Dios se encargó de hacer todo de nuevo, con un nuevo comienzo. Les invito a celebrar conmigo los milagros increíbles que Él hace cuando le creemos!!
5 de marzo de 2008
Al lado de la línea de tren
A veces me han dado ganas de volver a la misma línea donde compartíamos nuestro tiempo. Donde eras mi padre que siempre esperaba, el que siempre estaba cuando yo lo necesitaba y al que podía subirme encima sin que se enojara o me dañara. Me dan ganas de volver a la misma parte donde bajo la línea del tren no hay nada y ver que ahora puedo pasar de pie sin temer a caerme... Quizás verme en el espejo y darme cuenta que me parezco a ti, que tus ojos se calcaron en los míos y que tu piel tiene la misma textura mía...
Algún día te invitaré a caminar a esa línea otra vez, para que pasemos abrazados el mismo lugar donde yo pasaba agachado. Sé que pese a todo, la vida nos volverá a juntar otra vez y podré mirarte a los ojos sin tener argumentos, sin acusarte de nada...
Algún día te invitaré a leer este blog, para que entiendas lo que he vivido y para que sepas lo mucho que te amo y cuanto deseo estar contigo. Y así el pasado se irá borrando como ahora, y podré decirte que no me debes nada y que te he perdonado de aquí en adelante. Sólo quedarán los recuerdos en los cuales estuve yo junto a ti, al lado de una línea del tren, caminando por un camino que inventamos los dos y que nadie más puede transitar. Sólo allí volveré a estar en familia, tal y como me lo prometió el Señor.
Feliz cumpleaños papá...
25 de febrero de 2008
A tu lado...

18 de febrero de 2008
Corazón valiente

3 de febrero de 2008
Un grito desesperado
Dime Dios, si podré perdonar esta vez. Dime si otra vez podrás transformar esta humillación en victoria. Dime si estás al control de todo. Dime me hablarás de nuevo y podré ser libre... más y más...
Te necesito más que nunca, mientras cada letra lleva el sello de mis dolores, de mis deseos intensos de caminar tocando el viento, de correr sintiendo el olor a pasto fresco. Dime si otra vez saldré victorioso de esta. Me siento consumido, cansado, sediento y hambriento de ti... oh Señor...
Que alguien me diga si todo esto pasará alguna vez. Si podré dejar de hacer caso a esas palabras de maldición con las cuales mi papá me daña cada cierto tiempo. Y callo, lo guardo... llorando en el secreto, donde nadie pueda tener sospechas de que estoy triste... o de que soy tan débil en mi corazón...
En estos tiempos no sé más que adorar, no sé más que agradecer, pues eso es lo que me enseñó el Señor cuando estuviera en tiempos de tempestad. Algún día descansaré y veré en mis hijos el fruto de un nuevo tiempo para mí... Algún día sentaré a mi papá y le diré: "eres mi amigo", aunque me destruiste y aunque derrumbaste sobre mí tu violencia, recibiendo tus golpes de espada verbales. Algún día lo abrazaré sin prejuicios y sin argumentos diciéndole que no me debe nada y que ya olvidé todo lo sucedido. Mientras tanto... espero en Dios lo que venga, como a un niño que expectante espera la sorpresa de su padre, que esta vez lo recibe con brazos fuertes y amor incondicional.
31 de enero de 2008
El nudo de lo que Dios espera de mí

En un momento de mi vida recuerdo que sentía culpa si llegaba cinco minutos tarde a orar en el tiempo que había dispuesto para eso. Obviamente si me pasaba de la hora orando, mi conciencia salía más que tranquila. Hoy me da un poco de risa que haya pensado todo aquello. Y es que confundí el orden de las cosas, entre el necesitar de Dios y el vivir como si le debiese algo. Como si con mis fuerzas le fuera a ser más agradable y fuera a estar más cerca de Él. Pero fui confrontado, y en medio de toda la tribulación fue Dios quien me atrajo.
¿Has confundido el deber con la dependencia de Dios? Claro... tu papá que es cristiano comenta en cada reunión que hay que orar y no ver televisión cuando deberías estar en "las cosas de Dios". Obviamente tu pastor te dice que si oras, después podrás ver los frutos de eso. Estoy cansado de que se predique las cosas con el orden invertido. Dios me reveló que a través de Jesús ya soy agradable ante sus ojos. Dos horas más de oración no me harán más “espiritual” o me hará mucho más aceptable ante Él. Cuando entendemos que ya le somos agradables por el simple hecho de ser sus hijos, entonces es Su amor que nos impulsa a orar y a buscarle con pasión.
¿Acaso Dios espera que ores y ayunes y cumplas con todo? Los fariseos lo hacían... los fariseos escondidos en las iglesias también lo hacen y muchas veces inducen culpa entre las personas. El Espíritu Santo es el Espíritu de gracia que nos ayuda. Antes de buscar a Dios, pídale que lo primero sea amarle con todo el corazón... Sólo así cobró sentido el hecho que me pasara la hora tocando la guitarra con Dios... allí, en la intimidad del amor de Dios comprendí que las notas que tocaban mis dedos eran una canción para Sus oídos. ¿Te cuesta orar? ¿te cuesta ayunar y sientes culpa? La solución no será más culpa ni más horas de oración o ir a la iglesia para sanar la conciencia herida, sino más bien vivir dependiendo de Dios.
Hablemos de nudos..?
28 de enero de 2008
El nudo del "qué dirán"

20 de enero de 2008
El nudo de mis temores

16 de enero de 2008
Mis nudos
Bien podría ser este el perfecto retrato de su vida, una radiografía de sus pensamientos y sus emociones. Y digo radiografía porque se trata de algo que nadie ve a simple vista. ¿Se siente identificado? ¿Cree estar enredado en sus pensamientos?
Muchas veces me he hallado en medio de dudas, luchas internas pero también errores. Todo eso ha hecho que mis pensamientos hilen todo de una vez. Por ejemplo, un problema en cualquier ámbito (familiar, de pareja, académico, etc.) me ha llevado a mezclar todo. Y precisamente el resultado es un nudo dificil de desanudar. Elaborando estrategias y soluciones, nuestras fuerzas se han destinado a buscar de todo para vivir más felices y tener paz. Uno de los nudos que más he tratado de desanudar son mis dudas acerca de lo que Dios me ha dado, cuestionando si en realidad he escogido bien. ¿Ha vivido eso también?
Otros de los nudos es la tristeza. Ella es muchas veces la compañera inevitable de las personalidades melancólicas. La depresión nos lleva a construir redes alrededor nuestro y todo lo que somos llega a estar encarcelado. Esto es más profundo que decir: "Dios te puede salvar de tu depresión". Yo sí creo eso, pero también creo implica un trabajo que demora un tiempo e involucra un proceso de restauración. ¿Estás en depresión? ¿Estás con pensmientos de tristeza más allá de lo normal y que te impiden tener paz? Pues bien... la solución parte por comenzar a desanudar eso nudos.
¿Hablemos de nudos..?
Continuará...
10 de enero de 2008
21 años =)

6 de enero de 2008
Choque de realidades
Esperar... confiar... orar... orar... confiar... esperar...
"Yo he vivido lo mismo que tú... te puedo aconsejar que..."
¿Alguno que lea este blog ha sentido que todas las palabras de ánimo chocan con una barrera que no se puede atravesar? Muchas veces es el choque entre lo que nos dicen las personas cuando estamos mal y lo que queremos escuchar... ¿Qué sucede cuando no se oye la voz de Dios cuando más lo esperamos? Es como si ansiáramos que Dios nos hable y le pidiésemos que nos hable en este preciso instante cuando estamos mal, pero Él guarda silencio. Es el choque entre lo que vivimos y lo que esperamos vivir.
1 de enero de 2008
Dejaré que sople
¿Has sentido que a veces las promesas de Dios se contradicen con las situaciones que vivimos a nuestro alrededor? ¿Has leído alguna vez que Dios es amor y ves a tu alrededor personas con odio que intentan dañarte? ¿Has visto que la palabra de Dios se contradice en esto?
Son preguntas frecuentes que me han impulsado a buscar más de Dios. Sobre todo por encontrar la causa de todo lo que vivo a menudo... Es como si el sufrimiento se hiciera parte de nuestro estilo de vida. Uno de estos días me fui a caminar... Recuerdo que estaba melancólico y necesitaba encontrar en Dios la respuesta. Mientras caminaba las lágrimas volvían a asomar a medida que iba hablando... Comencé a ver que mi vida había estado llena de cambios y que muchos de ellos no tenían ya solución para mí. Cuando viví los momentos más duros de mi vida hace un par de años atrás, vi que todo era una tempestad... Es como si el viento soplase en todos los sentidos... Luego que todo se calmó, me sentí a la deriva, sin saber dónde estaba la voluntad de Dios. Esa sensación no es muy placentera... En eso comencé a pensar en los barcos que estaban en el mar, y creo que vi en eso una gran revelación.
¿Te has sentido tratando de dar explicación a tus sufrimientos en medio de una tormenta de problemas, heridas y temores? Entendí que debía dejar de utilizar mis fuerzas y estrategias para encontrar la solución de todo. Es hora de izar las velas y dejar que el mismo viento que ocasiona las tormentas, esta vez sople sobre mí y me guíe al puerto deseado...
La cultura del balcón
Algunos gritaban por allá. Los de acá aplaudían y gritaban. "Llévense a la vieja loca", se escuchaba por ahí. Desde muchos balcone...
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Siempre me ha llamado profundamente la atención la forma en que Jesús se reveló a las mujeres. Era una manera especial. Si no es así, pregún...
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La noche era fría y una pocas estrellas en el cielo auguraban un amanecer nublado y helado. Caminaba solo, sin nada que entorpeciera el flui...

