Dios se encargó de hacer todo de nuevo, con un nuevo comienzo. Les invito a celebrar conmigo los milagros increíbles que Él hace cuando le creemos!!
21 de diciembre de 2011
Agradecido por mis papás
12 de diciembre de 2011
El Dios de la Navidad
7 de diciembre de 2011
Esa capacidad de asombro

Me gusta observar a los niños. Lo hice por mucho tiempo con mis hermanas pequeñas cuando salíamos a dar vueltas cerca de la casa. Me quedaba observando su sencillez y su inocencia. Muchas veces nos sentábamos en el pasto a conversar y a contar historias. Una vez les hice ponerle nombre a las estrellas je... Aún recuerdan eso y me da gusto cuando relatan la experiencia... No es malo ser como un niño, especialmente cuando se trata de ser rápidos en dejar el pasado atrás y en perdonar sin rencor. Tampoco es malo cuando adoptamos su sencillez para ver la vida y para tratar a los demás, sin rollos internos y sin tantos cuestionamientos.
Ellos descubren la vida y se asombran de ella a medida que van abriendo los ojos a cosas nuevas. Tal vez por eso Jesús dijo que debíamos ser como ellos para entrar en el reino de los cielos. A veces no se trata de grandes campañas de evangelización o de grandes eventos; se trata de sencillez, de humildad y de algo que tienen los niños y que se puede extrapolar a los espiritual: crecimiento. Los niños crecen por un componente genético, hormonal y también porque hacen ejercicio y descansan. El niño vive el día a día. A veces no puede dormir en la noche porque el papá le prometió que al otro día saldrían a la playa. Ansioso, espera que despunte el alba y que llegue la hora de cargar el equipaje y partir.
A veces nos falta algo de eso para agradecer por todo lo que Dios nos ha dado: "capacidad de asombro y de expectación". Cuando tengamos una pizca de eso, estaremos muy cerca del reino de los cielos.
1 de diciembre de 2011
El motivo del agradecimiento

Un jefe complicado. Un compañero de universidad insoportable. Un pasajero que en la micro me empujó sin pedir disculpas. Un papá mal genio. Una muerte no esperada. Etc. Son tantos los motivos por los cuales podríamos quejarnos... Nos quejamos por la relación que tenemos con otros, porque hace calor o porque hace frío. A veces nunca nos saciamos. Decimos: "Si cumplo esto en mi vida, voy a ser feliz", y cuando llega eso, inmediatamente aspiramos a más y nos sentimos vacíos de nuevo.
24 de noviembre de 2011
Años dando vueltas
4 de noviembre de 2011
[...]
1 de noviembre de 2011
Llamados a predicar, no a condenar
19 de octubre de 2011
Una pasión que no pasa de moda

Ella no es tímida; al contrario, las historias que trae consigo, son narraciones llenas de detalles y emoción. Una misma historia tal vez puede ser contada con mucho detalle y varias veces. Me gusta escucharla y conocerla más. A pesar de que he crecido, aún me gusta que me mire como un niño y que cuando llegue me apriete la mejilla y me llame "Davicito". Su incondicionalidad es una de las cualidades que más llaman mi atención.
13 de octubre de 2011
Una relación genuina contigo... eso deseo
3 de octubre de 2011
Lo único que importa en la vida
Muchas veces uno cede ante las presiones sociales: mayor éxito, mayor status socioeconómico, mayores títulos, mayores cursos, mayores vestimentas, etc. Y así perdemos nuestra vida entre las apariencias y las ganas de "surgir". Nos afanamos y pensamos que esa es la única manera de seguir adelante.
A veces a vida es más simple que eso. Un gesto. Un abrazo. Una risa de un niño. Un bebé que sonríe. ¿Acaso eso no es vida? A veces uno busca surgir bajo las normas que impone la sociedad... una sociedad que basa sus intereses en el dinero, en las apariencias y en la vanagloria.
Sin embargo....
todo aquello es frágil... todo aquello se destruye fácilmente. Ante cualquier terremoto en la vida, los títulos no sirven y no nos salva la marca de nuestra vestimenta. No nos ayuda en nada el vivir arriba de Plaza Italia ni el restaurant donde vamos a comer. Ante la vida, lo que más importa es buscar de todo corazón al Señor.. y en eso se resume todo. Porque si él dijo que no nos afanáramos por lo que vestiremos o comeremos, entonces podemos confiar en que su corazón está con nosotros para darnos todo lo necesario. Lo que pasa es que a veces para nosotros es más necesario un título, un trabajo o un buen status, que su presencia y que participar de su plan y voluntad.
todo aquello es frágil, pero nuestro Dios es fuerte. Todo aquello es pobre en sí mismo, pero nuestro Dios es rico. Todo aquello se destruye con un terremoto, pero nuestro Dios sostiene nuestros cuerpos y nuestras almas con Su brazo fuerte.
"Señor... tú eres lo más importante... tú eres mi fuerza... Solamente llévame a encontrar la felicidad en tu presencia. En tu presencia hay plenitud de gozo"
21 de septiembre de 2011
Situaciones incómodas
Por mucho tiempo ese fue mi pensamiento: "¿qué irán a pensar/decir los demás de lo que opine o piense?". Muchas veces lo disfrazaba con argumentos relacionados con el bajo perfil o con el famoso "yo soy así" (la peor excusa). Lo cierto es que en este último tiempo, el Señor me ha estado mostrando aquellas áreas de mi vida en las que me estoy escondiendo de los demás. Una de ellas es esta: el poder alzar la voz. Recuerdo que hace 3 semanas oré al Señor, pidiendo que me ayudara a superar esto, porque muchas veces me sentía pasado a llevar en mi trabajo por opiniones que daban mis compañeras, o por circunstancias de la vida en donde me enojaba conmigo mismo por no tener la capacidad de actuar a tiempo y quedarme impávido observando sin hacer nada. Y su respuesta fueron problemas je... Hace 2 semanas tuve un conflicto con una compañera de trabajo en donde me sentí muy desafiado a hablar acerca de lo que pensaba. Hace poco también tuve un conflicto con una paciente muy conflictiva que fue un desafío multiplicado por dos. Esas circunstancias me hicieron pensar que muchas veces me quedaba observando a las personas y no reaccionaba a "parar el carro" como se dice, o a dar mi opinión, por más contraria que sea a la de la mayoría.
En el poco tiempo que llevo trabajando me he dado cuenta que todos hablan de todos... es fome que a veces uno escuche cómo hablan mal de manera excesiva de un compañero de trabajo. Uno no debe guiarse por lo que los demás puedan decir de uno, como si eso dictara mi forma de ser. Uno tiene que ser como es no más, sin cuestionarse si eso se adapta a lo que los demás quieren. Eso no quiere decir que uno tenga licencia para ofender a todos o pasar a llevar, pero sí que lo acepten a uno como es, así como uno acepta a los demás con sus defectos. Hay veces en que la gente es hiriente para decir las cosas... Me dijeron una vez que era "pasivo" y eso me hizo enojar mucho internamente. Pero meditándolo mejor, me di cuenta que era el Señor quien estaba hablando a través de todas estas situaciones incómodas.
Como diría mi amigo Carlos Hernández, Dios usa esas circunstancias incómodas para moldearnos y devolvernos a la imagen original que Él tenía de nosotros. Y estoy seguro que Dios me ha creado para que avance seguro de quién soy en él y los dones y talentos que ha puesto en mi corazón. También he llegado a la conclusión que la gente siempre va a hablar de todos y de uno... y que lo más importante es buscar agradar el corazón de Dios a toda costa.
La cultura del balcón
Algunos gritaban por allá. Los de acá aplaudían y gritaban. "Llévense a la vieja loca", se escuchaba por ahí. Desde muchos balcone...
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Siempre me ha llamado profundamente la atención la forma en que Jesús se reveló a las mujeres. Era una manera especial. Si no es así, pregún...
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La noche era fría y una pocas estrellas en el cielo auguraban un amanecer nublado y helado. Caminaba solo, sin nada que entorpeciera el flui...