás y preguntándome a mi mismo todo... Yo creo que el que más me oía era yo mismo. Fueron muchas preguntas sin respuesta... Pero en mi interior quería ser diferente: diferente a los que me rodeaban, diferente a mis compañeros de curso. Eso significaba nadar contra la corriente y tener una determinación personal de santidad. Aún me veo nadando contra la corriente y necesitando ayuda muchas veces.

Quiero ser sincero otra vez... Necesito expresar parte de lo que me motiva a seguir. Creo que muchas veces estuve a punto de caer en la depresión y de encerrarme mucho más de lo que estaba. Pero creo que el Padre hizo algo poderoso en mí, algo que no puedo creer y que me hizo sentirme especial para él otra vez. Hay veces que me pregunto: ¿Por qué hemos vivido tanta adversidad? ¿Por qué tantas oposiciones para lograr cosas? Y muchas veces fue inevitable compararme con otras personas o familias que estaban en la misma condición que yo... Y eso me daba más tristeza, al ver las injusticias de la vida. Pero eso ha cambiado.... Aunque muchas veces he sufrido y llorado y pataleado, Dios me ha hecho más fuerte y he podido conocerle mucho más.

Después de tanto dudar, llorar, buscar ayuda, encerrarme y no querer salir, acostarme y sufrir, ha llegado el tiempo de hablar y dejar atrás los momentos difíciles para dar paso a los nuevos sueños que Dios tiene para mí. Pero me he dado cuenta que si no decido avanzar, nunca veré las promesas que Él tiene para mi vida...

Quiero ser sincero... Aún recuerdo cuando me bauticé y un amigo me dijo de parte de Dios: "Restaurarás a muchas personas". Cuando recuerdo eso, siempre veo luz. Y siempre veo que aunque el viaje ha sido largo y tempestuoso, hay personas que me necesitan. Y no porque yo tenga una gran capacidad o que mi vida sea la que les impacte, sino porque tengo algo que ellos no tienen... algo que puede hacer la diferencia, y eso es Jesús... Hay veces que voy caminando por la calle y veo a hombres y mujeres vagabundos y a mendigos sin dientes y desaseados. He visto que muchas personas dicen: "Ellos se lo buscaron, ellos no han querido trabajar... ellos buscaron su fracaso y lo han encontrado. Ahora que no vengan a mendigar estos ordinarios". Eso me duele profundamente. Porque cuando paso frente a ellos, siento el llamado de parte de Dios para los más necesitados... Hay veces que he dicho: "Pero Señor! Yo no soy capaz... cómo podré??" Pero sólo siento en mí como un fuego que me apasiona, un fuego que consume mis debilidades, mis fracasos, mis noches llorando en la cama y consume todo mi pasado por causa de aquellos que le necesitan a Él. Y Dios diciéndome: "No temas..."

Quiero ser sincero... Ya no es mi tiempo de callar... es tiempo de enfrentar los temores, ser sanado y emprender un camino bajo el molde que Dios quiera hacer en mí.

"Heme aquí... envíame donde quieras y con quien quieras"

La cultura del balcón

Algunos gritaban por allá. Los de acá aplaudían y gritaban. "Llévense a la vieja loca", se escuchaba por ahí. Desde muchos balcone...