"Señor, que en esta mesa estés con nosotros y no seamos dos los que estamos comiendo, sino seamos tres. Amén".18 de septiembre 2006. Todos habían salido... mis hermanos, casados, habían ido a comer donde sus respectivos suegros. Mi papá y mis hermanos pequeños fueron donde unos tíos. Quedé solo con mi madre para almorzar. Fue un día triste. Por fuera, el mundo se alegraba entre cuecas, empanadas y anticuchos. Pero en nuestra casa, reinaba el duelo por relaciones tensas, desarmadas, y heridas abiertas. Cuando almorzamos, oré la oración de arriba, mientras era inevitable dejar caer una lágrima... Estábamos tristes y angustiados.
Tratando hoy de despertar bien, me puse a pensar en todo este proceso... Caminando alrededor de la mesa de centro, vi que volaban en mi mente las opiniones de todas las personas que hablaban acerca de nuestro caso. Y me dije a mí mismo: "Estás cansado... ya ni siquiera te inmuta lo que antes sí lo hacía. A lo largo de tu vida, has vivido escapando de las situaciones adversas, y al parecer has huido de las personas por miedo a quedar mal con ellas y a no causar más problemas de los que hay... Tu vida ha sido una huida de los problemas. Cada vez que había discusiones, te parabas de la mesa y te ibas a encerrar... Has tenido miedo... no has querido enfrentar y te has cansado. Y has estado solo... has debido soportar a fuerza de problemas el hecho de compartir tu vida con el sacrificio. Y ahora, ¿por qué lloras? ¿cuál es el motivo que hace doler tu interior? Has estado cansado de ser hombre... deseando por un día estar lejos de todo y de todos. Has estado cansado de ser cristiano, preguntándote: ¿de qué valen las buenas intenciones si después viene gente que las destruye?".
Y en eso viene la voz de Dios: "Por un momento te abandoné para que conocieras el corazón del hombre, pero te recogeré otra vez porque te amo".Es un constante lidiar con los más diversos caracteres: algunos muy fuertes y amenazantes y otros muy silenciosos y guardados en sí mismos. Entre medio, el llanto de los niños me hace aterrizar a la realidad. "Debes ir a ver qué están haciendo, David"... Mientras voy, me digo: "Tienes que estudiar... y tienes 3 pruebas...". Es una constante de hace ya dos años y medio. Si no fuera por Dios, estaría sumido en la depresión, y ya las circunstancias me hubieran quitado el sentido de seguir viviendo.
Mientras doy vueltas me pregunto: "¿Por qué mis hermanos se casaron? ¿No debieran haber estado aquí conmigo?". Y en ese momento no me queda nada más que decir. El silencio de la casa que esta solitaria me acompaña, y un sonido a la distancia me dice: "Tranquilo, todo estará bien..."
Es un constante perdonar... No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, sino se acumulará y la herida se hará más profunda. ¿Saben ustedes lo que es vivir 2 años bajo tensión? ¿A ustedes sus padres los apoyan emocionalmente? ¿Saben lo que es vivir sobresaltado por el sonido del teléfono, pensando que nuevamente hay que enfrentar los problemas y discusiones? Si lo han vivido, entenderán lo que quiero decir.
Buscando la causa de lo vivido, siempre llego al mismo lugar: "Gracias Señor por lo que estoy viviendo. Te adoro en medio de la adversidad. Socórreme pronto y guíame que sino moriría en la tristeza, y hazme vivir en el gozo de saber que estás conmigo. Porque cada vez que he visto la inmensidad de problemas, me has dicho:
"Tranquilo hijo, yo estoy contigo; nunca te dejaré... otros te han dejado, pero yo nunca lo haré, porque te amo y mi corazón se ha estremecido a causa de lo que has vivido". Nunca he visto que cambies las circunstancias de mi familia, pero sí veo que me has cambiado a mí, y te agradezco por eso. Y ahora no te pido que cambies abruptamente las circunstancias, sino que sigas cambiando y purificando mi corazón, atrayéndome otra vez hacia ti, quizás en un acorde de guitarra, en una carta para ti, o en el mejor de los paseos que hemos dado juntos. Yo ahí te amaba con intensidad, y te decía cuánto anhelaba estar contigo, una y otra vez. Soy el mismo niño que desea estar ahí, pese a los problemas, amándote en extremo, y hablando a los demás de ti"
Se acerca otro 18... La oración será otra, lo sé...