Cada cierto tiempo se me hace una necesidad escribir y desahogarme a través de las palabras de un escrito... Estas líneas han sido testigos mudos de la realidad por la cual he pasado. Entre tristezas, risas, consuelo, esperanza, inviernos y veranos, cada grafema es solo una nota que compone esta melodía escrita con el puño del día a día.
Y no puedo esconderme de la realidad al escribir... Muchas veces, como ahora, he estado cansado de los cambios. Hace dos años, mi vida iba con un propósito relativamente fijo. Obviamente con incertidumbres de por medio, pero habían sueños proyectados con la iglesia, familia, etc. Pero bastaron dos años para que todo cambiara. Siento que aún me cuesta entender todo lo que pasó: de pronto todos los amigos que tenía, ya no estaban; la familia que siempre estuvo al lado, de pronto ya no se hizo presente; y la iglesia donde me proyectaba, incluso con mi familia a futuro, también se fue abajo...
Y siento que en todo este tiempo me he dado vueltas sin definirme en nada... La familia aún sigue siendo un tema para mí, y las posibilidades de restaurar las relaciones son imposibles. Eso ha provocado que en ocasiones colapse y termine cuestionándolo todo otra vez. La iglesia es otro de los temas inconclusos. Después de salir de una iglesia, me he hallado buscando mi propósito en otra iglesia, sin poder encontrarlo y sintiendo que no he podido superar lo que viví hace dos años. He pasado por todo tipo de estilos y formas: desde las formas más carismáticas hasta lo tradicional... Desde iglesias de mejor condición social hasta iglesias donde las personas tienen mucha necesidad económica.
La verdad es que los cambios me han cansado, y me hallo en una búsqueda personal sin poder encontrar nada que me haga ver que he llegado al lugar que Dios quiso para mí. Esto es el autoanálisis que he podido hacer las muchas veces que he pensado y conversado el tema...
Los cambios y la espera a veces desesperan...
Sí... a veces quitan las fuerzas.
Señor, tú me has conocido y estudiado,
y en tu hogar estuve cada día,
en una oración, en un escrito o una simple melodía.
Aquí estoy, hasta que mi vida sea menos de mí,
y más de Ti...
Te necesito otra vez, ayúdame!
Dios se encargó de hacer todo de nuevo, con un nuevo comienzo. Les invito a celebrar conmigo los milagros increíbles que Él hace cuando le creemos!!
30 de septiembre de 2007
17 de septiembre de 2007
Ven y ve
Ven y ve lo que has hecho en mí...

que todo ya estaba perdido cuando me hallaste.
Ven que hoy no necesito más que tus ojos
viendo lo que has construido
con tu amor...
Ven y ve lo que has sanado...
Ven que necesito que tu párpados se dirijan otra vez
hacia mí...
Mira lo que antes sangraba,
y que hoy es sólo una cicatriz...
Ven y ve lo que has alegrado...
hoy te agradezco estar aquí,
ven y ve que has restaurado mi vida,
estoy alegre, y nada más!
Ven y ve que hoy salto contigo,
ve que otra es la canción...
Ve lo que me has regalado,
en el silencio y en la soledad,
y que hoy publico con felicidad.
Salta conmigo, Dios.
Te invito a sonreír y a cantar conmigo
la canción que tú y yo hemos compuesto
en nuestra intimidad,
mientras resonaba el SOL, RE y DO mayores.
Ven y ve lo que me has enseñado:
que las pruebas y sacrificios
valen la pena,
sí,
morir para vivir,
perder para ganar,
dar sin esperar recibir.
Ven y ve que no hay mayor causa para adorar
que estés aquí conmigo en silencio,
porque aun mientras callas,
me llenas,
me calmas,
"todo estará bien, hijo"
me alegras,
hoy canto,
te canto,
te adoro.
Tengo fe en Ti...

(desierto florido)
9 de septiembre de 2007
Alrededor de la mesa de centro
"Señor, que en esta mesa estés con nosotros y no seamos dos los que estamos comiendo, sino seamos tres. Amén".
18 de septiembre 2006. Todos habían salido... mis hermanos, casados, habían ido a comer donde sus respectivos suegros. Mi papá y mis hermanos pequeños fueron donde unos tíos. Quedé solo con mi madre para almorzar. Fue un día triste. Por fuera, el mundo se alegraba entre cuecas, empanadas y anticuchos. Pero en nuestra casa, reinaba el duelo por relaciones tensas, desarmadas, y heridas abiertas. Cuando almorzamos, oré la oración de arriba, mientras era inevitable dejar caer una lágrima... Estábamos tristes y angustiados.
Tratando hoy de despertar bien, me puse a pensar en todo este proceso... Caminando alrededor de la mesa de centro, vi que volaban en mi mente las opiniones de todas las personas que hablaban acerca de nuestro caso. Y me dije a mí mismo: "Estás cansado... ya ni siquiera te inmuta lo que antes sí lo hacía. A lo largo de tu vida, has vivido escapando de las situaciones adversas, y al parecer has huido de las personas por miedo a quedar mal con ellas y a no causar más problemas de los que hay... Tu vida ha sido una huida de los problemas. Cada vez que había discusiones, te parabas de la mesa y te ibas a encerrar... Has tenido miedo... no has querido enfrentar y te has cansado. Y has estado solo... has debido soportar a fuerza de problemas el hecho de compartir tu vida con el sacrificio. Y ahora, ¿por qué lloras? ¿cuál es el motivo que hace doler tu interior? Has estado cansado de ser hombre... deseando por un día estar lejos de todo y de todos. Has estado cansado de ser cristiano, preguntándote: ¿de qué valen las buenas intenciones si después viene gente que las destruye?".
Y en eso viene la voz de Dios: "Por un momento te abandoné para que conocieras el corazón del hombre, pero te recogeré otra vez porque te amo".
Es un constante lidiar con los más diversos caracteres: algunos muy fuertes y amenazantes y otros muy silenciosos y guardados en sí mismos. Entre medio, el llanto de los niños me hace aterrizar a la realidad. "Debes ir a ver qué están haciendo, David"... Mientras voy, me digo: "Tienes que estudiar... y tienes 3 pruebas...". Es una constante de hace ya dos años y medio. Si no fuera por Dios, estaría sumido en la depresión, y ya las circunstancias me hubieran quitado el sentido de seguir viviendo.
Mientras doy vueltas me pregunto: "¿Por qué mis hermanos se casaron? ¿No debieran haber estado aquí conmigo?". Y en ese momento no me queda nada más que decir. El silencio de la casa que esta solitaria me acompaña, y un sonido a la distancia me dice: "Tranquilo, todo estará bien..."
Es un constante perdonar... No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, sino se acumulará y la herida se hará más profunda. ¿Saben ustedes lo que es vivir 2 años bajo tensión? ¿A ustedes sus padres los apoyan emocionalmente? ¿Saben lo que es vivir sobresaltado por el sonido del teléfono, pensando que nuevamente hay que enfrentar los problemas y discusiones? Si lo han vivido, entenderán lo que quiero decir.
Buscando la causa de lo vivido, siempre llego al mismo lugar: "Gracias Señor por lo que estoy viviendo. Te adoro en medio de la adversidad. Socórreme pronto y guíame que sino moriría en la tristeza, y hazme vivir en el gozo de saber que estás conmigo. Porque cada vez que he visto la inmensidad de problemas, me has dicho: "Tranquilo hijo, yo estoy contigo; nunca te dejaré... otros te han dejado, pero yo nunca lo haré, porque te amo y mi corazón se ha estremecido a causa de lo que has vivido". Nunca he visto que cambies las circunstancias de mi familia, pero sí veo que me has cambiado a mí, y te agradezco por eso. Y ahora no te pido que cambies abruptamente las circunstancias, sino que sigas cambiando y purificando mi corazón, atrayéndome otra vez hacia ti, quizás en un acorde de guitarra, en una carta para ti, o en el mejor de los paseos que hemos dado juntos. Yo ahí te amaba con intensidad, y te decía cuánto anhelaba estar contigo, una y otra vez. Soy el mismo niño que desea estar ahí, pese a los problemas, amándote en extremo, y hablando a los demás de ti"
Se acerca otro 18... La oración será otra, lo sé...
18 de septiembre 2006. Todos habían salido... mis hermanos, casados, habían ido a comer donde sus respectivos suegros. Mi papá y mis hermanos pequeños fueron donde unos tíos. Quedé solo con mi madre para almorzar. Fue un día triste. Por fuera, el mundo se alegraba entre cuecas, empanadas y anticuchos. Pero en nuestra casa, reinaba el duelo por relaciones tensas, desarmadas, y heridas abiertas. Cuando almorzamos, oré la oración de arriba, mientras era inevitable dejar caer una lágrima... Estábamos tristes y angustiados.
Tratando hoy de despertar bien, me puse a pensar en todo este proceso... Caminando alrededor de la mesa de centro, vi que volaban en mi mente las opiniones de todas las personas que hablaban acerca de nuestro caso. Y me dije a mí mismo: "Estás cansado... ya ni siquiera te inmuta lo que antes sí lo hacía. A lo largo de tu vida, has vivido escapando de las situaciones adversas, y al parecer has huido de las personas por miedo a quedar mal con ellas y a no causar más problemas de los que hay... Tu vida ha sido una huida de los problemas. Cada vez que había discusiones, te parabas de la mesa y te ibas a encerrar... Has tenido miedo... no has querido enfrentar y te has cansado. Y has estado solo... has debido soportar a fuerza de problemas el hecho de compartir tu vida con el sacrificio. Y ahora, ¿por qué lloras? ¿cuál es el motivo que hace doler tu interior? Has estado cansado de ser hombre... deseando por un día estar lejos de todo y de todos. Has estado cansado de ser cristiano, preguntándote: ¿de qué valen las buenas intenciones si después viene gente que las destruye?".
Y en eso viene la voz de Dios: "Por un momento te abandoné para que conocieras el corazón del hombre, pero te recogeré otra vez porque te amo".
Es un constante lidiar con los más diversos caracteres: algunos muy fuertes y amenazantes y otros muy silenciosos y guardados en sí mismos. Entre medio, el llanto de los niños me hace aterrizar a la realidad. "Debes ir a ver qué están haciendo, David"... Mientras voy, me digo: "Tienes que estudiar... y tienes 3 pruebas...". Es una constante de hace ya dos años y medio. Si no fuera por Dios, estaría sumido en la depresión, y ya las circunstancias me hubieran quitado el sentido de seguir viviendo.
Mientras doy vueltas me pregunto: "¿Por qué mis hermanos se casaron? ¿No debieran haber estado aquí conmigo?". Y en ese momento no me queda nada más que decir. El silencio de la casa que esta solitaria me acompaña, y un sonido a la distancia me dice: "Tranquilo, todo estará bien..."
Es un constante perdonar... No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, sino se acumulará y la herida se hará más profunda. ¿Saben ustedes lo que es vivir 2 años bajo tensión? ¿A ustedes sus padres los apoyan emocionalmente? ¿Saben lo que es vivir sobresaltado por el sonido del teléfono, pensando que nuevamente hay que enfrentar los problemas y discusiones? Si lo han vivido, entenderán lo que quiero decir.
Buscando la causa de lo vivido, siempre llego al mismo lugar: "Gracias Señor por lo que estoy viviendo. Te adoro en medio de la adversidad. Socórreme pronto y guíame que sino moriría en la tristeza, y hazme vivir en el gozo de saber que estás conmigo. Porque cada vez que he visto la inmensidad de problemas, me has dicho: "Tranquilo hijo, yo estoy contigo; nunca te dejaré... otros te han dejado, pero yo nunca lo haré, porque te amo y mi corazón se ha estremecido a causa de lo que has vivido". Nunca he visto que cambies las circunstancias de mi familia, pero sí veo que me has cambiado a mí, y te agradezco por eso. Y ahora no te pido que cambies abruptamente las circunstancias, sino que sigas cambiando y purificando mi corazón, atrayéndome otra vez hacia ti, quizás en un acorde de guitarra, en una carta para ti, o en el mejor de los paseos que hemos dado juntos. Yo ahí te amaba con intensidad, y te decía cuánto anhelaba estar contigo, una y otra vez. Soy el mismo niño que desea estar ahí, pese a los problemas, amándote en extremo, y hablando a los demás de ti"
Se acerca otro 18... La oración será otra, lo sé...
1 de septiembre de 2007
Mi secreto

"¿Quieres vivir más intensamente en la presencia de Dios? Entonces no rehúses ser confrontado con la verdad. ¿Anhelas subir a una dimensión más alta? Pues debes cruzar el estrecho puente que lleva al corazón a rendirse. ¿Estás quejándote de una "cárcel" de la que quieres salir? ¿Por qué no escuchas Su tierna voz apuntando al secreto de tu corazón?
¿Estás huyendo a Tarsis, como Jonás? ¿Estás llorando porque no percibes a Dios? ¿No lo has oído? Está gritando en las olas y silbando en el viento. Su ojo te sigue y su alma te extraña.
No te extrañes si de camino te sorprende Su amor..."
¿Estás huyendo a Tarsis, como Jonás? ¿Estás llorando porque no percibes a Dios? ¿No lo has oído? Está gritando en las olas y silbando en el viento. Su ojo te sigue y su alma te extraña.
No te extrañes si de camino te sorprende Su amor..."
Danilo Montero, "El abrazo del Padre"
Estando en el pozo de la desesperación, la noche se hacía fría y cada vez más difícil de resistir. Desde allí las voces de esperanza se escuchan a lo lejos y los recuerdo vuelven a aflorar, como cuando brota el pasto en lugares de desierto. Allí, cuando todo parece que va a morir, cuando todo parece una constante desesperanza; allí, donde se necesita un padre que te ame sin reproches y sin condiciones; allí donde un abrazo tiene mayor precio que mil palabras a lo lejos...
Estando en el pozo, Dios me habló y me llevó a confrontar mi corazón, a confrontar mis más profundos sentimientos y mis más profundos dolores y heridas. Allí es donde uno cree que tiene en todo la razón y que lleva la verdad en las espaldas, lo cual no es así... En medio de gran dolor, pareciera que los dientes que mostraba cuando reía, hubieran sido cubiertos para siempre por los labios temblorosos del que llora desesperado por salir pronto, por ser libre en poco tiempo, por escalar el pozo en el que un día me vi atrapado. El secreto de todo no está en las circunstancias, ni en las personas, ni siquiera en que si algún día los problemas se solucionarán... El secreto se entremete en los profundos resquisios de un corazón que debe ser sanado y debe descansar.
Estando a oscuras vi que mis lágrimas brotaban sin permiso, aguantando todo el día el poder descargar lo que llevo a cuestas... A oscuras, donde nadie me ve más que el que a veces me habla... Es Dios llamando al Job a quien ha hecho sufrir sin causa aparente. A quien a hecho pasar lo terrible, pero con el único propósito atraerlo hacia sí mismo y de que pueda verlo en persona, de poder tocar su rostro, de palpar sus manos, de conversar con él una hora, de escuchar la voz que llama entre los torbellinos de la vida, de saber que alguien más allá de los problemas ama sin límite al que necesita Su ayuda... Es el Padre que siempre necesité... El mismo que me habla entre los cánticos agudos de los pájaros y que me eleva otra vez, y me hace volar entre los recónditos parajes de Su corazón. Él me hizo enamorarme de Sus brazos y ser débil ante Su voz. Él me conquistó en medio del pozo con sólo oírle, y me prometió que saldría de allí para poder hablar de Él a otros. Esperando eso, clamo para seguir escuchando esa voz, palpando Su cara, y tocando sus brazos en el tierno abrazo de Padre protector. Yo siempre lo amé, yo siempre lo necesité, y desde niño mis brazos se extendieron hacia Él...
No me extrañaré si mientras voy caminando me sorprende Su abrazo de amor...
Estando en el pozo de la desesperación, la noche se hacía fría y cada vez más difícil de resistir. Desde allí las voces de esperanza se escuchan a lo lejos y los recuerdo vuelven a aflorar, como cuando brota el pasto en lugares de desierto. Allí, cuando todo parece que va a morir, cuando todo parece una constante desesperanza; allí, donde se necesita un padre que te ame sin reproches y sin condiciones; allí donde un abrazo tiene mayor precio que mil palabras a lo lejos...
Estando en el pozo, Dios me habló y me llevó a confrontar mi corazón, a confrontar mis más profundos sentimientos y mis más profundos dolores y heridas. Allí es donde uno cree que tiene en todo la razón y que lleva la verdad en las espaldas, lo cual no es así... En medio de gran dolor, pareciera que los dientes que mostraba cuando reía, hubieran sido cubiertos para siempre por los labios temblorosos del que llora desesperado por salir pronto, por ser libre en poco tiempo, por escalar el pozo en el que un día me vi atrapado. El secreto de todo no está en las circunstancias, ni en las personas, ni siquiera en que si algún día los problemas se solucionarán... El secreto se entremete en los profundos resquisios de un corazón que debe ser sanado y debe descansar.
Estando a oscuras vi que mis lágrimas brotaban sin permiso, aguantando todo el día el poder descargar lo que llevo a cuestas... A oscuras, donde nadie me ve más que el que a veces me habla... Es Dios llamando al Job a quien ha hecho sufrir sin causa aparente. A quien a hecho pasar lo terrible, pero con el único propósito atraerlo hacia sí mismo y de que pueda verlo en persona, de poder tocar su rostro, de palpar sus manos, de conversar con él una hora, de escuchar la voz que llama entre los torbellinos de la vida, de saber que alguien más allá de los problemas ama sin límite al que necesita Su ayuda... Es el Padre que siempre necesité... El mismo que me habla entre los cánticos agudos de los pájaros y que me eleva otra vez, y me hace volar entre los recónditos parajes de Su corazón. Él me hizo enamorarme de Sus brazos y ser débil ante Su voz. Él me conquistó en medio del pozo con sólo oírle, y me prometió que saldría de allí para poder hablar de Él a otros. Esperando eso, clamo para seguir escuchando esa voz, palpando Su cara, y tocando sus brazos en el tierno abrazo de Padre protector. Yo siempre lo amé, yo siempre lo necesité, y desde niño mis brazos se extendieron hacia Él...
No me extrañaré si mientras voy caminando me sorprende Su abrazo de amor...
28 de agosto de 2007
Que no te roben el gozo

La alegría es la manifestación de la libertad de Dios en nuestras vidas. Por eso mismo, el gozo es la fuerza que nos ayuda a mantenernos firmes en medio de la adversidad. Acerca de esto, Dios me ha estado hablando estos días.
Pensaba en lo siguiente:
- Cada vez que hubo momentos en mi vida que hicieron que me culpase, perdí la alegría, entonces el camino de Dios era difícil.
- Cada vez que veía el futuro y soñaba cosas grandes, veía mi interior y perdía el gozo de soñar.
- Cada vez que vi peleas y discusiones, el diablo me robó el gozo...
- Cada vez que pensé que no podría más, el gozo se fue.
- Cada vez que leía: "El gozo es nuestra fortaleza" en Nehemías, me preguntaba cómo el gozo podría hacer que milagrosamente lograra avanzar en medio de la adversidad.
- Entonces no creía... sólo pensaba y aceptaba que eso podía ser... Es como todas las cosas que pensamos acerca de Dios: las aceptamos, pero no creemos verdaderamente que sean para nosotros. Porque todos dicen que el amor de Dios va más allá de nuestra imaginación... Claro... eso lo aceptamos, pero no lo vivimos.
- Vivir el gozo es distinto a aceptar que existe el gozo de Dios.
- Las antiguas generaciones (padres, abuelos), nos transmitieron sus deseos no cumplidos, sus fracasos, sus quejas.
- El gozo de Dios viene por un cambio de mentalidad en Su presencia.
¿Saben por qué amo tanto a Dios? Porque es capaz de hacerme soñar con una sola palabra y hacrme libre con sólo un toque de Él. Por eso mismo, hoy escribo acerca del que me quita el pensamiento diariamente, el que me hace componer canciones mientras camino, el que me hace ser sensible a su voz. Hay sanidad para todo aquel que quiera tomarla...
Quisiera que tan sólo este escrito sea continuado con cada experiencia del que lo lee, y que juntos construyamos un gran libro que trate de Él, que trate de su gracia y de cuánto nos ha liberado. Es nuestro tiempo, nuestro tiempo de restauración... Estoy contento!!! Dios ya me había dicho una vez: "Yo te pondré entre los grandes", y creo que ya está comenzando.
Es el tiempo de mi generación, es el tiempo de dejar de pensar en el pasado y seamos capaces de ser hombres y mujeres de fe que vean más allá de sus capacidades y de sus recursos. Generación que no transmita los fracasos del pasado, sino que traspase los sueños del futuro, que no se construyen con falsas promesas de un cielo eterno, sino que comienza en el día a día, hasta que estemos con Él. Generación que sepa avivar a los suyos, que sepa ayudar a los devalidos, que sepa construir con el amor y la sanidad del Padre.
Sueño con que mi generación haga historia... Y delante de nosotros la bandera del gozo y la restauración de Dios.
23 de agosto de 2007
Tú das uno y él dará tres

Viví pensando que Dios me castigaría por todo lo malo que hacía... Vivía atrapado a una mentalidad de "hacer para obtener". Mis preguntas a veces bordeaban la desesperación al ver que mis intenciones de portarme bien con mis padres no resultaban. Infinitas horas dando vueltas a cómo hacer para ser mejor cristiano... Quizás esos eran simples pensamientos de niño-adolescente. A veces lo que los padres ignoran es que existe una cierta edad en que absorbemos todo de ellos, y si nos dicen algo de nosotros, todo lo creemos. Somos niños... receptores de todo...
Viví actuando por lograr que Dios me diera algo de Él: quizás algún don, y me propuse esforzarme con tal de que Él viera mi vida y se agradara de mí. Entonces todo giraba en torno a lo que yo podía hacer con mi vida, mientras pedía ayuda a Dios sin pedirle que me mostrara Su verdadero corazón.
Era de suponerse que cualquier error iba a ser pagado de alguna manera y que la gran espalda de Dios estaría contra mí. Eso estaba lejos de ser real. Una vez leí algo que me llamó mucho la atención: "Cuando tú das un paso hacia el Padre, Él dará tres hacia ti". Precisamente está más interesado en nuestras vidas que nosotros en la suya. Que extraño suena eso... Y pensar que viví atrapado en una mentalidad en la cual Dios no me aceptaba tal cual soy. Eso me liberó de traumas del pasado y me ayudó a perdonarme a mí mismo.
Por eso estoy convencido más aún de que el amor del Padre es suficiente para mí... La vida eterna empezó justo cuando él decidió empezar el plan conmigo. Y que ahora agradezco todo lo que he vivido con tal de tocar Su corazón y de verlo alegre cuando le canto mis canciones o escribo sobre Él. En él no hay límites, en él no hay más que ganas de restaurarlo todo.
17 de agosto de 2007
¿Quién soy?
En el colegio recuerdo que una vez nos hicieron esta pregunta. La respuesta a este cuestionamiento es la llamada "identidad". A medida que pasa el tiempo, me doy cuenta que este tema es más profundo de lo que pensaba. ¿De qué manera la autoimagen tiene repercusión en lo que hacemos y decidimos? ¿De qué manera la identidad gobierna nuestra esencia de personas?
Un padre puede dañar la identidad del hijo fácilmente... Tan fácilmente que tiene el poder atar el futuro de ese niño. ¿Cómo la ata? La respuesta se haya en las conductas de cobardía, de baja autoestima y de deseo de demostrar a todos cuán capaz se es.
Dios está dispuesto a sanar nuestra identidad y a llevarnos hacia dónde menos pensamos. Quizás existe un solo requisito: dejarse llevar por Él. Se ve tan simple... lo he orado, lo he anhelado, pero cuando llega el momento de decidir, al parecer los gustos personales y los intereses han podido más. Para que Dios nos sane completamente y nos enseñe quiénes somos y lo que somos capaces de hacer, debemos vaciarnos de nuestros propios conceptos acerca de nosotros mismos. Ese "yo no puedo" que gobierna nuestros pensamientos, como un fantasma que aparece cada vez que queremos emprender algo, debe ser dejado ante Él.
La mejor respuesta a la pregunta del título es la que el Señor nos pueda dar... Si Él dice que yo puedo, entonces yo puedo. Si dice que Él es mi más grande admirador y que goza al ver mis avances, entonces podemos disfrutar de lo que piensa de nosotros. Si estamos en dificultad y Él dice que estará con nosotros, entonces podemos tener fe y seguir caminando.
La mejor respuesta a mi interrogante es la que Sus labios puedan articular. Mmmm, sólo ahí tiene sentido lo que hace ya miles de años se nos ha predicado...
"La verdadera diferencia entre un cristiano y un "cristiano" es una experiencia viva contigo... Nada hay como eso, no hay nadie como tú. Con tu sanidad has reconstruido ladrillo a ladrillo la identidad que un día se vino abajo. Con tu sanidad he preferido dejar de lado lo que yo pienso que es lo correcto y lo más cómodo para mí, y buscar lo que tú crees que es correcto y lo mejor para mí, aunque me sienta incómodo. Con tu sanidad he aprendido a amar y a renunciar a mí mismo... Con tu sanidad, palabra a palabra he leído lo que has escrito acerca de mí. Poco a poco he leído el libro con el cual te inspiraste a crearme un día y a permitir que pasara todo lo que pasé con el propósito de atraerme hacia a ti y a decirme todo lo que soy capaz. Con tu sanidad, has contraargumentado mi autoimagen, y has construido capítulos enteros de lo que piensas de mí... Aún sigo leyendo, aunque a veces no logro entender...
Amén"
Un padre puede dañar la identidad del hijo fácilmente... Tan fácilmente que tiene el poder atar el futuro de ese niño. ¿Cómo la ata? La respuesta se haya en las conductas de cobardía, de baja autoestima y de deseo de demostrar a todos cuán capaz se es.
Dios está dispuesto a sanar nuestra identidad y a llevarnos hacia dónde menos pensamos. Quizás existe un solo requisito: dejarse llevar por Él. Se ve tan simple... lo he orado, lo he anhelado, pero cuando llega el momento de decidir, al parecer los gustos personales y los intereses han podido más. Para que Dios nos sane completamente y nos enseñe quiénes somos y lo que somos capaces de hacer, debemos vaciarnos de nuestros propios conceptos acerca de nosotros mismos. Ese "yo no puedo" que gobierna nuestros pensamientos, como un fantasma que aparece cada vez que queremos emprender algo, debe ser dejado ante Él.
La mejor respuesta a la pregunta del título es la que el Señor nos pueda dar... Si Él dice que yo puedo, entonces yo puedo. Si dice que Él es mi más grande admirador y que goza al ver mis avances, entonces podemos disfrutar de lo que piensa de nosotros. Si estamos en dificultad y Él dice que estará con nosotros, entonces podemos tener fe y seguir caminando.
La mejor respuesta a mi interrogante es la que Sus labios puedan articular. Mmmm, sólo ahí tiene sentido lo que hace ya miles de años se nos ha predicado...
"La verdadera diferencia entre un cristiano y un "cristiano" es una experiencia viva contigo... Nada hay como eso, no hay nadie como tú. Con tu sanidad has reconstruido ladrillo a ladrillo la identidad que un día se vino abajo. Con tu sanidad he preferido dejar de lado lo que yo pienso que es lo correcto y lo más cómodo para mí, y buscar lo que tú crees que es correcto y lo mejor para mí, aunque me sienta incómodo. Con tu sanidad he aprendido a amar y a renunciar a mí mismo... Con tu sanidad, palabra a palabra he leído lo que has escrito acerca de mí. Poco a poco he leído el libro con el cual te inspiraste a crearme un día y a permitir que pasara todo lo que pasé con el propósito de atraerme hacia a ti y a decirme todo lo que soy capaz. Con tu sanidad, has contraargumentado mi autoimagen, y has construido capítulos enteros de lo que piensas de mí... Aún sigo leyendo, aunque a veces no logro entender...
Amén"
13 de agosto de 2007
Que me halle trabajando

Frecuentemente he escuchado la expresión: "Cristo viene pronto". La condición actual del mundo e incluso de la misma iglesia hace llegar a tal conclusión. Y me llama la atención que esa sola expresión traiga consigo un desgano tan grande... Es como que si se estuviera por cerrar la fábrica y se comenzaran a guardar todos los materiales, y se estuvieran dando los finiquitos de los empleados... Y todos los trabajadores se van yendo a descansar a sus casas a "esperar que Cristo venga".
Mmmm, eso me da que pensar. Porque si viniera el jefe de la fábrica, yo quisiera que me hallara trabajando de manera que al venir a mí, yo le pueda decir todo lo que produje con todos los insumos que me dejó. Eso, utilizando un lenguaje figurado. No hay mucho que agregar: si Cristo viene o no, quiero que me halle trabajando en el propósito que me dio, y no esperando de brazos cruzados a ver si se ve alguna señal en los cielos. Para mí tal expresión me urgiría más a buscar formas y estrategias que logren captar la atención de una sociedad que necesita de Dios.
La fábrica esta recibiendo postulantes... Postulantes con pasión por Dios y compasión por las personas.
8 de agosto de 2007
Antes de tocar tierra firme, están sus brazos

Siempre veía la incomodidad de estar en la mitad de un proceso largo que como persona he pasado. Muchas veces le dije a Dios que estaba cansado de mi realidad, de no poder calzar en ningún lado, de no sentirme realizado en ningún lugar. Era como estar volando sin tocar tierra firme...
Pero hoy... mientras le cantaba una canción, de pronto comencé a cantar una canción que hablaba de cómo un niño pequeño desea alcanzar los brazos de su padre. Eso lo hacen sin temor de no tocar el suelo firme... El niño desea los brazos de su padre para estar seguro, y dependiendo de él... No sentirnos plenos es doloroso, se sufre, es incómodo... Pero hay algo más: es la mejor oportunidad de clamar con un grito interior al Padre.
¿Acaso cambiarán las circunstancias? Yo creo que no... Pero si estarán los brazos de Él esperándonos. Y yo creo eso... yo creo en el que me sanó, en el que me levanta el ánimo día a día.
Yo quiero ser como esos niños que desean ver más alto, y aunque no toque tierra firme, pueda alzar los brazos y pedir que Dios me levante otra vez y me permita salir de la realidad en que estoy viviendo. Mi canción hoy fue libre, hoy fue queriendo depender de Él.
Has pasado la dificultad de sentirte incómodo??? Antes de llegar a tierra firme, debes experimentar la altura de los brazos del Padre. ¿Deseas ser llevado en brazos y cantando esta misma canción?
4 de agosto de 2007
Oración

"Yo quisiera entender lo que sucede a mi alrededor... Lo que sucede en mi familia... Quisiera hacer muchas cosas... Pero por sobre todo, creo que hoy será la oración más sencilla que alguna vez haya podido hacerte: me rindo. Creo que he luchado mucho tiempo tratando de solucionar los problemas de mi familia, y nada he logrado. No puedo decir: he luchado y he vencido, porque sería mentirme a mí mismo... Rindo mis esperanzas, mis imposibles, mis responsabilidades... te entrego las vidas de mis hermanos menores, de mis padres... y todo lo que siento por ellos. Rindo mis pensamientos de melancolía con los que lucho cada día, para no perder la victoria en un medio que me lleva a pensar en derrotas y frustraciones. Sólo deseo ser aquel que logre inspirarte a sonreír, aquel que oye tu voz y te sigue sin poner límites en las formas, en los estilos o en las apariencias. Ayúdame!"
25 de julio de 2007
Yo sí quisiera entender

Sí quisiera entender lo que piensas, lo que escribe tu corazón a cada instante. Sí quisiera medir el metro de tu corazón y lograr coger parte de él. Sí quisiera entender lo que lees en tus ratos de placer... quizás te dediques a leer cosas como las que escribo, mientras mi visión se empaña al ver caer lágrimas. Yo quisiera comprender...
Sí quisiera salir de esta mente melancólica para ver si logro aprender de tu alegría... a ver si logro ver con mis ojos tu sonrisa, tu apariencia de felicidad: quizás saltas, quizás te levantas de tu trono y comienzas a dar vueltas, o sólo te ríes, o sólo bailas con tus ángeles.
Sí quisiera ser un hijo que entra y sale por tu puerta y tiene tu nombre grabado en su frente. Sí quisiera...
Me conoces... conoces mis pasos, mis pensamientos. Cuando lloro, no sé si será mi mente o mis emociones, pero siento que me amas, que me quieres escuchar, que me abrazas, mientras ora vez mi visión se empaña al saber que no estoy solo.
Sí quiesiera que mis dedos escribiesen de ti una larga descripción de miles de mllones de hojas sobre ti. Si quisiera que te dejaras contemplar tan sólo un momento para que un pintor vea tu color y me dé las descripciones exactas para escribir de ti... A ver si logro describir qlo más ínfimo de ti, lo que nadie logra ver, hasta el detalle de ti, hasta lo íntimo, para que después otros pregunten de ti y yo sea el primero en levantar la mano y decir: "Yo conozco a Dios"
Sí quisiera esconderme en tus alas... Sí quisiera que escribiésemos un libro nosotros dos... Que yo ponga mis dedos y tu la inspiración. Una escritura sin inspiración es un par de grafemas que nadie entiende. Pero si tú pones la inspiración, entonces los grafemas se transforman en ondas de libertad, en ondas de amor e inyección de sueños nuevos, de esperanza nueva cada día.
Anhelaría que me tomaras en tus brazos y me elevaras por los aires tal como lo hacen los padres a los hijos y construyen felicidad. Y cuando tomas mis brazos, somos uno tú y yo... y poder lanzar carcajadas de risa y de sencillez... Te necesito sabes... necesito todo lo que eres... necesito lo que sientes... necesito lo que piensas y lo que crees... necesito lo que tienes... te necesito a ti.
Te amo sabes... Sí quisiera entender lo que piensas, lo que escribes y lo que crees... Sí quisiera coger cada día un poco de ti y saborear el banquete de tu amor... Saborear cada palabra que me dices, saborear lo que me inspiras, lo que provoco en ti... Soy tuyo y de nadie más... Y te amo papi, con todo mi corazón... Aquí estoy, puedes contar conmigo par lo que sea. Si hoy se diera al revés el mundo otra vez, y no lograra comprender lo que sucede, ni la causa ni el efecto, tendrías igual a este loco cantándote una canción o escribiéndote una carta, o creando lo que se me venga a la mente para estar contigo... sí quierea verte alegre por esto... sí quisiera escribir eternamente de lo que significas para mí y lo que significas para millones de personas... Desearía que muchos leyeran lo que has sido para mí, y lo que has hecho en mí... Si me pudieras comprar un escritorio, una silla, un lápiz y muuuuchas resmas de papel, puedes contar con mi mano para traducir al papel cuanto quieras, con el papel fiel de este escribiente que te admira, que se apasiona por ti y que te ama...
Sí tú quisieras... :)
Sí quisiera salir de esta mente melancólica para ver si logro aprender de tu alegría... a ver si logro ver con mis ojos tu sonrisa, tu apariencia de felicidad: quizás saltas, quizás te levantas de tu trono y comienzas a dar vueltas, o sólo te ríes, o sólo bailas con tus ángeles.
Sí quisiera ser un hijo que entra y sale por tu puerta y tiene tu nombre grabado en su frente. Sí quisiera...
Me conoces... conoces mis pasos, mis pensamientos. Cuando lloro, no sé si será mi mente o mis emociones, pero siento que me amas, que me quieres escuchar, que me abrazas, mientras ora vez mi visión se empaña al saber que no estoy solo.
Sí quiesiera que mis dedos escribiesen de ti una larga descripción de miles de mllones de hojas sobre ti. Si quisiera que te dejaras contemplar tan sólo un momento para que un pintor vea tu color y me dé las descripciones exactas para escribir de ti... A ver si logro describir qlo más ínfimo de ti, lo que nadie logra ver, hasta el detalle de ti, hasta lo íntimo, para que después otros pregunten de ti y yo sea el primero en levantar la mano y decir: "Yo conozco a Dios"
Sí quisiera esconderme en tus alas... Sí quisiera que escribiésemos un libro nosotros dos... Que yo ponga mis dedos y tu la inspiración. Una escritura sin inspiración es un par de grafemas que nadie entiende. Pero si tú pones la inspiración, entonces los grafemas se transforman en ondas de libertad, en ondas de amor e inyección de sueños nuevos, de esperanza nueva cada día.
Anhelaría que me tomaras en tus brazos y me elevaras por los aires tal como lo hacen los padres a los hijos y construyen felicidad. Y cuando tomas mis brazos, somos uno tú y yo... y poder lanzar carcajadas de risa y de sencillez... Te necesito sabes... necesito todo lo que eres... necesito lo que sientes... necesito lo que piensas y lo que crees... necesito lo que tienes... te necesito a ti.
Te amo sabes... Sí quisiera entender lo que piensas, lo que escribes y lo que crees... Sí quisiera coger cada día un poco de ti y saborear el banquete de tu amor... Saborear cada palabra que me dices, saborear lo que me inspiras, lo que provoco en ti... Soy tuyo y de nadie más... Y te amo papi, con todo mi corazón... Aquí estoy, puedes contar conmigo par lo que sea. Si hoy se diera al revés el mundo otra vez, y no lograra comprender lo que sucede, ni la causa ni el efecto, tendrías igual a este loco cantándote una canción o escribiéndote una carta, o creando lo que se me venga a la mente para estar contigo... sí quierea verte alegre por esto... sí quisiera escribir eternamente de lo que significas para mí y lo que significas para millones de personas... Desearía que muchos leyeran lo que has sido para mí, y lo que has hecho en mí... Si me pudieras comprar un escritorio, una silla, un lápiz y muuuuchas resmas de papel, puedes contar con mi mano para traducir al papel cuanto quieras, con el papel fiel de este escribiente que te admira, que se apasiona por ti y que te ama...
Sí tú quisieras... :)
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